Los restos podrán contemplarse en el Centro de Interpretación Paleontológico Sierra de Quibas, a escasos metros del descubrimiento, mientras que otra réplica se expondrá en el Museo Arqueológico regional
El lince ibérico más antiguo del mundo, con cerca de un millón de años de antigüedad y localizado en la Región en el yacimiento arqueológico de Quibas, en Abanilla, revive con réplicas exacta de sus restos. El Gobierno regional ha hecho entrega de una réplica a tamaño real del esqueleto de este felino, compuesta por más de 60 elementos óseos de alta precisión, que se expondrá en el Centro de Interpretación Paleontológico Sierra de Quibas, situado a escasos metros del emplazamiento original del hallazgo.
El consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, hizo hoy entrega de una réplica del lince ibérico al alcalde de la localidad, José Antonio Blasco, mientras que una segunda réplica será cedida por el Gobierno regional al Museo Arqueológico de la Región.
A estas dos reproducciones se suma una tercera unidad que recrea el esqueleto al completo, actualmente albergada en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Valle. Con estas iniciativas, el Ejecutivo persigue acercar la ciencia a la ciudadanía y consolidar a la Región de Murcia como todo un referente en patrimonio paleontológico.
"El buen estado de conservación de estos restos nos ha permitido conocer claves de la evolución y la biología del lince ibérico fundamentales, dando la oportunidad de entender cómo el felino respondió a los cambios climáticos del pasado y arrojar luz para comprender mejor los actuales escenarios ambientales", subrayó.
Considerado una auténtica joya científica del Pleistoceno Inferior, el yacimiento de Quibas muestra las claves de la evolución de la fauna y los ecosistemas. Juan María Vázquez recordó que su excavación "permitió certificar el registro fósil más antiguo conocido del lince ibérico (Lynx pardinus) y su estudio ha permitido constatar que los ejemplares de aquella época eran ligeramente mayores que los actuales y que presentaban una dieta menos especializada en el consumo de conejos, pudiendo capturar con mayor frecuencia presas de tamaño medio, como crías de gamos o incluso cabras montesas".
Tecnología de última generación para las réplicas
Para la elaboración de las réplicas, los fósiles originales fueron escaneados y posteriormente reproducidos en resina mediante impresión tridimensional de alta resolución. Los trabajos sumaron un acabado artesanal de las piezas, reproduciendo la textura y coloración de los huesos originales. Esta actuación, financiada por la Fundación Séneca, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente, lo que permite es mostrar el hallazgo al público sin poner en riesgo la conservación de los fósiles.
Juan María Vázquez explicó que "estas actuaciones buscan acercar a la sociedad los resultados de la investigación científica, permitiendo que los ciudadanos conozcan los descubrimientos del yacimiento y pongan en valor el patrimonio paleontológico regional".
Además de estas réplicas, dos jóvenes que acaban de finalizar el Grado en Biología en la Universidad de Murcia han iniciado el Máster en Paleontología Aplicada de la Universitat de València y desarrollarán sus trabajos de fin de máster en torno al yacimiento de Quibas. Uno de ellos estará centrado en el estudio de las aves rapaces fósiles y su importancia para reconstruir los ecosistemas del Pleistoceno Inferior, mientras que el otro abordará la puesta en valor del patrimonio paleontológico y su potencial turístico.