La iniciativa, acordada por unanimidad en la Junta de Portavoces y planteada por la Asociación de Vecinos Rabaleros de San Cristóbal, será elevada al Pleno de julio para distinguir la trayectoria humana, social y pastoral del sacerdote
El Consistorio pone en valor su compromiso con los vecinos durante los terremotos de 2011, las inundaciones de 2012 y la pandemia, así como su implicación en iniciativas religiosas, culturales y sociales de gran relevancia para la ciudad como la canonización de San Pedro Soler
Fulgencio Gil, alcalde: "Lorca tiene la obligación moral de reconocer a quienes han contribuido de forma ejemplar a mejorar la vida de muchas personas; Régulo deja una huella imborrable en San Cristóbal y en todo el municipio"
El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil Jódar, ha informado que el Ayuntamiento propondrá al próximo Pleno Municipal la denominación del boulevard situado entre la iglesia de San Cristóbal y la plaza de las Hortalizas como "Rvdo. D. Régulo Ginés Cayuela Lozano", en reconocimiento a la trayectoria, dedicación y compromiso del sacerdote con el Barrio y con toda la ciudad durante los últimos veinte años.
La propuesta, que será elevada para su aprobación en la sesión plenaria del mes de julio, ha sido acordada este viernes por unanimidad en la Junta de Portavoces y responde a la solicitud planteada por la Asociación de Vecinos Rabaleros de San Cristóbal, que ha querido dejar constancia del agradecimiento y cariño que vecinos y colectivos del barrio profesan a quien ha sido una figura esencial en la vida social, humana y religiosa de esta zona de Lorca, tras su reciente nombramiento como párroco de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Bullas.
Fulgencio Gil ha destacado que "Régulo es una de esas personas que dejan una profunda huella allí donde desarrollan su labor. Durante dos décadas ha estado al lado de los vecinos de San Cristóbal en los momentos más importantes y también en los más difíciles, convirtiéndose en una figura de referencia por su cercanía, su capacidad de escucha y su permanente disposición al servicio de los demás. Ha sabido ganarse el respeto, el afecto y la admiración de varias generaciones de lorquinos gracias a una forma de entender el sacerdocio basada en la cercanía, porque ha sido mucho más que un párroco; ha sido un referente humano y un ejemplo de servicio a los demás".
"Lorca tiene la obligación moral de reconocer a quienes han contribuido de forma ejemplar a mejorar la vida de muchas personas; Régulo deja una huella imborrable en San Cristóbal y en toda la ciudad, y por ello queremos que su nombre quede ligado para siempre a uno de los espacios más representativos del barrio al que ha dedicado gran parte de su vida", ha manifestado el alcalde.
Desde su llegada a la parroquia de San Cristóbal hace dos décadas, Régulo Cayuela ha desarrollado una intensa labor pastoral que ha trascendido el ámbito religioso para convertirse en otro vecino del Barrio. Su dedicación a los mayores, enfermos y familias con dificultades, así como su permanente disposición para atender las necesidades de los vecinos, le han convertido en una de las personas más queridas y respetadas de San Cristóbal.
Entre los momentos más significativos de su trayectoria, se encuentran el papel desempeñado tras los terremotos de mayo de 2011 y las posteriores inundaciones de 2012, cuando la parroquia sufrió importantes daños. En unos momentos de enorme incertidumbre para los vecinos, D. Régulo fue capaz de mantener unidos a los feligreses, buscando alternativas para que continuaran contando con un espacio donde reunirse, celebrar y encontrar apoyo, mostrando una gran capacidad de liderazgo y de compromiso con el Barrio de San Cristóbal en aquellos momentos tan difíciles.
Desde el Ayuntamiento también ha puesto en valor su labor durante la pandemia, cuando llevó a cabo la retransmisión de las celebraciones religiosas a través de las redes sociales, permitiendo que cientos de personas, no solo sus feligreses lorquinos sino también su comunidad de Filipinas, pudieran seguir participando en la vida parroquial desde sus hogares.
Asimismo, se ha destacado su implicación en numerosas iniciativas religiosas, ya que es el encargado habitual de presidir las procesiones del Santísimo Sacramento o la del Silencio en el barrio de San Cristóbal u otros actos como el Triduo en honor al Santísimo Cristo de la Sangre del Paso Encarnado, al que se encuentra muy unido; y culturales de la ciudad, así como su participación en proyectos de gran relevancia para Lorca, entre ellos el proceso de canonización de San Pedro Soler una causa de gran importancia espiritual e histórica para el municipio, y en la que ha tenido una gran implicación personal. Además, en estos momentos se está realizando, gracias a su apuesta particular, la talla del Santo, un proyecto que ilusiona a todos los lorquinos por su importancia.