El Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía (COPOAN) ha logrado una nueva condena penal por intrusismo profesional, tras una resolución dictada por el Juzgado de lo Penal de Málaga, que condena a dos personas por realizar actividades propias de la Podología sin disponer de la titulación universitaria exigida para el ejercicio de esta profesión sanitaria.
La sentencia, firme y sin posibilidad de recurso, considera probado que una de las acusadas desarrollaba actuaciones propias de la Podología en un establecimiento ubicado en una localidad del norte de la provincia de Málaga, concretamente en una peluquería, pese a carecer de la formación académica necesaria para ello. Entre las actuaciones realizadas se encontraba el diagnóstico de una patología de uña encarnada (onicocriptosis), la realización de un tratamiento de espiculectomía y la prescripción de medicamentos, actividades que corresponden exclusivamente a profesionales sanitarios titulados en Podología.
Según recoge la resolución judicial, estas actuaciones se realizaban en el interior del citado establecimiento con el conocimiento de la propietaria del negocio, que permitía el desarrollo de dicha actividad en el local. Además, el servicio se promocionaba a través de redes sociales con el mensaje "Y ahora en Peluquería [NOMBRE DEL ESTABLECIMIENTO] todos los miércoles servicio de podología".
El tribunal ha condenado a ambas acusadas como responsables de un delito de intrusismo profesional tipificado en el artículo 403 del Código Penal, imponiendo a cada una de ellas seis meses de prisión, además de la correspondiente inhabilitación especial durante el tiempo de la condena, el pago de las costas procesales y una indemnización conjunta de 3.000 euros al Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía. La ejecución de la pena de prisión ha quedado suspendida durante un periodo de dos años, condicionada a que no vuelvan a cometer un delito en ese plazo.
La presidenta del COPOAN, Rosario Correa, ha valorado positivamente esta resolución judicial y ha señalado que "esta sentencia vuelve a poner de manifiesto la importancia de perseguir el intrusismo profesional, ya que se trata de prácticas que pueden suponer un riesgo para la salud de los pacientes cuando son realizadas por personas que no cuentan con la formación sanitaria adecuada".
Defensa de la salud pública
Desde el Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía se recuerda que la Podología es una profesión sanitaria regulada cuyo ejercicio requiere el título universitario oficial de Grado en Podología, que habilita para el diagnóstico y tratamiento de las afecciones y deformidades del pie mediante las técnicas terapéuticas propias de esta disciplina.
El Colegio reitera su compromiso con la defensa de la profesión y con la protección de la salud de los pacientes, y continuará actuando contra cualquier práctica de intrusismo profesional que pueda poner en riesgo la seguridad sanitaria de la ciudadanía. Asimismo, anima a cualquier ciudadano que detecte posibles casos de intrusismo profesional a ponerlos en conocimiento del Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía para que puedan ser investigados y, en su caso, denunciados ante las autoridades competentes.