Región

Un sacerdote ucraniano cuidará de la fe de sus compatriotas en Cartagena

El obispo de Cartagena ha encomendado a Myroslav Khudiak que acompañe espiritualmente a sus compatriotas en la ermita del pueblo cartagenero de Los Beatos.

Más de 5,8 millones de ucranianos se han visto forzados a salir de su país por la guerra, según datos del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados. Pero no solo eso, sino que hay más de 7,7 millones de desplazados internos, personas que han tenido que abandonar sus hogares para ponerse a salvo en otros lugares de Ucrania.

La Región de Murcia ha acogido a miles de ellos, ofreciendo así un lugar seguro para poder retomar sus vidas a miles de kilómetros de sus casas. Por su parte, la Diócesis de Cartagena también ha ayudado en esta crisis, habilitando más de 300 plazas de alojamiento para aquellos que han huido de la guerra, además de abrir una cuenta bancaria para recoger donaciones.

Catorce días antes de que comenzara el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, llegó a Murcia Myroslav Khudiak, sacerdote ucraniano de rito greco latino, rito que admite al sacerdocio a los hombres casados. En principio vino a visitar a su mujer y a su hijo, quien lleva cuatro años de tratamiento médico en Murcia. Tras comenzar la guerra, decidió quedarse aquí «para trabajar especialmente con la gente ucraniana, para ayudarles espiritualmente y de un modo especial con el tema de la guerra», cuenta. «Quiero estar cercano, quiero escuchar, quiero echarles una mano, dentro de lo que pueda, a los ucranianos».

Con el beneplácito del arzobispo de Kiev, hace unos días se presentaba al obispo de la Diócesis de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, quien lo acogió en su presbiterio y le encomendó que se hiciera cargo del acompañamiento de sus compatriotas en la zona de Cartagena, concretamente en la ermita del pueblo de Los Beatos. Myroslav se encuentra contento de poder realizar esta nueva misión: «Es muy importante, ya que empiezo una nueva etapa pastoral aquí, con la meta de unir a todo el pueblo ucraniano en oración, en Cristo y en la Iglesia».

Aunque está feliz por esta labor, su pensamiento está en su país, en su familia y amigos que están allí, como es el caso de uno de sus hijos que es militar. «No puedo olvidar que él está ahí», dice, y pide oraciones por «los sacerdotes que están ayudando en la frontera, por los médicos y por todas las personas de buena voluntad que ayudan como voluntarios en Ucrania». Myroslav se une espiritualmente desde aquí a su familia y amigos, «orando para que se acabe la guerra».

Quiere ser ayuda y apoyo para la comunidad que se le ha encomendado, «ofrecerles el sacramento de la Reconciliación y una ayuda psicológica, pudiendo hablar con ellos, para que no se sientan despreciados o desechados, que no se sientan solos y no pierdan la fe en Dios».

Asegura el sacerdote que se siente agradecido por la ayuda que está recibiendo su país: «Quiero dar las gracias a toda la gente de bien que está ayudando en Ucrania, a los que están allí y a cada cristiano en España que está ayudando en lo que puede». 

Noticias de Región

El jinete cerró con la victoria en el GP 1,45m un fin de semana en el que sumó cuatro triunfos. La Ruta de Otoño continuará el próximo viernes con el CSN5* y la final de la Liga Nacional de Saltos

Sonia Ruiz reclama al Gobierno de España medidas específicas para mayores de 45 años, mujeres y personas con discapacidad psicosocial

La iniciativa se enmarca en la Semana Europea de la Movilidad y se suma a las actuaciones del Ejecutivo regional para impulsar una movilidad más sostenible, accesible y asequible

En lo que llevamos de 2026 se han incorporado más de 3.000 y se ha superado el objetivo previsto para todo el año

La productora Curve Media contó con la colaboración de la Film Commission y las film offices de Cartagena, Murcia y San Pedro del Pinatar para el rodaje en distintas localizaciones y establecimientos hosteleros

Los centros interesados pueden presentar sus solicitudes hasta el día 30 de septiembre, a través de la Sede Electrónica de la Comunidad