La comunidad nazarena de Totana vivió anoche uno de los momentos más solemnes y emotivos del calendario cofrade con motivo del Cabildo extraordinario en el que se hizo público el nombramiento del Nazareno de Honor para la Semana Santa de 2026. El anuncio, incluido como segundo punto del orden del día, supuso un reconocimiento a toda una vida de entrega, fe y compromiso con la tradición pasionaria del municipio.
La designación fue el resultado de un proceso reglado y minucioso llevado a cabo por una comisión técnica integrada por destacados representantes de la Semana Santa local, entre ellos la presidenta del Ilustre Cabildo Superior de Procesiones, doña Adela Arnao Coutiño, así como presidentes de distintas hermandades. En total, se presentaron trece propuestas por parte de las cofradías, de las cuales solo cinco cumplieron los requisitos establecidos en la normativa vigente. Tras la correspondiente deliberación, la comisión acordó, por mayoría absoluta —cuatro votos a favor—, conceder el nombramiento a don Baltasar Parra Baños.
El acuerdo fue leído de forma oficial durante la sesión, subrayando el carácter institucional y solemne de la decisión, que reconoce una trayectoria ejemplar dentro de la Semana Santa de Totana.
Visiblemente emocionado, Baltasar Parra entró a la sala para agradecer el nombramiento, que definió como “el mayor honor que puede recibir un nazareno de Totana”. En sus palabras no faltaron muestras de gratitud hacia la comisión evaluadora, el Cabildo Superior de Procesiones y, de manera especial, hacia las hermandades que impulsaron su candidatura, a las que reconoció su confianza y apoyo.
Su trayectoria cofrade avala sobradamente este reconocimiento. Sus primeros pasos en la Semana Santa se remontan a hace casi medio siglo, cuando comenzó a participar con tan solo catorce años. Desde entonces, ha permanecido fiel a una única hermandad, la de Santa María Magdalena, a la que ha estado vinculado de manera ininterrumpida durante toda su vida cofrade. A ello se suma una prolongada dedicación institucional, con más de cuarenta años de servicio activo, incluyendo responsabilidades dentro de la directiva del propio Cabildo Superior de Procesiones.
El nuevo Nazareno de Honor reconoció que este nombramiento es el fruto de “toda una vida dedicada a la Semana Santa” de su pueblo y afirmó asumirlo con el compromiso y la responsabilidad que conlleva. De cara a la Semana Santa de 2026, adelantó que la vivirá con una intensidad especial, quizá la mayor de todas, con el firme propósito de estar a la altura del honor recibido y de representar con orgullo a todos los nazarenos y nazarenas de Totana.
Su intervención concluyó entre aplausos y muestras de afecto, en un ambiente cargado de emoción, celebrando no solo un nombramiento, sino la trayectoria de un hombre que ha hecho de la fe, la constancia y la tradición cofrade una auténtica forma de vida.