A cuatro meses de comenzar 2027, la mesa de negociación para completar el nuevo sistema de cotización de los trabajadores autónomos continúa bloqueada. UPTA España considera inaceptable que más de 3,4 millones de autónomos sigan sin conocer cómo evolucionarán sus cotizaciones el próximo año y, sobre todo, que continúen pendientes reformas esenciales para mejorar su protección social.
La organización advierte de que volver a congelar las cotizaciones no soluciona el problema, sino que lo traslada directamente a la jubilación y a las futuras prestaciones de los trabajadores autónomos.
Los autónomos murcianos cobran casi 487 euros menos de pensión al mes
La pensión media de jubilación del Régimen General en la Región de Murcia se sitúa en 1.549,01 euros mensuales, mientras que la del RETA es de 1.062,27 euros. La diferencia alcanza los 486,74 euros al mes y los 6.814,34 euros al año en 14 pagas.
Se trata de una brecha superior al 31% en esta comunidad que, para UPTA, evidencia las consecuencias de décadas de cotizaciones insuficientes. Continuar congelando las bases significa perpetuar esta situación
UPTA propone cotizar al menos tres puntos por encima del IPC
UPTA propone para 2027 una subida de las cotizaciones de, al menos, tres puntos porcentuales por encima del IPC, de forma progresiva y vinculada a los rendimientos reales. El objetivo es recuperar parte de las pérdidas acumuladas y mejorar las futuras prestaciones.
Un ejemplo permite entender el alcance de la propuesta. Si un autónomo paga actualmente 240 euros mensuales y se toma como referencia un IPC del 4,3%, la actualización sería del 7,3%:
240 € ? 257,52 €
Esto supone 17,52 euros más al mes y 210,24 euros al año. Para UPTA, el debate debe abordarse en su conjunto. No se trata únicamente de cuánto cuesta cotizar hoy, sino también de qué pensión y qué protección tendrá ese autónomo mañana.
Societarios y Colaboradores: ni un euro más en su base mínima
UPTA reclama, sin embargo, congelar en 2027 la base mínima de los autónomos societarios y familiares colaboradores. Estos han sido los colectivos sobre los que ha recaído el incremento extraordinario de las bases mínimas y la organización considera que ya han realizado un esfuerzo más que suficiente.
Por este motivo, UPTA considera que no sería aceptable volver a cargar sobre ellos una nueva subida en 2027.
La reforma sigue a medias
UPTA advierte, además, de que la negociación pendiente no puede limitarse a decidir cuánto pagarán los autónomos. Siguen sin resolverse cuestiones fundamentales para completar su protección social:
La reforma del cese de actividad, para convertirlo en una protección realmente accesible.
El acceso de los autónomos al subsidio para mayores de 52 años.
La mejora de las prestaciones por incapacidad, enfermedad común, accidente de trabajo y enfermedad profesional.
Para UPTA, la ecuación es sencilla: si se pide un mayor esfuerzo contributivo, tiene que haber más derechos y mejores prestaciones.
El presidente de UPTA España, Eduardo Abad, señala que "durante años se ha vendido que defender a los autónomos consiste simplemente en conseguir que paguen menos. Eso es una enorme irresponsabilidad. Nosotros queremos cuotas justas y acordes con los ingresos, pero también queremos jubilaciones dignas y protección cuando las cosas van mal".
"Un sistema barato mientras trabajas puede convertirse en un sistema tremendamente caro cuando te jubilas, enfermas o tienes que cerrar tu negocio. No queremos autónomos baratos para la Seguridad Social y pobres cuando necesitan sus prestaciones".
El presidente de UPTA exige al Ministerio que reactive inmediatamente la negociación: "Quedan cuatro meses. No queremos llegar a diciembre improvisando las cuotas de 2027. Hay que sentarse ya, cerrar el sistema de cotización y terminar de una vez las reformas pendientes".
UPTA exige desbloquear la mesa de negociación
UPTA reclama al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones que convoque inmediatamente la mesa de negociación. La organización plantea una propuesta clara: cotizaciones al menos tres puntos por encima del IPC, progresividad según rendimientos reales, congelación de la base mínima de societarios y colaboradores y culminación de las reformas pendientes de protección social.