UGT Servicios Públicos Región de Murcia denuncia que varios centros de asistencia sanitaria pertenecientes al Servicio Murciano de Salud (SMS) se han convertido en auténticas 'cocteleras acústicas', un atentado sistemático contra la prevención de riesgos laborales por la instalación masiva de aparatos de aire acondicionado portátiles (conocidos como 'pingüinos'), que no son más que un parche casero para tapar las averías del sistema de climatización central de los centros afectados.
Enrique Martínez, secretario de Salud Laboral de Servicios Públicos de la Región de Murcia, explica que, tras la visita de varios centros sanitarios del SMS durante el periodo estival, se ha detectado la presencia de estos dispositivos, que emiten una presión acústica continua de 65 decibelios (dB), en recintos cerrados. Esta cifra duplica el nivel máximo de fondo (35-40 dBA) exigido por el Real Decreto 486/1997 y el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) para entornos sanitarios.
Por ello, el sindicato, exige la intervención urgente e inmediata del Servicio de Prevención de Riesgos del SMS, para que retire estos equipos y se acometan las reparaciones estructurales necesarias en los centros de asistencia sanitaria, ante la situación penosa e insostenible que viven profesionales y usuarios en el día a día.
La presencia de estos equipos supone un posible riesgo potencial de estrés crónico, cefaleas, fatiga cognitiva y desatención, ante la exposición continuada al ruido ensordecedor que emite el compresor de estos aparatos instalados dentro de las propias consultas, administración, sala de personal y salas de espera, dificultando las tareas clínicas básicas como la auscultación cardíaca o respiratoria y la comunicación con pacientes ancianos o con déficit auditivo.
Además, convierten el entorno asistencial sanitario en una zona hostil, donde profesionales, personas vulnerables, ancianos y niños soportan una contaminación acústica extrema.
El sindicato advierte a la administración que la presencia de estos aparatos son una posible omisión de la obligatoria Evaluación de Riesgos Previa que exige la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales y le recuerda que tiene la obligación legal y proactiva de vigilar las condiciones de trabajo, debiendo realizar una evaluación de riesgos extraordinaria antes de la puesta en marcha de estos equipos que modifican el entorno ambiental, eléctrico y de seguridad química (por el uso de gas inflamable R290).
Enrique Martínez señala que la falta de presupuesto o el deficiente mantenimiento de la Administración no justifican rebajar o degradar la salud de profesionales ni de usuarios, por lo que insta al Gobierno Regional, ante su potestad y obligatoriedad, a intervenir con carácter urgente, ordenar la retirada de los aparatos de los centros sanitarios y acometer de forma inmediata las reparaciones estructurales necesarias en los centros asistenciales sanitarios afectados, dotando con la inversión económica necesaria a las gerencias del SMS para que aborden el deterioro de las instalaciones de climatización en los centros asistenciales sanitarios de la Región de Murcia.