Opinión

Racionalidad en la selección de articulistas de opinión

¿Existe suficiente racionalidad en la selección de los articulistas de opinión en los grandes medios nacionales?

Existen potenciales columnistas de opinión que han estado llamando toda la vida, diez o treinta años o más, a las puertas de las redacciones de la prensa de ámbito nacional, antes en papel, ahora en digital, y, no han sido capaces que les reciban, ni siquiera para una entrevista, un sistema de selección previa… Se dice, en el Café Gijón y otras tertulias de Madrid, se juntaban muchos escritores literarios que soñaban con redactar literatura pero al mismo tiempo, ser escritores de prensa, y, jamás lo consiguieron, salvo algún artículo esporádico. Muchos son los llamados, pocos los escogidos, expresa la frase bíblica, para otra temática y finalidad, claro está.

Una vez oí la siguiente frase, hace tiempo, ya han pasado muchas vértebras del tiempo sobre mis ojos y mis manos y mi corazón. Aquella frase que se ha ido cambiando en mi interior, por los tambores de los días y bisiestos años. Era que en una cuestión no era lo mismo, en ese oficio o actividad el que triunfaba como el que fracasaba… sea en las artes plásticas, en la religión, sea en cualquiera de las 2.500/3.000 oficios/profesiones que hay clasificadas en España.

Por tanto, pongamos un caso si de los miles de autores plásticos, decenas de miles que cada generación hay o habrá en Europa, y, todos en verdad y con bondad, escribiesen las memorias, sus experiencias grises y azules. No daría un plano o mapa o cartografía igual del noventa y nueve por ciento que no se comen una rosca, que el uno por ciento que alcanzan a tener un lugar sea nacional o sea internacional...

Creo que en el articulismo de opinión hay que plantearse también esta cuestión. Si redactasen textos todas las personas de los tres grupos básicos, que según la WWW existen en esta faceta de la realidad, de 1.500/3.000 que viven total o parcialmente de esta actividad. De 2.000/4.000 cuya colaboración y remuneración es esporádica y de vez en cuando. Y, el tercer grupo entre 4.000/7.0000 que publican sin ninguna remuneración en digitales, blogs, redes sociales artículos.

Si todas estos tipos de personas redactarán sus impresiones y sus ideas, sobre diríamos el oficio o suboficio de “articulista de opinión”, nos encontraríamos que cada uno “contaría la feria según le haya ido”. Pero creo que existiría una mirada y perspectiva muy diversa y muy diferente. Porque las realidades humanas son complejas y simples. Existen elementos comunes, y, existen elementos diversos y particulares. Existen personas que se han pasado treinta o cincuenta años intentando publicar en prensa de ámbito nacional, columnas de opinión. Y, muchas no lo han conseguido. Entendemos de sobra que existen miles de licenciados o graduados, se llama ahora, en ciencias de comunicación, que tienen que buscar otros oficios, en concreto, por ejemplo, profesor de secundaria en literatura…

Sólo en este periodo de estos últimos veinte años, en la proliferación arborescente de cientos de periódicos locales y provinciales. Han encontrado su lugar. Creo que la prensa de papel, los veinte o cincuenta grandes, nacionales y regionales que han estado siendo las estrellas durante décadas en el periodismo nacional. Nunca previeron este factor. Que existían cientos, miles de autores y autoras que querían publicar, y, que nunca se les daba la “entrada ni en las Ventas, ni en la Maestranza”. Valga el símil.

¿Pero hagámonos la pregunta: existe racionalidad suficiente en el sistema de selección de articulistas de opinión en la gran prensa nacional, no sólo durante estos siglos, tres últimos siglos, no sólo en el siglo veinte, sino ahora mismo…?

Sé que es fácil que cada oficio o profesión o actividad, sé que es fácil que los panaderos critiquen a los fontaneros, y, que estos a los abogados… los cientos de oficios, perciben con claridad las deficiencias y límites de otras personas en otras actividades. Pero raramente critican y analizan y autoevalúan de forma ponderada y racional los propios defectos.

Se habla hasta la saciedad de la crisis de la prensa, siempre se indica que es por el paso del papel a lo digital, por el cambio de la sociedad, por las redes sociales, etc. Y, todos esos factores y más. Pero bajo mi modesto entender, existen mas variables, pero raras veces, cada profesión se autocrítica a sí mismo.

Hace tiempo, leí y creo que he ido observando, “¿si los sistemas de selección de recursos humanos es lo objetiva, real, según capacidad, según formación?”. En todos los cientos de oficios y profesiones, en todos los órdenes de la realidad. O, no lo es. O, sólo es racional y efectiva, en una parte o proporción.

Esta es la cuestión, en nuestra sociedad y país y Estado nos tenemos que preguntar, si de verdad utilizamos formas y maneras de que sea real y efectiva la selección de recursos humanos. A mi entender, en esto se tendría que crear un debate nacional, a través de los medios de comunicación. Es cierto que las empresas, todas, pequeñas o medianas o grandes, disponen de un departamento o de personas que intentan cumplir ese fin y esa finalidad… Es cierto, que no es lo mismo en un tipo de empresas que en otras. No es lo mismo si los equipos que gestionan esas empresas son de un carácter psicológico o son de otro.

¿Pero en el subsector productivo de los artículos de opinión, los periódicos de ámbito nacional, llevan una racionalidad a la hora de escoger y seleccionar las personas que entran en el departamento de opinión…? No sé, si son conscientes, que existen personas que llevan décadas esperando, que un periódico de ámbito nacional, antes en papel, ahora papel/digital les abran la posibilidad de una entrevista, con ese fin, de una Jefatura de Opinión o de Redacción con esa finalidad…

¿Si no tenemos un directorio de todos los articulistas de opinión, cómo podemos ser racionales en la selección de este recurso…?

¡Creo que una de las razones de la crisis del periodismo de papel, ha sido precisamente ésta…! ¡No previeron que existían cientos y miles de personas que querían publicar en periódicos, y, cuándo nacieron como setas e islas cientos, al principio pensaron, que no tendrían personal suficiente, para tener las plantillas, no tendrían redactores suficientes, no tendrían recursos económicos para mantenerlos…! ¡Pero no previeron que existían cientos, posiblemente miles, que redactarían artículos de opinión, y, otras secciones, sin cobrar ni un céntimo de peseta, ni de euro, ni de dólar…! ¡Esta fue su gran sorpresa, algunos todavía no se han enterado…!

¡Por eso, dos o tres licenciados en periodismo o ciencias de comunicación pueden montar en cualquier barrio o pueblo o aldea su periódico local o provincial…! ¡Paz y bien…! 

Noticias de Opinión

Moisés S. Palmero Aranda

Por Zayda Quinto Calderón

El sentido de mis letras...