Región

Más de 30.000 euros para la enfermedad mental y el trastorno límite de personalidad

El Consejo de Gobierno ha autorizado, a propuesta de la Consejería de Sanidad y Política Social, un total de 31.286 euros en sendas subvenciones del Instituto Murciano de Acción Social (IMAS) para la atención de enfermos mentales y la ayuda a personas con trastorno límite de personalidad.

En concreto, se trata de una ayuda de 23.920 euros para el mantenimiento de los servicios que la Federación Murciana de Familiares y Personas con Enfermedad Mental (Feafes) presta a través de la Asociación de Familias y Enfermos Mentales de Murcia (Afes) y la Asociación de familiares y personas con enfermedad mental de Yecla (Afemy), que recibirán 7.000 y 16.920 euros, respectivamente.

Entre las actividades que se mantendrán con esta ayuda están los programas de rehabilitación psicosocial, ocupacional y prelaboral y de ocio y tiempo libre, así como los servicios terapéuticos, de asesoramiento y orientación y psicomotricidad dirigidos a las personas con enfermedad mental.

La otra subvención, de 7.366 euros, está destinada a la Fundación de Ayuda e Investigación del Trastorno Límite de Personalidad en la Región de Murcia (ARMAI-TLP) para la ayuda y orientación de personas que sufren esta enfermedad.

ARMAI-TLP tiene como objetivo la mejora del nivel de vida de las personas afectadas por el trastorno límite de personalidad y de sus familias, con la finalidad de fomentar su inserción laboral. Para ello, entre otros servicios, realizan tareas de orientación laboral, cursos de formación y acompañamiento terapéutico de los usuarios en casos de crisis.

Noticias de Región

De esta cantidad, 50,6 millones de euros corresponden a financiación pública y 5,7 millones de euros a inversión privada

En el marco de la jornada dedicada a la memoria de los murcianos deportados, el Archivo General de la Región de Murcia presentó también el nuevo portal web deportados.carm.es

Salud reclama en el pleno del Consejo Interterritorial soluciones inmediatas ante el conflicto con profesionales, sindicatos y comunidades autónomas