"Cuando por fin surge una oportunidad para llenar las terrazas y dinamizar la economía local, el Ayuntamiento decide vaciar el centro de la ciudad y los barrios".
Desde Izquierda Unida-Podemos-Alianza Verde queremos mostrar nuestro desacuerdo con la decisión del equipo de Gobierno de instalar una pantalla gigante para la final del Mundial de Fútbol en la Plaza de Toros de Sutullena.
Nos parece una decisión equivocada desde el punto de vista económico y comercial. La final de un campeonato de estas características representa una magnífica oportunidad para que los bares, cafeterías y restaurantes de Lorca, tanto del casco histórico como de los barrios y pedanías, puedan aumentar su actividad, llenar sus terrazas y generar ingresos en un momento especialmente importante para muchos pequeños negocios.
Sin embargo, el Ayuntamiento ha optado por concentrar toda la actividad en un recinto municipal, desviando a miles de personas hacia un único espacio y privando al resto de la hostelería de una oportunidad que debería beneficiar al conjunto del municipio.
No entendemos cuál es el interés público que justifica esta decisión. Si de verdad se pretende apoyar al comercio y a la hostelería local, lo lógico habría sido fomentar que los lorquinos vivieran el partido en sus barrios, en sus plazas y en los establecimientos que mantienen el empleo durante todo el año.
Además, resulta inevitable preguntarse quién será el adjudicatario del servicio de barra que se instalará en la Plaza de Toros y bajo qué criterios se ha autorizado esa explotación. Mientras decenas de establecimientos verán reducida la afluencia de clientes, alguien obtendrá un beneficio económico exclusivo gracias a una decisión del propio Ayuntamiento. Los lorquinos tienen derecho a conocer cómo se ha gestionado esta autorización y qué procedimiento se ha seguido.
Desde IU-Podemos-Alianza Verde defendemos un modelo de ciudad que distribuya las oportunidades económicas, en lugar de concentrarlas. Una ciudad viva es aquella donde las plazas del centro, los barrios y las pedanías están llenas de vecinos disfrutando y consumiendo en los negocios de proximidad, no aquella en la que toda la actividad se centraliza en un único recinto.
Porque cuando pierde la hostelería local, pierde el pequeño comercio, pierde el empleo y pierde Lorca.
Animar a la Selección Española es compatible con apoyar a quienes levantan cada día la persiana de sus negocios y sostienen buena parte de la economía local. Esa debería haber sido la prioridad del Ayuntamiento.
Lorca merece un Gobierno que piense en todos y no en beneficiar a unos pocos.