El presidente de CaixaBank y de la fundación CaixaBank Dualiza, Tomás Muniesa, ha subrayado "la importancia de estudios como este que nos permiten acercar la realidad de lo que piensa la sociedad sobre la Formación Profesional y ser conscientes de que aún queda mucho trabajo por hacer"
CaixaBank Dualiza ha realizado un estudio de amplio alcance para analizar en profundidad la percepción que la sociedad española tiene sobre la Formación Profesional (FP). El estudio ofrece una radiografía detallada de su imagen social, identifica sus principales fortalezas, desvela los prejuicios persistentes y señala los retos que deben abordarse para consolidarla como una opción formativa de primer nivel y un pilar estratégico para el desarrollo del país.
El presidente de CaixaBank y de la fundación CaixaBank Dualiza, Tomás Muniesa, ha subrayado "la importancia de estudios como este que nos permiten acercar la realidad de lo que piensa la sociedad sobre la Formación Profesional y ser conscientes de que aún queda mucho trabajo por hacer por acabar con prejuicios que todavía perduran. Es ahí donde cobra todavía más sentido el trabajo que desarrollamos desde CaixaBank Dualiza. No obstante, hay que destacar, que frente a esos prejuicios se impone una opinión favorable mayoritaria que ve ya la FP como una opción formativa notable al considerarla una vía directa al empleo".
Una percepción mayoritariamente positiva
El principal resultado del estudio confirma que la imagen social de la FP en España es claramente positiva. El 68,7% de la población afirma tener una percepción muy o bastante positiva de la Formación Profesional, frente a solo un 8% que manifiesta una valoración negativa. Estos datos reflejan una percepción social muy favorable de la FP, cada vez más asociada a empleo y oportunidades profesionales.
Empleabilidad alta, salarios y emprendimiento como asignaturas pendientes
Al mirar las razones que justifican esa percepción positiva se encuentra que el 76% de la población considera que la FP facilita una inserción laboral rápida, el mismo porcentaje que cree que contribuye al desarrollo profesional a largo plazo. El 72% destaca su buena conexión con las necesidades reales de las empresas. Sin embargo, solo el 51% cree que permite acceder a empleos bien remunerados y únicamente el 47% considera que prepara adecuadamente para emprender.
Entre sus principales fortalezas se subrayan su utilidad para personas de todas las edades, su papel en la recualificación profesional (49% cree que es la vía adecuada para ello) y su valor como herramienta clave para la formación de adultos (un 47% la considera clave).
Experiencia directa, el principal motor de la buena valoración
La percepción positiva se intensifica entre quienes tienen contacto directo con la FP. El 74% de las personas que han cursado estos estudios y el 75% de quienes cuentan con familiares que lo han hecho valoran la FP de forma muy positiva.
Entre los argumentos más citados destacan su alta empleabilidad y salidas laborales, su carácter práctico y orientado al trabajo, y su papel como alternativa necesaria en un contexto marcado por la sobre cualificación universitaria y la escasez de perfiles técnicos.
Esos argumentos se reflejan en algunos de los comentarios de los encuestados como "se ha demostrado que la FP no es para gente que no quiere estudiar, sino que ofrece salidas laborales muy buenas y, según cual, muy rentables a futuro" o "la Formación Profesional es más práctica que los grados universitarios y preparan mejor a las personas con habilidades prácticas que se necesitan para las tareas del día a día".
Además, cada vez son más los que conoce el potencial de la FP como vía de formación hacia estudios superiores, como lo prueban los encuestados "es una manera muy buena de acceder al mercado laboral con una buena preparación y no te impide poder acceder a estudios superiores".
"Trabajo", el concepto más vinculado a la FP
De modo paralelo, el estudio también ha querido averiguar cuáles son las palabras qué más vienen a la cabeza de la gente al mencionar la FP. Para ello se ha elaborado una nube de palabras en la que las respuestas muestran que "Trabajo", "Salidas", "Prácticas" y "Formación" son los términos más asociados a la FP. Confirma que la ciudadanía reconoce mayoritariamente la Formación Profesional como una vía directa de acceso al empleo.
Reticencias persistentes y prejuicios sociales
La visión más crítica se concentra en perfiles con mayor nivel educativo y renta, que esgrimen como principales argumentos negativos el bajo prestigio social, las dudas sobre la calidad de la formación y del profesorado, la percepción de salarios bajos y las dificultades de acceso al sistema por falta de plazas y recursos.
Las respuestas de los encuestados reflejan la prevalencia de esos prejuicios con frases como "se la considera una opción para las personas que no son capaces de hacer un grado universitario, poca gente la considera su primera opción".
Además, se repite el patrón que ya CaixaBank Dualiza ya identificó en encuestas anteriores, de acuerdo con el que todos aquellos que admiten los prejuicios hacia la FP evitan decir que ellos tienen esos mismos prejuicios "yo no, pero la sociedad sí. Siempre se ha pensado que la FP es para los que no saben qué hacer en la vida".
La orientación, uno de los grandes retos
La orientación hacia la FP sigue siendo una asignatura pendiente. El 41% de la población considera que es insuficiente y más de la mitad afirma no haber recibido nunca orientación específica sobre esta opción formativa. Ahora bien, los centros educativos se consolidan como la principal fuente de información y confianza, seguidos de la familia y los servicios públicos de empleo.
Cuatro perfiles ante la FP
El estudio ha elaborado también cuatro perfiles actitudinales que permiten agrupar a todos los encuestados en función a su aproximación hacia la FP. De ese modo, se configuran los siguientes grupos:
Afines (28%): defensores convencidos y embajadores de la FP, con experiencia directa y valoración muy positiva.
Ambivalentes (41%): el grupo mayoritario, pragmático, que reconoce su utilidad pero mantiene dudas sobre su prestigio.
Desinformados (22%): personas sin una opinión formada ni conocimiento suficiente del sistema.
Detractores (9%): críticos, con fuerte apego al prestigio universitario y escaso contacto con la FP.
El estigma, una cuestión también socioeconómica
El análisis revela que el estigma asociado a la FP tiene un claro componente socioeconómico. El perfil "Detractor" está significativamente correlacionado con niveles altos de estudios e ingresos, con un escaso o nulo contacto con la FP ni propio ni de familiares ni amigos, y es más propenso a considerar que la FP se elige por dificultades en los estudios previos. Este dato confirma que el reto del prestigio de la FP no es solo educativo, sino también cultural y social, ligado a prejuicios de clase que la sitúan como una opción "por descarte" y no "por elección".
Metodología
La investigación se basa en un estudio cuantitativo de ámbito nacional, con 1.523 entrevistas realizadas mediante metodología online y telefónica a una muestra representativa de la población española mayor de 16 años. La muestra está estratificada por edad, género, nivel educativo y tamaño de municipio.
El trabajo de campo se desarrolló entre el 24 de septiembre y el 9 de octubre de 2025, con un margen de error de ±2,51% y un nivel de confianza del 95,5%.