Dios no lo quiera, porque después de tantas ocurrencias alguno se preguntará qué pasará con las medidas del Ministro Urtasun si el Gobierno de Sánchez se va al garete. El intrépido Ministro ha sudado la camisa, de eso no cabe duda, con propuestas que simplemente calificaría de descabelladas y temerarias.
Tengo clarísimo que al chico le encomendaron terminar la tarea que empezaron sus archienemigos de partido, y que más allá de soflamas no iban a ningún sitio, pero nuestro Ministro parece que se las creyó, y sin tener ni idea de lo que es cultura ni qué significa patrimonio, hizo un curso acelerado de “biblioteca asamblearia cultural” que algún iluminado de bandera roja le recomendó.
El joven se empeñó en creer que hacía política y cayó como un ingenuo en la política de quien manda para ver como ningunea incluso a la Yoli (Yolanda Díaz).
Las propuestas han sido atrevidas, pero no atinadas, y no ha tenido en cuenta, a pesar de crear su nutrida corte de leguleyos y colocaciones a dedo, que en España no se puede vivir sin burocracia. Tampoco ha tenido en cuenta que no se debe tocar los cojones al españolito con prohibiciones.
Sí que es verdad que ha trabajado mucho en pro de cuestiones que son fáciles de solucionar como es el tema de la “subvención directa”, y como buen niño pijo de Barcelona, ha barrido para casa con un pastizal dirigido al fomento del catalán que ni los Catequistas de Gerona de los años 70.
El tema taurino le ha salido mal, sin paliativos, ya que ni los alcaldes socialistas se atreven a eliminarlo de sus fiestas patronales, y la afición parece que ha aumentado, dicen que en un 20% : ¡Envainársela con lo de Sánchez Mejías no es otra que una más! Lo de la Memoria Democrática se ha quedado en un par de restituciones con mucha pompa y foto, pero poco más : Ernest Urtasun no se ha enterado que expoliar al Estado español es más complejo de lo que parece.
Si vamos al tema de descolonizar museos según su “filosofía elitista” de ultraizquierda, se ha encontrado que a pesar de colocar a colegas en los museos de interés, la burocracia museística es más lenta que la del Ministerio de la Vivienda.
Por decirlo de otra manera, no interesa a nadie, pero preocupa, no sea que el próximo, se crea que esto es jauja.
Sí que parece que al menos lo del nuevo lenguaje inclusivo está funcionando, porque ha creado tal caos, que nos hemos convertido en país de “parlantes cursis”, de los que únicamente sólo los que somos de verdad de las Generaciones de los años que van de 1965 a 1980, continuamos diciendo “maricón..., está más buena que el queso..., mal follada..., o de qué coño me habla...”.
Sigo con lo de la Ley de Artistas, que es como el “juego de la peste” con eso de “tú la llevas, se lo come el siguiente”...
¡Eso estaba más cantado que La chica de ayer de Nacha Pop! Y lo que ha conseguido es que España no vaya a Eurovisión, y la excusa es lo de Gaza, pero la verdad es que contra eso no hay Melody, ni Chiquilicuatre ni espantajo cualquiera que pueda competir con la legión LGTBI que se ve últimamente por este Festival.
Terminando ya : alguno se preguntará si habrá puerta giratoria para él... ¡Alma de cántaro! En España siempre las hay y las habrán, como la burocracia, que será eterna hasta el día del Juicio Final, y aún y así habrán colas, al igual que las “Tarjetas Black”, a las que no se resiste nadie.
Yo creo que nuestro querido Ernest terminará en alguna tecnológica de estas “élites progres pijas de izquierdas” de hoy día, y sus coleguitas se quedarán en la calle pero con “subsidio de paro de Director General”, por lo que al menos les permitirá vivir desahogadamente y volver a chupar de partido, o en el peor de los casos, trabajar.
Personalmente le echaré de menos, ya que me lo ha puesto muy fácil... ¿Pasará a la historia? Si la Colau se presenta a las Generales, ya te digo que no.
¡Difícilmente lo olvidarán las gentes de la verdadera cultura! Para finalizar ya, permítanme apreciados lectores, decir que se habla de despedirle con un taurino y apropiado : “Manolete, si no sabes para qué la metes”... ¡Pero qué largo se nos está haciendo!