El resultado de las prospecciones realizadas hasta ahora por la Consejería de Agricultura confirma una extensión “muy preocupante” de esta grave enfermedad para los cultivos de cítricos en la Región de Murcia.
Tras las medidas de erradicación y control publicadas en el mes de mayo por parte del Gobierno Regional, urge actuar con mayor determinación y contundencia, siendo necesario el arranque de plantaciones afectadas estableciendo ayudas que compensen económicamente a los agricultores que tengan que afrontar esta dura medida en sus explotaciones.
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de la Región de Murcia (UPA-Murcia), tras la celebración de una nueva reunión con la Consejería de Agricultura para analizar la evolución de la plaga Clorosis Nervial Amarilla de los Cítricos, donde se ha informado del resultado final de las prospecciones llevadas a cabo, ha reclamado al Gobierno Regional la necesidad de actuar con mayor contundencia y ambición para conseguir el control de la enfermedad, siendo necesario para ello pasar de forma inminente a otra fase, que debe llevar aparejada el arranque de las plantaciones afectadas, acompañado de ayudas para los agricultores.
Tras la finalización de las prospecciones que tenía planificadas la Consejería, que han ascendido a 788 muestras en 1.280 Ha, se han confirmado 73 positivos, distribuidas en 208 Ha, principalmente en limoneros, con afección en 16 municipios, registrándose la mayor parte de los casos en los municipios de Murcia (18 positivos) y Mula (16 positivos), lo que pone de manifiesto la preocupación de muchos agricultores de estas zonas sobre el futuro de sus plantaciones.
La Organización recuerda que cuando se publicó por parte de la Administración Regional la Resolución por la que se declaraba la presencia de esta plaga y se adoptaban medidas urgentes para su erradicación y control, fue muy crítica en cuanto que las valoró como “correctas, pero insuficientes” las medidas establecidas, al no incluir ante las primeras detecciones del virus, partidas económicas para diseñar un plan de arranque justo para los afectados y efectivo para erradicar la plaga.
“A pesar de las evidentes carencias que mostraba el plan de control establecido por la Consejería, hemos venido actuando durante estas semanas con responsabilidad y prudencia, informando de forma veraz al sector sobre una enfermedad no conocida, respetando el margen de maniobra que nos pidió la Consejería para conocer la distribución de la enfermedad por la Región, pero tras conocer los datos, ahora toca ser más contundentes”, apunta Antonio Moreno, responsable de Agricultura de UPA-Murcia.
Para UPA, esta contundencia se basa en exigir apoyos económicos suficientes para la medida más drástica que puede llevarse a cabo en estos casos, como es el arranque y destrucción de material vegetal, lo que conlleva la pérdida de ingresos durante años para los afectados, lo que justifica que esas ayudas compensen el coste del arranque y eliminación de árboles; indemnización por el valor de las plantaciones destruidas; ayudas a la replantación y a las pérdidas de renta.
Según Moreno, “que a estas alturas del problema, todavía no se haya puesto encima de la mesa por parte de la Consejería ninguna propuesta concreta para establecer apoyos para los afectados, está generando una situación de “incertidumbre” en el sector, y puede ser un lastre para conseguir un control efectivo de la plaga, abocando a una situación a la que nadie quiere llegar, como es que se haga incontrolable la plaga, haciendo inviable el cultivo de limones en las zonas afectadas por la agresividad del virus”.
Desde UPA reconocen la conveniencia de abordar esta enfermedad de forma coordinada entre el Ministerio de Agricultura y otras Comunidades Autónomas que están registrando la presencia de virus, si bien consideran que entre tanto se definen estrategias conjuntas se hace necesario actuar con urgencia sobre los casos ya confirmados, para eliminar cuanto antes fuentes de contagio a otras explotaciones no afectadas.
“Somos los primeros que exigimos que las actuaciones y ayudas ante situaciones complejas como es esta enfermedad deben venir de todas las administraciones, pero eso no debe impedir que el Gobierno Regional tome la iniciativa dictando las medidas necesarias para la erradicación de la enfermedad y estableciendo ayudas para velar por la continuidad del sector por razones de interés público, social y económico, para preservar el tejido productivo y empleo asociado al sector en nuestra Comunidad. Por todo ello, seguiremos trabajando para que haya ayudas para los afectados, que incluyan los costes de destrucción, arranque y lucro cesante”, finaliza Moreno.