Opinión

Desvergüenza quitándose la venda

El sentido de mis letras...

Quizás el problema sea que hay todavía muchos magistrados progresistas que no tienen finca de caza y muchos jueces progres que no tienen aún chalet en sus pueblos, al igual que les ocurre a muchos periodistas de la “izquierda cavernaria”, que quieren vivir en lujosas casas pagando alquileres en zonas altas.

A la vez, quieren convivir en calles transitadas por latinos, africanos, chinos, árabes y otras etnias con los que no comparten ciertas costumbres.

Para la "caverna" izquierdista todos los que vienen de fuera ni son asesinos, ni maleantes, ni drogadictos, ni acosadores, ni ladrones...

Curioso como algunos/as diputados/as de la izquierda política siempre afirman que están de acuerdo en que los nombres de los asesinos machistas y los violadores grupales no salgan a la luz pública, y la razón es que en más de un 60% de ocasiones esos nombres no son españoles, y estos de la izquierda política prefieren lo extranjero a lo nacional.

Después está el tema de que la justicia no diga lo más mínimo exigible y absuelva de todas sus andanzas a esos soeces y vulgares “menas” que van por nuestras calles piropeando y acosando obscenamente a muchas jóvenes.

Claro que esto ocurre porque estamos en el siglo XXI, ya que de haber ocurrido en las últimas décadas del siglo pasado, “otro gallo nos cantaría”, porque las cosas se dilucidaban “hombre a hombre” y nadie tenía las agallas suficientes para acosar a otra persona sin ser despachado con un buen sopapo, y listo el asunto.

Antes de seguir, para que nadie se lleve a engaños, quiero dejar claro el significado de “desvergüenza”, que significa insolencia o atrevimiento, dicho o hecho impúdico o insolente, y sus sinónimos más comunes son descaro, desfachatez, falta total de vergüenza o timidez, falta de respeto, cinismo, descaro al mentir o actuar de manera incorrecta, indecencia, deshonestidad...

Con la imputación del expresidente Zapatero en un caso de corrupción, parece ser que al PSOE -ya claramente sin ninguna venda- se le ha visto, como vulgarmente se dice, “el plumero”.

Catedráticos de prestigio internacional han calificado el auto del juez Calama como un auto “con pies y cabeza”.

No caben muchas dudas de que este juez esté haciendo un buen trabajo de investigación judicial siendo imparcial, como debería hacer todo juez.

No cabe la menor duda de que el PSOE y el Gobierno sanchista han perdido la vergüenza y lo van a sentir hasta los más convencidos de sus maneras.

Creo que no hace faltar ir a la Universidad de Salamanca ni a la de Alcalá de Henares para saber lo que está pasando cada día en los Tribunales, sobre todo, en los más altos.

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