Dos recursos innovadores: el cuaderno de trabajo Los rostros del acoso escolar para Educación Primaria y la novela Bicho bola para Secundaria, diseñados para romper el silencio en las aulas.
La Concejalía de Educación del Ayuntamiento de Granada continúa reforzando su compromiso con la convivencia ciudadana a través de la presentación de nuevos recursos educativos destinados a erradicar la violencia en el entorno escolar. Conscientes de que el silencio es el mayor aliado de la violencia y de que la pasividad permite que el acoso se perpetúe, la administración municipal ha diseñado una estrategia que utiliza la literatura, la sensibilidad y la empatía como herramientas de intervención directa. En este curso académico, los centros educativos dispondrán de dos materiales complementarios: el cuaderno técnico Los rostros del acoso escolar y novela juvenil Bicho bola.
El recurso destinado a la Educación Primaria, titulado Los rostros del acoso escolar, propone una metodología disruptiva basada en un diccionario emocional de 38 palabras clave. El núcleo de este cuaderno es el uso del lenguaje visual a través de emoticonos diseñados específicamente para actuar como facilitadores cognitivos. En una etapa donde poner nombre a los sentimientos puede resultar abrumador, estos iconos permiten que los alumnos identifiquen matices complejos como la exclusión, la presión de grupo o el miedo silencioso. La dinámica fomenta la creatividad proactiva, ofreciendo espacios en blanco donde el estudiante deja de ser un receptor pasivo para traducir su propia percepción de conceptos como la soledad o la valentía a través del dibujo. Esta proyección del mundo interior del menor no solo sirve como herramienta de liberación, sino que funciona como un instrumento de diagnóstico incalculable para que docentes y orientadores detecten riesgos que podrían pasar desapercibidos en conversaciones convencionales.
Además, el trabajo de José Luis Abraham López actúa como eje de un ecosistema literario mayor, conectando cada término con fragmentos de novelas que los centros han trabajado anteriormente, permitiendo que el alumno vea la emoción encarnada en personajes reales. El procesamiento de la información se completa con un cuadrante de trabajo dividido en reflexión, eslogan, experiencia personal y pensamiento, lo que obliga a una conexión profunda entre la teoría y la vida diaria del centro educativo.
Por su parte, para Educación Secundaria, la novela Bicho bola, de M. Carmen Castillo, se presenta como una plataforma textual para el debate ético y la sensibilización emocional. La obra relata la historia de Lucía, una joven que sufre hostigamiento y silencio autoimpuesto en un entorno que penaliza la diferencia. El relato profundiza en la metáfora del "bicho bola": el instinto de los jóvenes vulnerables de replegarse y endurecer su caparazón ante la hostilidad externa. A través del encuentro de Lucía con otros personajes que viven en los márgenes como Jaime, cuya mente con Asperger busca refugio en los insectos, o Daniel, marcado por una quemadura física, la novela muestra cómo la unión de estas armaduras individuales permite vencer al miedo y transformar la vulnerabilidad en un frente común de resistencia.
Este enfoque integral no solo busca entretener, sino prevenir situaciones de conflicto antes de que escalen, recordando la importancia de actuar ante los primeros indicios de acoso en edades tempranas. La iniciativa pone especial énfasis en el papel del espectador, advirtiendo que el refuerzo del grupo es lo que sostiene al líder negativo. Con estos recursos, el Ayuntamiento de Granada busca crear conciencia en una sociedad donde casi dos estudiantes por aula son víctimas de acoso, instando a familias, profesorado y alumnado a convertirse en agentes activos de cambio para garantizar la seguridad y el bienestar en las aulas.