Opinión

Observando tu conocimiento. El sentido de mis letras...

Ha habido una pregunta que no he parado de hacerme durante toda mi vida, y cuya respuesta debe encerrar la razón por la que a veces me encuentro tan desubicado en según qué momentos, lugares y conversaciones : ¿qué método hace que el aprendizaje se convierta en aburrido? Desde pequeño, el ser humano se presenta como “una esponja que absorbe todo lo que ocurre a su alrededor” y hace suya una pregunta que no dejará de formularse ante cualquier situación : “¿por qué?”.

La búsqueda de explicación a las cosas que le suceden al mundo y a uno mismo es algo inherente a nosotros, una motivación innata que nos mueve a querer saber cada día más.

Eso lo saben los padres, los abuelos, los hijos, los nietos..., y lo sabe también todo ese profesorado que trata de dar respuestas, cada uno en su ámbito, a esa sucesión descontrolada de incógnitas que los más pequeños quieren resolver. Pero llega un momento en nuestra vida que todo se tuerce, y esa curiosidad innata se transforma y se dirige a otros ámbitos que podrían ser considerados como más insignificantes : es el momento en que se deja de prestar atención al “de dónde venimos, a dónde vamos, si estamos solos en la galaxia o acompañados”...

Sí, ese instante en que ya no interesa cómo se comporta el león, qué significa el canto de cualquier ave o por qué existen las abejas...

Sí, ese día en que pensar en las leyes físicas y matemáticas da dolor de cabeza, ese preciso momento en el que abandonas tu parte lógica, curiosa, imaginativa, insaciablemente insatisfecha de conocimiento, y recaes en un mal canal de la televisión, líder de audiencia...

Sí, ese segundo en el que tu cerebro aprende a tragarse cualquier cosa que le echen siempre que no exija utilizar el cerebro. A eso se le ha logrado identificar con el calificativo de “divertido”. Una vez oí decir que “el saber es el mayor placer que se puede alcanzar con los pantalones puestos”.

A través de la observación de la vida y el paisaje, de la lectura, del arte y la cultura en cualquiera de sus formas, del estudio de las diferentes disciplinas existentes, de escuchar al sabio, o de conocer otros lugares, se consigue dar salida a ese ansia que tenemos dentro “por responder al cómo, al porqué y al para qué”. 

Noticias de Opinión

Moisés S. Palmero Aranda

El sentido de mis letras...

""Si la paz debe reconstruirse cada día sobre la estética de los principios duraderos, no sobre la voluntad de los poderosos; también, los diversos y enfermizos tormentos, nos demandan soluciones conjuntas""