Opinión

Zapatero y su cercanía a Venezuela

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Zapatero llegó a Venezuela en 2015 como supuesto mediador entre el régimen chavista y la oposición.

Al principio, algunos sectores moderados de la oposición aceptaron su presencia, pero esa confianza duró poco.

María Corina Machado habló del “efecto Zapatero” para describir cómo aumentaban las detenciones políticas después de algunas de sus visitas.

Henrique Capriles dijo que había ayudado a sostener a Maduro.

Julio Borges denunció presiones durante las negociaciones en República Dominicana.

En 2018, la Asamblea Nacional venezolana controlada por la oposición lo declaró persona no admisible como mediador.

Para muchos opositores ya no era un árbitro neutral, sino un aliado político del chavismo.

A partir de entonces, Zapatero consolidó su relación con Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez, el núcleo duro del régimen venezolano.

Pasó largas temporadas en Venezuela, actuó como observador en elecciones muy cuestionadas internacionalmente, y criticó repetidamente las sanciones occidentales..

Durante años evitó llamar dictadura al régimen de Maduro, a pesar de la represión, las cárceles políticas y la salida de millones de venezolanos del país.

La captura de Maduro por fuerzas estadounidenses en enero de 2026 derrumbó gran parte del relato construido alrededor del chavismo.

Pero incluso después de la caída del dictador, Zapatero viajó a Caracas para reunirse con Delcy Rodríguez, convertida en presidenta interina del régimen.

La investigación judicial española sostiene ahora que la cercanía de Zapatero con el chavismo pudo no ser sólo política.

Según el auto judicial, empresas interesadas en comprar petróleo venezolano debían enviar cartas dirigidas a la Oficina del presidente Zapatero o directamente al expresidente : como si aquel despacho privado funcionara como una especie de embajada paralela, con acceso privilegiado al régimen venezolano.

El principal intermediario habría sido Julio Martínez, amigo personal de Zapatero y vinculado a decenas de sociedades mercantiles.

Según la investigación, el dinero circulaba a través de varias empresas mediante contratos que el juez considera posiblemente ficticios y presentados como consultorías.

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