Bayquinú
Antes de la huida todo estaba develado. Fue la sorpresa las que ocasionaron esas palabras, aunque no tienen única causa, generalmente se refiere a expresiones que desafían el statu quo, y rompen tabúes, misterios, chismes e intrigas infundadas y suele suceder en todos los ámbitos. Verdad, Berto. No pudiste.
Empero, la audacia de su mente proterva en sus recovecos, paredes, pasillos lo condujo hasta allí dirigiéndose a la desvencijada escalera de madera adornada con metal y, los papeles adheridos a esa pared y al viejo ropero ubicado allí, aparentemente de madera de caoba, facilitaba no descubrir la mugre que se ventilaba. Por años y décadas jamás se imaginaron de todas esas fechorías, conforme los pasos del tiempo sin rostro quedó como el agua cristalina.
Él, sin embargo, fue y subió rápidamente, era más que evidente aún no había despertado sospechas que desde hace varias décadas estaba descubierta su maldad lastimosa por intrígoso, chismoso, envidioso para dañar por gusto a inocentes. Mientras tanto, meditaba cuál sería su actitud inmediata en ese estrecho y largo pasillo, era ahí donde lo señalaron. Su mirada le fascinaba, era un lugarcito, tipo rincón que se encontraba a la vista, pero algo así como semioculto raído por una cortina añeja, en los laberintos fétidos de su mente procaz, como simulacro de escondite, según él.
Era ideal irremisiblemente, como de costumbre la contraseña le permitió entrar con osadía o por lo menos con alguna prueba de identidad real o irreal. Quizá, fuese distinto, era súper arriesgado confiar, y más que pronto que tarde significaba desperdiciar esa ocasión única.
Deslizóse tras la cortina vieja y raída con pasos furtivos y pasó ante el "escondrijo" respirando aceleradamente como un vehículo automotor que va a cien kilómetros por hora, empezó, reconoció que lo que había pasado era una sombra permitiendo contemplar un instante su ser interior, era un solemne misterio, entonces, la puerta se volvió a enllavar, como aquella reunión clandestina, resultó completamente algo distinto, aunque lo anterior era mera verdad.
Esa curiosidad de eslabones clasificó, desaprobó, sacó su conclusión y rápidamente volvió a refugiarse antes de percatarse de esa presencia, le era imposible porque se dejó conducir por su indignación y pregonó: "no vuelvas a molestarme, ni escribirme, si tienes dignidad" y se cerró la sombra en el camino del fugitivo como caravana perdida, y dislocada en las intrigas y malas intenciones, quedando atrapado en su propia sombra brutal.
Ese episodio no acabó ahí. ¡Oh¡ me siento abundantemente mejor, aunque se haga ilusiones son perdidas por su maldad nacida desde su mente, aunque admitía ser agradable, que va, era su misterio protervo, déjeme, amen que quiera caminar por el mismo camino que ando, ese era su propio síndrome.
Al fin, oyó pasos, abrió la puerta de su mente, echó para atrás y dejó el camino libre, sintió temor, su voz que no era voz, era la equivocación perversa de su manera de discurrir. Aunque demasiada problemática eran esas ideas y pasaban como un rayo por su mente, afortunadamente nada se le cumplía, por la evidencia de sus falsedades.
Su postura es un desliz misterioso, maligno, y creyó que no se sabía, empero, todo sale a la luz, y todo se resuelve. Verdad, Berto.
Para dar una idea de su obra se podría comparar con la permanencia en memoria mordaz colectiva desde sus recovecos, paredes y laberintos de su mente; sus procedimientos de escritura, diseñada cree no se sabe, el destino, el Señor Tiempo lo ha dejado desplazarse como castigo de su maledicencias. Es mejor que piense así. Aunque haya pretendido disfrazar su mente, ya fue demasiado tarde el daño ya estaba hecho, pero ya todo se había develado Ñor Berto. ¿ahora dónde hará daño a personas inocentes? Cuidado con ese alacrán de mil cabezas, que por cierto una vez le picó uno en su pie y no soportó y fue a parar al hospital.
Micro Autobiografía: Bayardo Quinto Núñez (Bayquinú) ha publicado veintiséis (26) Libros: Ensayos; Opiniones diversas; Pohemas; Cuentos; Relatos; Minicuentos; Novelas Cortas; y tiene varios libros escritos inéditos, y otros que va escribiendo, los cuales en su momento si hay oportunidad saldrán a la luz pública, Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales; Abogado y Notario Público; Instructor Deportivo en Baloncesto, Escritor; Pintor; estudio Siempre Música, Artesano del Calzado, y/o Zapatero Alistador, y tras su ardua experiencia en medios escritos de gran trayectoria en Nicaragua, como ¡El Nuevo Diario y Diario La Prensa! Columnista Internacional, y Nicaragüense.