Según datos de Unobravo, el 39% afirma sentirse desbordada con frecuencia, cifra que asciende a 52% en mujeres con un ciclo hormonal irregular o en etapas hormonales específicas
El 67% afirma que su empresa no pone en marcha acciones concretas para apoyar su salud psicológica
El 62% de las mujeres aseguran que cuidar su salud mental es hoy una prioridad vital
El 48% de las mujeres con ciclo irregular o bajo medicación hormonal afirma que los cambios físicos influyen notablemente en su bienestar mental, 12 puntos por encima de la media
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra el 8 de marzo, Unobravo, la plataforma de psicología online líder en Europa, ha presentado un estudio que analiza el bienestar emocional de las mujeres en relación con las distintas etapas de su vida y su situación biológica.
El informe revela que una proporción elevada de mujeres refiere experimentar sobrecarga emocional con frecuencia en su día a día: el 39% se ha sentido con sensación de desbordamiento emocional “a menudo” o “muy a menudo” en los últimos 30 días, y si se suman quienes lo han experimentado de forma ocasional, la cifra asciende a tres de cada cuatro mujeres.
Sin embargo, el estudio muestra diferencias significativas según la etapa biológica. El porcentaje de mujeres que refiere sensación frecuente de desbordamiento es mayor, alcanzando el 52%, entre aquellas que informan ciclo irregular, bajo medicación que afecta al ciclo, embarazadas, en postparto o en perimenopausia. En comparación, el porcentaje desciende al 35% entre quienes tienen un ciclo regular y al 29% en mujeres en menopausia.
Además, el 23% percibe su bienestar emocional como estable en el tiempo. La percepción de inestabilidad es especialmente alta entre mujeres con ciclo irregular, donde el 54% reconoce que su bienestar emocional no es estable, frente al 38% de aquellas con ciclo regular.
La etapa biológica, un factor determinante en el bienestar emocional
Más allá de la sobrecarga puntual, el estudio evidencia una correlación clara entre el estado hormonal y la vivencia emocional. Casi un tercio de la muestra (31%) reconoce que refiere dificultades para regular sus emociones en su vida cotidiana. Este porcentaje se eleva al 39% entre mujeres con ciclo irregular o bajo medicación hormonal, frente al 29% en mujeres con ciclo regular o en menopausia.
La percepción de presión por expectativas externas es mayor en determinadas etapas vitales: el 29% del total afirma sentirse muy o extremadamente presionada por expectativas sociales sobre cómo debería comportarse o sentirse. Sin embargo, el porcentaje alcanza el 44% entre mujeres con ciclo irregular y el 49% entre quienes toman medicación que afecta al ciclo.
Los cambios físicos refuerzan esta tendencia. El 36% de las mujeres asegura que las variaciones corporales o el malestar físico influyen mucho o extremadamente en su bienestar mental. Entre mujeres con ciclo irregular o medicación hormonal, el dato asciende al 48%.
El descanso también marca diferencias: el 48% de la muestra califica su calidad de sueño como mala, porcentaje que aumenta hasta el 57% en mujeres con ciclo irregular. Y entre quienes refieren peor calidad de su sueño, un 44% señala que su estado emocional se ve significativamente afectado.
La dificultad de expresar el malestar
Aunque los resultados muestran que el 58% de las mujeres afirma sentirse libre para expresar su malestar emocional sin miedo a ser juzgada, el 41% no comparte esta percepción. La percepción de dificultad es más frecuente entre mujeres que informan ciclo irregular, donde el 53% asegura no sentirse libre para expresar su malestar.
Asimismo, un 35% percibe que su entorno no comprende suficientemente el impacto emocional asociado a la etapa vital que está vivienda, porcentaje que se eleva hasta el 45% entre mujeres con ciclo irregular.
El bienestar laboral, una asignatura pendiente
Parte del malestar emocional percibido también se relaciona con el ámbito profesional. El 42 % de las trabajadoras reconoce que percibe que las demandas laborales contribuyen con frecuencia a su sensación de agotamiento emocional.
Además, el 31% afirma que su estado emocional afecta de forma significativa a su concentración, toma de decisiones o rendimiento laboral. Este porcentaje asciende al 40% entre mujeres con ciclo irregular y al 45% entre aquellas que toman medicación que afecta al ciclo.
En este contexto, el 67% de las trabajadoras percibe que su empresa no desarrolla medidas específicas de apoyo al bienestar psicológico adaptadas a su situación vital.
La salud mental, una prioridad creciente
En este contexto, más del 62% de las mujeres afirma que cuidar su salud mental es una prioridad en su etapa actual. La cifra es aún mayor entre mujeres con ciclo irregular (69%), lo que podría indicar una mayor sensibilidad o preocupación por el bienestar psicológico en los grupos que reportan mayor malestar.
Ante esto, Francisco Rivera, Manager Clínico de Unobravo, señala: ‘’Los datos muestran que el malestar emocional en mujeres suele estar asociado a múltiples factores, sino a una combinación de presión laboral, expectativas sociales, cambios físicos y carga mental sostenida. Normalizar niveles elevados y sostenidos de estrés puede dificultar su identificación y abordaje. Es importante promover entornos seguros donde las mujeres pueden expresar su malestar emocional sin temor a estigmatización, y donde el cuidado psicológico sea accesible y adaptado a cada etapa vital’’.
El estudio abre así el debate sobre la necesidad de abordar la salud mental de las mujeres desde una perspectiva integral, que tenga en cuenta factores sociales, laborales y variables biológicas relevantes, evitando interpretaciones simplificadoras o exclusivamente biológicas del malestar a lo largo de su vida.