La búsqueda de lugares para hacerse las cejas con hilo en Cataluña ha crecido un 98 % desde febrero del año pasado hasta este año (Según Google Trends)
El sector de la belleza en España representa más del 1 % del PIB (1,03 % exactamente) del país. En cifras, son 11 200 millones de euros (2024/2025) según la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (STANPA).
Además de los turistas que visitan uno de los principales puertos del mundo, el puerto de Barcelona donde está la nueva tienda Sóbrancelhas (Solocejas) los propios catalanes están más preocupados por cuidarse. Según Google Trends, desde febrero del año pasado hasta febrero de 2026, la búsqueda de lugares para depilarse las cejas con hilo creció un 98 %.
Pensando en este escenario, las hermanas Estefania Rissola y Giuliana Scaravilli decidieron invertir en la segunda tienda de la marca. Ambas tienen un establecimiento de Sóbrancelhas (Solocejas) en Argentina y, en enero de este año, abrieron la tienda del puerto de Barcelona. Las socias y hermanas eligieron el puerto de Barcelona como sede para atender a los barceloneses de toda la vida que viven en Barceloneta y a los turistas. El puerto recibió 3,56 millones de personas solo en 2023, es el sexto puerto más grande del mundo.
La gran diferencia de la marca Sóbrancelhas (Solocejas), además de contar con cosméticos brasileños y procedimientos estandarizados (hilo), es que no es necesario concertar cita previa como en todos los servicios de Cataluña.
Las hermanas, Estefania Rissola, de 36 años, y Giuliana Scaravilli, de 26, decidieron unir su experiencia, su valentía y sus lazos familiares para abrir la primera franquicia brasileña de Sóbrancelhas en la ciudad española, todo un hito para el sector de la belleza y la estética de la mirada en el mercado europeo.
Estefania comenzó a trabajar a los 16 años. Su primer empleo fue en Burger King, pero su trayectoria pasó por diversas funciones: camarera, limpieza, atención al cliente. A los 19 años, encontró estabilidad en una cadena hotelera, donde trabaja hasta hoy como manager. Para ella, cada etapa fue un aprendizaje esencial para llegar al emprendimiento.
“Todos los trabajos que he tenido me han ayudado a desarrollar habilidades importantes: gestión de personas, resolución de problemas y atención al público”, cuenta. Su experiencia fue más allá de las tareas operativas: Estefanía se ganó la confianza de su jefe al asumir la gestión de más de 50 personas en el hotel. Fue precisamente él quien vio en ella un potencial aún mayor y la animó a expandir la marca a Barcelona, ya que podía contar con el apoyo de su hermana menor en la administración de la tienda.
Sí Estefania representa la fuerza de la experiencia, Giuliana simboliza la audacia de quien decide reinventarse. Trabajando desde los 18 años, también acumuló experiencias en el servicio al público: fue camarera, cuidó niños y aprendió pronto a tratar con la gente. Aunque se considera introvertida, Giuliana afronta a diario el reto de liderar.
“No lo parezco, pero supero esa característica todos los días”, afirma. Curiosa por los idiomas, aprendió inglés por su cuenta, sin asistir a clases, y encontró en esa inquietud cultural la motivación para aceptar un reto internacional: mudarse de Argentina a España y asumir la administración de la tienda en Barcelona, mientras Estefania regresa a su país natal para seguir trabajando en la cadena hotelera.
El primer contacto de las dos con Sóbrancelhas fue muy sencillo: como clientas. Estefania estaba en un centro comercial en Argentina cuando vio una tienda de la marca y se sorprendió con la propuesta de atención rápida, sin necesidad de cita previa. “Soy muy práctica. Cuando voy a un centro comercial ya sé lo que necesito y eso de apuntarme sin cita, me pareció genial”, afirma. Insistió a Giuliana para que la acompañara en una segunda visita. Al principio, su hermana se resistió, fiel a otra profesional, pero finalmente se rindió. “Me encantó la técnica y la practicidad”, recuerda Giuliana. Pocos meses después, Estefania abrió su primera tienda en Argentina, en Caballito, curiosamente en el mismo centro comercial al que solía ir cuando solo tenía dos años. Ahora, la historia se repite a escala internacional con la inauguración en Barcelona.
Trabajar en familia puede ser un reto, pero las dos hermanas tienen claro lo que será necesario para mantener la armonía.. Ambas destacan que será fundamental escuchar más y separar los momentos de hablar de negocios de los momentos de conexión familiar. Con Estefanía en Argentina y Giuliana al frente de la operación en Barcelona, la gestión del negocio exige madurez y confianza.. “Aprendí a soltar el control. Antes trabajaba 20 horas al día queriendo hacerlo todo. Hoy he aprendido a delegar. Si confío en más de 50 personas en el hotel, confío en mi hermana para administrar la tienda”, afirma Estefanía. Ambas creen que la estética brasileña es una ventaja competitiva en Barcelona. “El mundo reconoce que los brasileños son excelentes en este segmento, tanto en los servicios como en el desarrollo de cosméticos y cremas, que también vamos a comercializar”, destacan.
La tienda ofrece servicios como depilación con hilo, extensión de pestañas, cuidado de uñas y venta de cremas y cosméticos. Giuliana destaca que la propuesta va más allá de la estética. “Queremos valorar lo natural, una tendencia más minimalista. Un servicio rápido y eficiente, que refuerce la autoestima de la mujer”, afirma.
El futuro ya se vislumbra en el horizonte de las hermanas. En cinco años, esperan abrir al menos dos tiendas más y consolidar la marca en España. Estefanía recomienda que quienes deseen emprender estudien a fondo el segmento, analicen bien la ubicación y conozcan al público consumidor. Giuliana añade: es fundamental estar preparado financieramente para imprevistos y tener paciencia, porque no todo sale según lo planeado.