Los datos sobre los casos de presunto fraude son incompletos.
El presupuesto de la UE no está suficientemente protegido y es posible que no recupere el dinero gastado fraudulentamente.
El Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), el fondo de la UE de recuperación tras el COVID dotado de 650 000 millones de euros, sigue presentando múltiples insuficiencias en la detección, notificación y corrección del fraude, según un nuevo informe del Tribunal de Cuentas Europeo (el Tribunal). Además, aunque los Estados miembros están obligados a recuperar cualquier importe que los perceptores finales hayan utilizado de manera fraudulenta, no están obligados a devolverlo al presupuesto de la UE. En consecuencia, las finanzas de la UE están menos protegidas de lo que podrían estarlo.
El MRR se creó en febrero de 2021 como un instrumento temporal único para ayudar a los países de la UE a recuperarse de la pandemia y a construir economías resilientes. Es responsabilidad conjunta de la Comisión y los Estados miembros combatir el fraude que perjudica a los intereses financieros de la UE. Las autoridades nacionales deben ofrecer al Ejecutivo de la UE garantías sobre la eficacia de los sistemas de prevención, detección y corrección del fraude.
«La UE y sus países deberían haber establecido sistemas antifraude más eficaces, dada la magnitud del fondo de recuperación, su novedoso mecanismo de financiación y el daño reputacional que supone el fraude», afirma Katarína Kaszasová, Miembro del Tribunal responsable de la auditoría. «La UE sigue expuesta al fraude en el MRR debido a lagunas en las normas de recuperación, a datos incompletos sobre el fraude y a problemas de notificación.»
Los auditores constataron que las especificaciones de alto nivel de la UE para los sistemas de lucha contra el fraude de los Estados miembros, establecidas en el Reglamento del MRR, no eran lo suficientemente detalladas. Posteriormente, la Comisión adoptó medidas para reforzar los requisitos mediante acuerdos bilaterales de financiación, pero siguió sin ser lo bastante clara en cuanto a la naturaleza de las verificaciones antifraude nacionales. Aunque sus controles de los sistemas nacionales pueden contribuir a introducir mejoras, en el caso del MRR la Comisión no fue lo suficientemente exhaustiva. Por ejemplo, no abordó plenamente las responsabilidades de todas las autoridades nacionales del MRR.. Además, en diez países la Comisión no completó sus controles hasta después de la primera ronda de pagos, cuando todavía no disponía de pruebas suficientes de que los sistemas nacionales de lucha contra el fraude fueran eficaces.
Los países de la UE adoptaron medidas para prevenir el fraude en la financiación del MRR, pero estas a menudo se retrasaron. La situación se vio agravada por insuficiencias en la detección del fraude. Por ejemplo, muchos países no aprovecharon el potencial de la prospección y análisis de datos, que —junto con los controles y los mecanismos de denuncia— son elementos clave en la detección del fraude.
Los datos incompletos sobre el fraude en el MRR dificultan que la Comisión oriente adecuadamente su propia acción antifraude, como las medidas correctoras, y supervise las actuaciones de los países de la UE. No existen normas uniformes para notificar a la Comisión casos de presunto fraude que puedan afectar a las finanzas de la UE. Por este motivo, los Estados miembros aplican criterios distintos para determinar qué constituye este tipo de fraude, por lo que no todos informan de la misma manera. En consecuencia, no puede estimarse con precisión la magnitud del fraude en el MRR.
A diferencia de otros programas de la UE, los países de la UE no están obligados a devolver al presupuesto de la UE los importes que recuperen de los defraudadores. La única excepción se da cuando la Comisión considera insuficientes las recuperaciones efectuadas por los Estados miembros y decide iniciar las suyas propias. Sin embargo, es posible que la Comisión deje de estar en condiciones de hacerlo una vez que el MRR se cierre al final de este año, ya que el mecanismo actual de notificación por parte de los países de la UE sobre el fraude y las recuperaciones en el MRR también llegará a su fin. Esto resulta preocupante, ya que las mayores inversiones en los países de la UE están previstas para los últimos meses del MRR, lo que significa que la mayoría de las correcciones por fraude solo serán posibles después de esa fecha.
Información de referencia
El fraude que afecta a los intereses financieros de la UE se define como cualquier acto intencionado que tenga como resultado la malversación o la retención indebida de fondos del presupuesto de la UE, o de presupuestos gestionados en nombre de la UE. Las autoridades nacionales y los ciudadanos disponen de múltiples canales para denunciar el fraude en el MRR, ya sea a la Comisión, a la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF) o a la Fiscalía Europea. En su Informe Anual de 2024, publicado en marzo de 2025, la Fiscalía Europea informó de que, desde el inicio del MRR, había investigado 307 casos de fraude relacionados con este mecanismo. En julio de 2025, la Comisión publicó un libro blanco en el que anunciaba una revisión de la arquitectura de lucha contra el fraude de la UE.
Los auditores examinaron la eficacia de los sistemas antifraude del MRR tanto en la Comisión como en cuatro países: Dinamarca, España, Italia y Rumanía. Formulan varias recomendaciones a la Comisión, que son pertinentes tanto para el MRR como para cualquier programa futuro similar en el que los pagos no estén vinculados a los costes reales. Instan a la Comisión a reforzar aún más sus controles de los sistemas nacionales de lucha contra el fraude del MRR, mejorar la notificación de los casos de presunto fraude relacionados con el MRR, aumentar el impacto de las medidas correctoras y definir requisitos antifraude mínimos para los países de la UE en futuros programas similares al MRR.
El Informe Especial 06/2026: «Lucha contra el fraude en el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia: un esfuerzo continuo», puede consultarse en el sitio web del Tribunal de Cuentas Europeo, junto con un resumen de una página con los principales datos y conclusiones.