Pablo VI, que impulsó la Colección de Arte Moderno y Contemporáneo del Vaticano, tuvo siempre mucho interés en la relación y correlación entre el arte/s y el arte/s religioso, porque pensaba, creo con acierto, que dentro del seno del cristianismo siempre el arte y las artes han tenido una enorme importancia. Debemos decir, que en todas las religiones, evidentemente, en unas destacan las musicales, en otras las arquitectónicas y decorativas, en otras las figurativas, pictóricas y tridimensionales o esculturas, además de los templos religiosos, que suelen ser lugares arquitectónicos –en algunas religiones antiguas, eran los bosques…-.
Aunque expresan los tratadistas del artículo de opinión, que el columnista no debe reflejar sus grises, sino que debe siempre expresar con claridad y con fijeza, un poco semejante a las declaraciones pontificales. Que el lector/a siente/a que lo que expresa es verdad, verdad que quizás dure más que el Everest.
Pero esta no es mi opción en la búsqueda del saber, que eso es un artículo de opinión. Alguien que se pone de camino buscando un concepto o idea o argumento o dato o razón sobre un tema. Y, lo ofrece a los demás, para que lo analicen y critiquen y valoren. Pues decía, que según la ortodoxía de cómo construir artículos de opinión, no se deben de expresar las dudas. Pero creo que decirlas es bueno. Una, una de ellas, es que no me queda claro, si Pablo VI, ayudado por su secretario personal, hacia arte, arte plástico. He mirado en un lugar y en otro, y, queda como una ventana y tapiz de la duda. Aquí, dejo escrita esta duda, para si alguien me la puede aclarar, afirmar o negar… No hay duda de que era un ensayista, pensador, filósofo, teólogo de importancia, y, siempre estuvo combinando varios intereses, uno de ellos es esta temática que aquí estamos tocando y rozando y besando y analizando…
En este museo que ha surgido al lado de su casa natal de Pablo VI, Giovanni Battista Montini, ya venerable, ya beato, ya santo, santo canonizado en el seno del catolicismo. Esta colección está formada por unas siete mil obras, de pinturas, dibujos, grabados, esculturas, medallas, obras gráficas… Es un museo que tiene y que busca, la relación del arte y del arte contemporáneo y actual, de estos dos últimos siglos con la religión y la espiritualidad y el cristianismo… en definitiva con la filosofía-teología actual, con el saber actual en todas sus especialidades. Porque el cristianismo es la constante relación con el saber de su tiempo, desde el mundo griego, ellos lo autotitulan la relación razón y fe.
Si entendemos el arte actual o contemporáneo el surgido en estos dos últimos siglos, desde los impresionismos, ya dos siglos y medio. Tenemos que aceptar que quizás este tren del arte actual, el cristianismo ha llegado un poco tarde. No en la arquitectura, que a nivel internacional hay templos de los más vanguardistas del mundo en este arte. Pero si quizás en el resto de géneros, Quizás, porque no vieron que una “realidad” era el arte litúrgico, y, otra realidad era el “arte religioso para la pastoral, para la evangelización, para el desarrollo de las emociones humanas, para la búsqueda de lo racional e irracional dentro de la moralidad correcta, etc.”.
Pablo VI, en su pontificado, pero antes también en su vida, intentó crear puentes. De hecho, esta colección y este museo se deben en gran parte a su interés. Igual que el famoso encuentro con los Artistas, siendo Pontífice, y, también el impulso, ayudado por su secretario personal de la Colección de Arte Moderna y Contemporánea de los Museos Vaticanos, que hoy es uno de los veintiséis museos del Vaticano…
Siempre me ha llamado la atención, nadie se ofenda, porque en este campo llevo décadas, lo reacios que han sido hasta ahora, los responsables de los museos diocesanos y eclesiásticos y parroquiales, a abrirse a arte religioso actual. Siempre me ha llamado la atención, que las jerarquías más altas de cada diócesis, casi todos y casi siempre han pasado por Roma, para completar y complementar estudios. Y, por tanto, han tenido a la fuerza que ir mil veces, al Vaticano. Y, siempre me ha llamado la atención que no hayan aprendido la lección, que en el centro de su Lugar Religioso, Roma, tengan un gran museo de arte actual, y, ellos se nieguen o sean tan reacios a incorporar obras de Arte Actual a sus complejos museísticos.
También es verdad, que esta aptitud y actitud va cambiando. Pero para cuándo florezca, este escribiente ya no dará sombra a las aceras y al alquitrán de las calles.
Lógico y justo hay que decirlo que esta actitud y aptitud está cambiado. Por las distinciones que antes hemos indicado. Y, es justo y equitativo hay que indicar, que siempre se piensa que las altas jerarquías religiosas son demasiados atrasadas o reticentes. Se percibe en este tema, que han sido los pioneros y los impulsores…
Es lógico y racional y de sentido común, el cristianismo ha ido expresándose en los lenguajes y lenguajes estéticos de su época y tiempo. Igual que ha utilizado la técnica y tecnología y el saber de su tiempo. Es lógico que incorpore, la veintena de tendencias estéticas, más o menos que se han inventado en estos dos siglos, para representar contenidos metafísicos, religiosos, espirituales, morales… en todos los géneros artísticos y en todas las artes… En la medida que puedan.
Porque una cosa ha cambiado, el cristianismo hoy, no tiene la fuerza y el poder de siglos anteriores, para hacer encargos de obras a los grandes artistas del momento… Este es el talón de Aquiles, en la relación de este tema que estamos hablando…
Terminemos con dos frases de san Pablo VI: “Si nos faltara vuestra ayuda, el ministerio sacerdotal será menos eficaz para hacer visible y comprensible el mensaje evangélico” [se refiere a la aportación de los artistas, en todos sus artes y géneros] o “El mundo en que vivimos tiene necesidad de belleza para no caer en la desesperación”.
¡Qué puede decir, un modesto articulista de opinión ante estos enunciados…!