Sociedad

La Asociación ZEROSAF abre una campaña de crowdfunding

Para llevar a la gran pantalla las consecuencias del Síndrome Alcohólico Fetal con el cortometraje El silencio de Alejandra

El proyecto, dirigido por David de Loro y producido junto a Recine Entertainment, pretende visibilizar una realidad todavía desconocida para buena parte de la sociedad y utilizar el cine como herramienta de prevención y sensibilización.

El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF) es un trastorno mental de por vida causado por ingerir alcohol en el embarazo y que agrupa el número mas grande de alteraciones clínicas: defectos cráneo faciales, problemas cognitivos, conductuales de socialización y de aprendizaje.

La Asociación ZEROSAF ha puesto en marcha una campaña de crowdfunding para hacer posible la producción de El silencio de Alejandra, un cortometraje dirigido por David de Loro y producido junto a Recine Entertainment, que pretende acercar al público una realidad todavía poco conocida: el Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF).

El proyecto nace con una doble finalidad: conseguir los recursos necesarios para llevar adelante la producción cinematográfica y utilizar el cine como herramienta de concienciación, prevención y divulgación sobre las consecuencias de la exposición prenatal al alcohol.

El TEAF engloba un conjunto de condiciones que pueden aparecer en personas expuestas al alcohol antes de nacer y que pueden afectar al desarrollo, el aprendizaje, la conducta y otros aspectos físicos y cognitivos. Los organismos sanitarios internacionales señalan que estos trastornos son prevenibles evitando la exposición prenatal al alcohol.

Una realidad que todavía permanece invisible

Uno de los principales objetivos de El silencio de Alejandra es contribuir a dar visibilidad a una problemática que, según la Asociación ZEROSAF, continúa siendo poco conocida por buena parte de la sociedad.

Las personas afectadas por TEAF pueden presentar dificultades relacionadas con el aprendizaje, la atención, la memoria, la conducta o las relaciones sociales, entre otras manifestaciones. La intensidad y combinación de estas características puede variar considerablemente de una persona a otra.

Esta falta de conocimiento puede dificultar que las personas afectadas y sus familias encuentren respuestas adecuadas y apoyo especializado. El proyecto cinematográfico pretende precisamente acercar esta realidad al público desde una perspectiva humana y contribuir a generar conversación en torno al diagnóstico, la comprensión y la prevención.

A esta dimensión se suma un mensaje preventivo especialmente importante: no existe una cantidad ni un momento del embarazo en los que se haya establecido un consumo de alcohol seguro. Tanto los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) como la Organización Mundial de la Salud señalan los riesgos asociados al consumo de alcohol durante el embarazo.

David de Loro: "Queremos poner rostro a estas historias"

El director de El silencio de Alejandra, David de Loro, destaca el carácter social del proyecto y la necesidad de utilizar nuevas vías para acercar el TEAF a la sociedad.

"El TEAF es una realidad que todavía permanece demasiado escondida. Detrás de cada diagnóstico hay una persona, una familia y muchas veces años de incomprensión. Con El silencio de Alejandra queremos utilizar el cine para poner rostro a esas historias, generar conversación y, sobre todo, ayudar a prevenir. Si una película consigue que una sola persona conozca el TEAF antes de un embarazo, ya habremos conseguido algo importante".

La propuesta pretende combinar la dimensión cinematográfica con una mirada de sensibilización, mostrando no solo las consecuencias de la exposición prenatal al alcohol, sino también la realidad cotidiana de quienes conviven con el TEAF y de sus familias.

El cine como herramienta de transformación social

La incorporación de Recine Entertainment al proyecto refuerza su dimensión cinematográfica y profesional y acompaña a David de Loro y a la Asociación ZEROSAF en el objetivo de convertir una problemática social poco visible en una historia capaz de llegar a un público amplio.

El propósito del equipo no termina con la realización del cortometraje. Una vez producido, El silencio de Alejandra pretende desarrollar un recorrido por festivales, proyecciones y espacios divulgativos, además de convertirse en una herramienta que pueda ser utilizada por asociaciones, centros educativos, profesionales sanitarios y entidades vinculadas a la infancia y la adolescencia.

De esta manera, el proyecto aspira a que la producción cinematográfica tenga una segunda vida vinculada a la sensibilización y la educación, favoreciendo que el conocimiento sobre el TEAF llegue a diferentes sectores de la sociedad.

Una campaña de crowdfunding durante 40 días

Para hacer realidad el cortometraje, la Asociación ZEROSAF y el equipo de producción han abierto una campaña de micromecenazgo a través de Verkami, que permanecerá activa durante 40 días.

Los fondos recaudados se destinarán a cubrir las necesidades técnicas y artísticas de la producción, entre ellas el alquiler de equipos, la participación de profesionales, la producción y la postproducción, así como las acciones posteriores de distribución y divulgación.

Las personas que quieran apoyar el proyecto podrán realizar diferentes aportaciones y acceder a recompensas vinculadas a la producción, entre ellas la aparición en los créditos, pases privados y encuentros con integrantes del equipo técnico y artístico.

"Hacer visible lo que ha permanecido en silencio"

El silencio de Alejandra plantea así una historia que pretende trascender el propio recorrido cinematográfico del cortometraje para contribuir a dar visibilidad al TEAF y reforzar un mensaje de prevención.

La Asociación ZEROSAF considera que el cine puede ayudar a acercar esta realidad a personas que quizá nunca hayan oído hablar del trastorno, favoreciendo una mayor comprensión de las dificultades que pueden afrontar las personas afectadas y sus familias.

El proyecto busca, en definitiva, poner rostro a una realidad poco visible, generar conciencia y trasladar a la sociedad la importancia de prevenir la exposición prenatal al alcohol.

Porque, como resume el equipo del cortometraje, el objetivo es utilizar el cine para hacer visible aquello que durante demasiado tiempo ha permanecido en silencio. 

 

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