Opinión

Bitácora de futuro: Los lazarillos en mis tres vidas

Autor Bayardo Quinto Nuñez

Bayquinú

Columna modificada, ampliada y mejorada

La vida es existencial, es un misterio, es una conjunción de destinos, no es fácil, puede ser vivida, y pone condiciones, a veces en momentos felices, y en otras ocasiones en momentos difíciles. En los altibajos, aprendemos, es una prueba, lecciones que te hacen más fuerte o en su defecto débil y vacilante. Empero, algún día viene la recompensa, a como nunca puede llegar, con el sólo hecho de estar vivo ya estamos recompensado. Mientras estemos vivos es una recompensa la vida, incluso, después de muerto igual, porque todavía no es la muerte final, mientras no venga el ¡juicio final! es cierto desaparecimos físicamente, pero nuestra alma, espíritu ahí está vivo en la ante sala de espera, es por eso que se dice "pasó a otro plano de vida"

Esta es la realidad. "En mi primera vida". Los primeros veintiséis años de mi vida, desde el 12 de diciembre de 1955 fecha que nací, hasta 1982 el dieciséis de octubre, cuando fui amputado de mi pierna derecha, esos veintiséis años de mi primer vida estuve inmiscuido en mi niñez, adolescencia y juventud, atravesé muchas cosas, que ahora rememoro con mucho énfasis de énfasis, era una vida, que no importaba nada, creía que siempre iba a ser el mismo niño, adolescente, joven, pero que va, en el tiempo y dentro de ello nos enteramos que todo va cambiando, que nada es estático.

En esos tiempos tenía un sólo horizonte, nunca pensé en futuro, este era el instante que iba pasando, lo cual ahora y en todos los tiempos así es, siempre estamos metidos en el futuro, porque el presunto pasado, presente son millonésimas de centésimas de tiempo imperceptibles dentro del tiempo, por ello soy del criterio que solamente existe el futuro y viajamos todo el tiempo dentro de el.

Cuando en esa época de niñez, adolescencia, juventud, era una realidad de realidades que todo era algarabía, yoquipierdismo, se vivía el momento. Hice por supuesto muchas travesuras en mi casa, con mi familia, con los amigos, la vagancia a la orden del día, trabajaba poco, pero lo hacía, mis hermanos Amando (Q.E.P.D) Aminta, Yolanda y mi madre ahora (Q.E.P.D) eran un pilar fundamental, ciertos familiares, las novias que tuve en esa épocas de chavaladas, alegrías, fiestas, paseos, vagancias, y etc., ni modo, logré comprender era también vida que había que vivirla.

En el año 1982 me había graduado como Instructor Deportivo en Baloncesto en la Escuela Nacional Blass Real Espinales ubicada en esa época en la ciudad de Granada Nicaragua y tenía varios meses de estar laborando para el Instituto Nicaragüense de Deportes. Ahora bien, inicia "Mi segunda vida". El 16 de octubre del año 1982 cuando fui herido por arma de fuego, cuando fui movilizado por orientaciones de la Juventud Sandinista 19 de Julio en el batallón 80-15 de Reserva de las Milicias Populares de mi ciudad natal Masaya Nicaragua, con destino a la comunidad de Musawás a orilla del río Waspuk, Zelaya Norte central, En esa ocasión desafortunadamente y sospechosamente se le zafó un tiro a otro miliciano impactando en mi pierna derecha, que posteriormente me la amputaron, porque el rotor (avión, helicóptero., etc) llegó hasta los dos días y medio a traerme, algo también estrictamente sospechoso, encontrándome extremadamente débil, consciente, desangrado y a la intemperie.

En esta época la contrarrevolución estaba en lo fino, y venía a pasos agigantados, pretendiendo arrebatar el triunfo de la ¡Revolución Sandinista! Claro, hablo de una segunda vida, porque nunca me imaginé nada, creía que todo seguiría igual, pero, resultó que conforme el tiempo me enteré que, nada podía seguir siendo semejante, ahora tenía limitaciones por la amputación de mi pierna derecha, y en efecto así fue, aunque tuve y tengo personas que me apoyan para que me sienta como era antes con mis dos piernas, ello ha sido un tedio que no tiene fronteras, pero lo he superado.

En la época que me amputaron mi pierna derecha tercio medio, los amigos, amigas, dieron todo lo mejor para que yo me sintiera bien y feliz, así sucedió en gran parte, y las manos amigas que desconozco que brindaron todo su apoyo incondicional, mis hermanos y madre. Todo eso colaboró que no me derrumbara, aunque en muchas ocasiones di traspié, pero volví a levantarme una y otra vez, mis amistades de la época nunca me reclamaron nada, fueron muy atentos y comprensivos, eso lo he logrado comprender, y así tiene que ser, porque soy una persona con una capacidad diferente, en el sentido que tengo dificultades para deambular, pero lo he ido logrando. Solamente, pueden imaginarse, después de tener dos piernas y te ves con sólo una, la cosa varía, depender en gran porcentaje de persona (s) que conviven con uno.

Ante estas dos vidas una de 26 años y la otra con más de 40 años, en esencia es como morir y volver a nacer, pues nada es igual, si es vida que hay que vivirla. Entonces, el Bayardo que vivió veintiséis años con sus dos piernas, ese fue uno, ahora el Bayardo que vive actualmente con más de cuarenta año amputado de una pierna y usando prótesis, es otra persona, ustedes comprenderán el resto.

Y, en la "Tercera Vida". Está partió desde el antiguo hospital militar ubicado en Managua-Nicaragua en el año 1982, en donde fui amputado, en determinado tiempo de estadía allí, no más recuerdo que morí, viví algo maravilloso, precioso, entré en un espacio de los Cielos, era muy luminoso del color de una nube blanca, vi la verdadera pureza de la paz, ahí volaba y volaba, saboreé la paz infinita, no vi ningún rostro, ni ningún otro color, ni obstáculos, incluso, no fui invitado a entrar en ese espacio, ni tampoco se me obligó quedarme, ahora entiendo que fue una invitación del destino a través de Dios, y regresé a la vida hasta hoy, por decir fecha de está publicación.

Estos tiempos, veintiséis años contra más de cuarenta años. El enorme esfuerzo que se hace y, con seis operaciones para lograr llegar hasta donde estoy, más la prioridad en apoyarme de quienes lo hicieron. De tal suerte, mi familia, Dios, la Ciencia Médica, la mano amiga que es la fecha y no sé quienes dieron apoyo, además del Gobierno de turno para mi recuperación de salud, mi voluntad y todo tienen un merecido y un tremendo galardón y mi respeto sincero.

En todo esto, han jugado un factor fundamental de momento los lazarillos que tuve en ese transcurso de más de 40 año, que por determinadas razones no es necesario nombrar sus nombres y apellidos, y el por qué hubo separación, se dio y ya.

Bueno, las (os) primeras (os) que fueron mis lazarillo, los núcleos de hogardurante un tiempo prudente sus comportamiento fue modesto, bueno, sin meter los problemas que siempre se dan en una convivencia marital, pero conforme el tiempo, como que alguien (es) les inyectaban en sus mentes cosas extrañas contra mi, y cuando decidieron irse, por determinadas razones sin razón, o en su defecto fue el móvil para destruirme por la diversidad de ideas y/o ideología, que teníamos y se iban y ya, sólo Dios sabrá de su perdón, yo simplemente me limito a recordar y quizá logre disculpar, que de hecho lo es. Con estos lazarillos, el tiempo de estar no pasaba de seis o siete años.

Actualmente, considero que en esta nueva vida de más de 40 años a la fecha de la publicación de esta columna fecha de mis 70 años de edad existe gran parte de adaptación y realizado en la medida de lo posible. La vida continuará dándonos sorpresas de toda índole, en esta vida hermosa que disfrutar mediante los gajes de la vida y de Dios…

Y para ir concluyendo es importante el calificativo que otorgo de lazarillos (as), a todos (as) porque en su momento me ayudaban a hacerme sentir que todo era normal. Sin embargo, el demonio les masticó el cerebro y sus familias. Bien, no hay mal que por bien no venga, ya Dios sabe todo el por qué. Ahora reina otro destino. Los demonios se fueron.

Micro Autobiografía:Bayardo Quinto Núñez (Bayquinú) ha publicado veintisiete (27) Libros: Ensayos; Opiniones diversas; Pohemas; Cuentos; Relatos; Minicuentos; Novelas Cortas; y tiene varios libros escritos inéditos, y otros que va escribiendo, los cuales en su momento si hay oportunidad saldrán a la luz pública, Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales; Abogado y Notario Público; Instructor Deportivo en Baloncesto, Escritor; Pintor; Estudio Siempre Música, Artesano del Calzado, y/o Zapatero Alistador, y tras su ardua experiencia en medios escritos de gran trayectoria en Nicaragua, como ¡El Nuevo Diario y Diario La Prensa, Columnista Internacional! y Nicaragüense.

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