El director general del consorcio exportador con sede en Cartagena, Fermín Sánchez Navarro, señala que “una dieta alimenticia en la que se incluye el tomate, se traduce en innumerables beneficios en términos preventivos y curativos, tal y como están demostrando numerosos estudios. De este modo, los investigadores inciden, fundamentalmente, en la prevención de ciertos tipos de cáncer, gracias a sus cualidades minerales y vitamínicas”
En los últimos años los científicos han comenzado a desarrollar un gran interés por el tomate y los efectos beneficiosos que su consumo puede tener sobre el organismo. Y en este sentido, Sánchez Navarro del grupo Hortiberia pone de manifiesto “la importancia de brindar al cuerpo humano los dispositivos fundamentales para su manutención y desarrollo, como es el caso del tomate, que actúa como un paladín de la salud gracias a los elementos terapéuticos que reúne”.
Las investigaciones se han centrado en mostrar las virtudes que parece tener en la prevención de ciertos cánceres, y demostrar que aquellas personas que lo consumen con frecuencia están menos expuestas a los cánceres de colon y próstata. Así, tanto por sus cualidades minerales y vitamínicas, como por su potencial para contribuir al equilibrio celular y a favorecer la energía, los expertos sostienen que puede evitar la formación de ciertos tumores.
También se han descubierto las ventajas que ofrece para luchar contra el envejecimiento, gracias a una sustancia que está únicamente presente en el tomate, el licopeno. En esta misma línea, se ha advertido que este alimento y sus derivados contribuyen a disminuir el riesgo de ataques al corazón.
Contribuye a paliar las quemaduras provocadas por el sol
Por otra parte, es necesario saber que un tomate contiene vitaminas A, B1, B2, B3, B6, C, K, E, y numerosas sales minerales como potasio, cloro, fósforo, calcio, azufre, magnesio, sodio, hierro, cobre, zinc, yodo, cobalto, manganeso, cromo, níquel y flúor; por lo que se trata de un producto sumamente nutritivo.
Debido a su alto contenido en agua resulta diurético y también refrescante, es decir, que ayuda a bajar la temperatura corporal en los casos de fiebre y de exposiciones solares intensas. En estos casos, además de comerlo conviene colocar rodajas frías sobre las zonas afectadas de la piel.
En opinión de Sánchez Navarro, “una alimentación variada y equilibrada, en la que se incluya el consumo de tomate, es un factor decisivo para que el cuerpo trabaje con normalidad y resguarde las necesidades biológicas primordiales; lo que a corto y largo plazo evita el peligro de sufrir ciertas patologías o enfermedades”.