La repostería tradicional conserva su protagonismo en una época donde lo artesanal y lo auténtico vuelven a ocupar un lugar preferente en los hábitos de consumo. En este contexto, El Panazo, panadería artesana, ha reforzado su propuesta de temporada con dos productos emblemáticos: el roscón de Reyes y el panettone, ambos elaborados con ingredientes naturales, técnicas tradicionales y un fuerte compromiso con la calidad.
La panadería, que trabaja desde sus orígenes con la convicción de ofrecer piezas honestas y sin artificios, mantiene un modelo de producción propio, alejado de los procesos industriales. El Panazo prepara cada producto de forma artesanal, con tiempos de fermentación ajustados, sin aditivos químicos y con una atención especial al detalle. La campaña actual mantiene este enfoque, centrado en ofrecer sabor, textura y presentación cuidada para un momento del año en el que la repostería tiene un papel protagonista en muchas mesas.
Roscón de Reyes en tres tamaños y con elaboración tradicional
El roscón de Reyes es el gran protagonista de la temporada. Fiel a la receta tradicional, El Panazo lo elabora con una masa esponjosa y aromática, desarrollada mediante fermentaciones controladas y sin recurrir a conservantes. Cada roscón se termina con el clásico glaseado, almendra fileteada, naranja confitada, un toque de pistacho tostado y un aspecto cuidado, pensado para compartir.
Esta elaboración está disponible en tres tamaños —pequeño, mediano y grande—, sin relleno y con relleno de nata, crema o trufa, lo que permite adaptarse a distintos formatos de celebración. La panadería ha diseñado un sistema de elaboración artesanal y que se adapta a la demanda con un Roscón de Reyes que tenga grandísimo sabor y aroma manteniendo su frescura y textura gracias a la fermentación lenta y la gran hidratación de la masa. Esta combinación de artesanía y producción eficiente convierte el roscón de Reyes en uno de los productos más demandados de la campaña.
Un panettone elaborado con vanguardia y manteniendo la tradición
El panettone completa la propuesta de repostería de El Panazo con una elaboración igualmente cuidadosa. Se trata de una pieza muy enriquecida con mantequilla y yema, fermentada exclusivamente con masa madre y saboreada con productos naturales como el chocolate, la yanduja, la naranja y el limón confitado, ventilada de forma tradicional colgándola boca abajo tras salir del horno. Esta técnica permite conservar su textura esponjosa y evitar deformaciones durante el enfriado.
Cada panettone refleja el compromiso del obrador con la gran calidad y con una forma de trabajar que respeta los tiempos del producto. No se producen a gran escala ni se utilizan atajos industriales; el objetivo es ofrecer una pieza con identidad, sabor profundo y presencia reconocible.
El Panazo insiste en que detrás de cada elaboración hay criterio, sacrificio y una firme voluntad de estar a la altura de quienes confían en su trabajo. La fidelidad de sus clientes y la posibilidad de formar parte de sus celebraciones es, para el equipo, la mayor recompensa.
Con su propuesta de roscón de Reyes en varios formatos y un panettone artesanal sin artificios, El Panazo consolida su posición como referente en repostería elaborada con respeto, oficio y vocación. En una campaña marcada por la búsqueda de autenticidad, la panadería reafirma su compromiso con el sabor de siempre y la calidad real para que sus clientes tengan una experiencia gastronómica inolvidable.