El Congreso 'Los cuidados que queremos' concluye tras recorrer cinco ciudades y reunir a más de 170 ponentes y cerca de 800 participantes para abordar los principales retos de los servicios sociales y los cuidados en España. Rosa Martínez: "La transformación del sistema de cuidados y de los servicios sociales es un reto democrático de primer orden". El Congreso apuesta por un modelo basado en derechos, comunidad, autonomía y profesionales reconocidas y con condiciones dignas
El I Congreso multisede sobre Servicios Sociales, Cuidados y Comunidad. Los cuidados que queremos concluyó ayer en Valencia tras varios meses de trabajo y reflexión colectiva en Barcelona, Sevilla, Pamplona, Zamora y Valencia, consolidándose como uno de los principales espacios de debate sobre el presente y el futuro de los servicios sociales y los cuidados en España.
Impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, el Congreso ha reunido a más de 170 ponentes y cerca de 800 participantes entre responsables públicos, profesionales, entidades sociales, personas expertas y representantes de la sociedad civil para compartir experiencias, identificar desafíos comunes y avanzar en la construcción de un modelo de cuidados adaptado a los retos sociales, demográficos y ambientales del siglo XXI.
En la clausura del Congreso, el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha reivindicado los cuidados como "una de las grandes tareas democráticas de nuestro tiempo" y ha defendido la necesidad de seguir fortaleciendo los servicios sociales como uno de los pilares esenciales del Estado del bienestar.
Bustinduy ha subrayado que los desafíos sociales, demográficos y climáticos obligan a adaptar las instituciones públicas a una realidad cada vez más compleja, reforzando la capacidad de respuesta de los servicios públicos y garantizando la protección de las personas en situación de mayor vulnerabilidad. En este sentido, ha destacado que fenómenos como las inundaciones, las olas de calor o los incendios tienen un impacto desigual sobre la población y exigen incorporar una dimensión social a las políticas de adaptación frente a la emergencia climática.
Durante su intervención, el ministro también anunció la concesión de la Cruz de Oro de la Orden Civil de la Solidaridad Social a los Servicios Sociales de los municipios afectados por la DANA, en reconocimiento a la labor desarrollada por sus profesionales durante la emergencia y en las posteriores tareas de acompañamiento y reconstrucción social y comunitaria.
Durante la clausura, la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez, ha destacado que el Congreso ha sido "un proceso de inteligencia colectiva, de puesta en valor y de construcción del futuro de los servicios sociales", que ha permitido generar un espacio de intercambio y colaboración para repensar los modelos de cuidados y el papel del Estado del bienestar en la garantía de derechos.
Martínez ha subrayado que una de las principales conclusiones compartidas durante todo el proceso es que "la transformación del sistema de cuidados y de los servicios sociales es un reto democrático de primer orden", con implicaciones directas sobre la igualdad, la cohesión social, la sostenibilidad del bienestar y la calidad de vida de las personas.
Las intervenciones de la secretaria de Estado y del ministro coincidieron en señalar que el fortalecimiento de los servicios sociales y de los cuidados constituye una condición indispensable para garantizar la cohesión social, la igualdad y el bienestar en las próximas décadas.
Cinco ciudades, una agenda común para transformar los cuidados
A lo largo de sus cinco sedes, el Congreso ha abordado algunos de los principales desafíos que afrontan los servicios sociales y los cuidados en España.
En Barcelona, el debate se centró en la necesidad de avanzar hacia un modelo basado en derechos, entendiendo los cuidados como una cuestión democrática esencial y como una condición necesaria para el ejercicio efectivo de la ciudadanía.
En Sevilla se identificaron los tres grandes retos que marcarán la evolución del sistema de promoción de la autonomía y atención a la dependencia en las próximas décadas: la garantía de derechos a lo largo de toda la vida, la sostenibilidad financiera del sistema y el papel imprescindible de las profesionales que lo sostienen.
Pamplona puso el foco en los servicios sociales de proximidad y en la comunidad como espacio fundamental para garantizar el bienestar, la participación y la inclusión de las personas, reforzando el papel de los servicios sociales como facilitadores de vínculos y apoyos comunitarios.
En Zamora, el protagonismo recayó en las profesionales de los cuidados y los servicios sociales, destacando la necesidad de mejorar las condiciones laborales, reforzar la formación y dignificar unas profesiones esenciales para la sostenibilidad del sistema.
Finalmente, Valencia ha incorporado a la agenda de los cuidados un reto cada vez más determinante: el impacto de la emergencia climática sobre las personas en situación de mayor vulnerabilidad y la necesidad de adaptar los sistemas de protección social a fenómenos extremos cada vez más frecuentes.
Un modelo basado en derechos, comunidad y autonomía
Las conclusiones del Congreso apuntan hacia un modelo de cuidados basado en la autonomía, la dignidad, la igualdad, la comunidad y la corresponsabilidad social.
En palabras de Rosa Martínez, "todas las personas necesitamos cuidados y apoyos en algún momento de la vida", una realidad que obliga a construir un sistema capaz de garantizar derechos a lo largo de toda la trayectoria vital y de responder a las necesidades cambiantes de la sociedad.
La secretaria de Estado ha defendido que los servicios sociales deben consolidarse como una auténtica infraestructura democrática y ha destacado que la comunidad debe ocupar un papel central en el nuevo modelo, junto con unas profesionales reconocidas socialmente, con condiciones laborales dignas y oportunidades de desarrollo profesional.
Asimismo, ha señalado que la calidad de los servicios, la equidad territorial y la adaptación a los riesgos climáticos constituyen elementos irrenunciables para garantizar la sostenibilidad futura del sistema.
"Sin profesionales no hay sistema"
Uno de los mensajes más repetidos durante el Congreso ha sido la necesidad de reforzar el reconocimiento y las condiciones de trabajo de quienes sostienen diariamente los cuidados y los servicios sociales.
"Sin profesionales no hay sistema y sin condiciones dignas no habrá profesionales", ha afirmado Rosa Martínez, quien ha insistido en que la transformación del modelo no puede construirse a costa de los derechos laborales de quienes cuidan y acompañan.
La secretaria de Estado ha defendido que el futuro del sistema pasa por combinar una atención más personalizada y centrada en la persona con una mejora efectiva de las condiciones laborales y profesionales del sector.
Un cambio ya en marcha
Las conclusiones del Congreso reflejan también la existencia de un amplio consenso institucional, profesional y social sobre la necesidad de transformar el modelo de cuidados.
Según ha destacado Rosa Martínez, el cambio "ya está en marcha y es irreversible", aunque su éxito dependerá tanto del liderazgo público como de la colaboración entre administraciones, entidades sociales, profesionales, agentes sociales y ciudadanía.
La secretaria de Estado ha asegurado que el siguiente paso será trasladar a las políticas públicas el horizonte compartido construido durante estos meses de trabajo colectivo, consolidando un modelo basado en derechos, que promueva la autonomía personal, la inclusión y la participación en la comunidad.
Una reflexión colectiva sobre el futuro de los cuidados
El Congreso Los cuidados que queremos forma parte de un proceso de reflexión colectiva que ha recorrido cinco ciudades españolas para abordar algunos de los principales desafíos de los servicios sociales y los cuidados de larga duración, desde la comunidad y la autonomía personal hasta la sostenibilidad del sistema, las profesionales de los cuidados y la adaptación a la emergencia climática.