Javier Ramos, consultor especializado en sector dental y conocido como León de Ventas en el ámbito del marketing estratégico, ha realizado un estudio exhaustivo sobre la situación real del mercado dental español en 2026. Las conclusiones, basadas en datos del Instituto Nacional de Estadística, el Consejo General de Dentistas, la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) y fuentes internacionales como OpenAI, revelan un escenario que la mayoría de profesionales del sector intuye pero que pocos han visto con cifras encima de la mesa.
“Los dentistas saben que algo ha cambiado porque lo notan en la agenda y en la caja”, afirma Ramos. “Pero nadie les está explicando qué es exactamente lo que ha cambiado ni por qué. Y eso es un problema grave, porque si no entiendes el tablero, no puedes tomar buenas decisiones.”
El estudio identifica tres fuerzas que están convergiendo simultáneamente y que, según Ramos, van a redefinir qué clínicas crecen y cuáles se quedan atrás en los próximos años.
42.860 dentistas y subiendo: la sobreoferta es real
Según el INE, España alcanzó los 42.860 dentistas colegiados en 2024. Son casi 10.000 más que hace una década y más del doble de los que había en el año 2000. La tasa actual es de 100 dentistas por cada 100.000 habitantes, situando a España por encima de Alemania, Francia e Italia. La Organización Mundial de la Salud recomienda un ratio de 1 dentista por cada 3.500 habitantes. En España el ratio real es de 1 por cada 1.171.
Pero el dato que realmente duele es otro: la demanda no crece. Solo el 52% la población visita al dentista de forma periódica, con una media de 0,7 visitas por habitante al año. España apenas destina el 2% su presupuesto sanitario a la atención bucodental, frente al 31% media europea. Y el 68% los españoles ha reducido sus visitas al dentista por motivos económicos, según la Fundación IDIS.
“Más oferta, misma demanda o menos. Esa ecuación solo tiene un resultado posible: cada vez cuesta más llenar la agenda”, señala Ramos. “Y mientras tanto, las universidades siguen sacando casi 2.800 nuevos graduados al año, el 68% universidades privadas.”
La actividad clínica lo confirma. Según el estudio de Key-Stone para Fenin, realizado sobre 448 clínicas, la media en 2025 fue de 71,8 visitas semanales por clínica, frente a las 79,2 de 2019. Son casi 30 pacientes menos al mes que antes de la pandemia.
Las cadenas crecen. Las independientes, no tanto
El segundo hallazgo del estudio es la brecha creciente entre clínicas independientes y grupos corporativos. Las clínicas independientes representan el 81% mercado, pero su optimismo es significativamente menor. Según Key-Stone/Fenin, más del 70% las clínicas pertenecientes a DSO (organizaciones de servicios dentales) prevé aumentar su actividad en 2026. Entre las independientes, esa cifra baja al 40%.
Los grandes grupos operan con economías de escala en compras y marketing, integración vertical con laboratorios digitales e impresión 3D, y presupuestos publicitarios que una clínica independiente no puede igualar. Los fondos de inversión están activos en el sector: Advent International controla Vitaldent, Miura Partners opera a través de Dent&Co, y aseguradoras como Sanitas, Adeslas y Asisa continúan abriendo clínicas propias.
“La clínica independiente no puede competir en precio contra una cadena que ofrece implantes desde 725 euros”, advierte Ramos. “Pero tiene una ventaja que los grandes grupos no pueden replicar: la cercanía, la confianza personal y la capacidad de adaptación. El problema es que casi nadie está explotando esa ventaja de forma estratégica.”
230 millones de consultas de salud semanales en ChatGPT: la búsqueda ha cambiado
La tercera fuerza identificada en el estudio es quizá la menos visible y la de mayor potencial disruptivo. ChatGPT alcanzó los 800 millones de usuarios semanales en abril de 2025, duplicando su base en apenas dos meses. Según datos de OpenAI publicados en enero de 2026, más del 5% todos los mensajes enviados a la plataforma están relacionados con temas sanitarios, lo que equivale a unos 40 millones de personas diarias buscando orientación médica a través de inteligencia artificial.
OpenAI ha dado un paso más con el lanzamiento de ChatGPT Salud, una plataforma dedicada específicamente a consultas de salud y bienestar. Esto confirma que no se trata de una moda pasajera, sino de un cambio estructural en la forma en que los pacientes buscan información.
El impacto directo para las clínicas dentales es claro: los pacientes ya no escriben “dentista Madrid” en Google. Preguntan a la IA con frases completas como “busco una clínica dental en Sevilla que haga implantes con buenas reseñas”. Y la inteligencia artificial no devuelve una lista de diez enlaces. Ofrece una recomendación directa basada en la autoridad, coherencia y reputación digital de la clínica.
“Una clínica puede estar en primera página de Google y ser completamente invisible en ChatGPT o Gemini”, explica Ramos. “Son reglas de juego diferentes. Y la inmensa mayoría de clínicas dentales en España no está preparada para este nuevo canal. La buena noticia es que su competencia tampoco, lo que abre una ventana de oportunidad real para quien actúe ahora.”
Los datos son claros. La pregunta es qué va a hacer cada clínica con ellos
Ramos insiste en que ninguna de estas fuerzas es, por sí sola, una sentencia de muerte para la clínica independiente. “Pero las tres juntas configuran un escenario que exige decisiones. Más dentistas, menos visitas, cadenas que crecen con presupuestos imbatibles, y un canal de búsqueda nuevo donde la mayoría de clínicas no existe. El que entienda esto tiene ventaja. El que lo ignore, va a notar las consecuencias en la agenda.”
El estudio completo, con los 30 problemas específicos identificados y sus datos de respaldo, está disponible a través del propio autor para profesionales del sector que deseen profundizar en el análisis.