Opinión

Viaje interior a los personajes

El sentido de mis letras..

Cualquier reflexión en torno a un posicionamiento concreto de cualquier político quedaría muy incompleta si sólo se atendiera a lo que puedan significar las palabras vacías que lo expresan.

Siempre hay que ir más allá, más a lo profundo. Siempre hay que realizar un “viaje interior” sobre el personaje. Su comportamiento habitual lo reclama y lo suele delatar, y siempre hay que procurar ver las cosas desde una perspectiva basada en  la dialéctica “del ser y el parecer”.

A este respecto, aludiré a  la tragedia “El Rey Lear” de William Shakespeare, en la que el protagonista descubre una realidad muy distinta de la que poseía con anterioridad respecto de los demás. En ella se teje una trama en la que “cada palabra y cada gesto se transforma en su contrario”.

Pongo los siguientes ejemplos : las declaraciones de amor a Lear de sus dos hijas serán desmentidas por su cruel parricidio, el silencio de Cordelia y el rechazo a expresar con palabras su afecto por el padre-rey se revelarán después como signo de auténtica devoción, los alardes de fidelidad y lealtad de Edmond mutarán en una serie de despiadadas traiciones...

Esta es la maravillosa enseñanza de Shakespeare para la vida : “la imagen externa encierra su contrario en el interior”, y si se permanece en la superficie de lo que se manifiesta a los ojos no se ve la verdadera realidad...

Y en “El Rey Lear” para ver no sirven los ojos del cuerpo, sino los de la mente. Así somos los humanos cuando ejercemos algún tipo de liderazgo, ya que muchas personas viven del egoísmo, no se atreven a ser transparentes, les asusta la verdad, y por eso mismo fingen, adulan y engañan.

Y por si fuera poco, miran por encima al resto de seres humanos, es decir, la eterna dialéctica del ser y el aparentar. Yo me pregunto : ¿por qué se margina a los clásicos en el sistema educativo? No lo entiendo, ya que las enseñanzas de los clásicos son muy valiosas para la vida.

Pues bien, si conocemos el comportamiento político habitual de Pedro Sánchez, si tenemos en cuenta  su pretendido liderazgo contra  toda la derecha política internacional, si contemplamos el gallinero revuelto que tiene en casa, si pretende rastrear los contenidos de las redes para según él atajar la “huella de odio y polarización” etc..., hemos de concluir que lo que busca en realidad es censurar internet.

No hace mucho, Sánchez dijo textualmente que “no nos van a quebrar, porque la voz de la democracia no será doblegada por los oligarcas”. ¡Pero si a Pedro no le hace falta! ¡Pero si a Pedro Sánchez le basta y le sobra con su propio impulso para semejante despropósito!

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