La entidad conservacionista reclama una revisión urgente de la seguridad de los museos estatales, autonómicos y municipales y medidas de coordinación y apoyo para los museos y colecciones privadas, religiosas y pertenecientes a cofradías y hermandades
Huermur advierte de que las colecciones de monedas, joyas, orfebrería, oro y plata requieren una especial protección ante el patrón de los últimos asaltos
Huermur pide actuar de forma preventiva y no esperar a que se produzca en Murcia un robo irreparable como los sufridos en Badajoz, Albacete y Villena
La Asociación para la Conservación de la Huerta y el Patrimonio de Murcia (Huermur) exige a las administraciones públicas el refuerzo inmediato de las medidas de seguridad de los museos, colecciones museográficas y depósitos de bienes culturales de la Región de Murcia, ante la preocupante sucesión de robos que durante los últimos meses está afectando a instituciones museísticas españolas y que ha culminado esta semana con el asalto al Museo de Villena y la sustracción de buena parte de uno de los tesoros históricos más importantes de Europa.
Huermur considera que lo sucedido debe provocar una revisión preventiva y extraordinaria de la seguridad del patrimonio mueble, sin esperar a que se produzca un episodio similar en la Región de Murcia.
El robo de Villena se produjo en cuestión de minutos. Según las informaciones publicadas, varias personas accedieron por la fuerza al museo durante la madrugada y sustrajeron las piezas originales del conocido Tesoro de Villena, compuesto por 59 objetos de oro, plata, hierro y ámbar y considerado uno de los conjuntos de metales preciosos más relevantes de la Edad del Bronce europeo.
Para Huermur, lo sucedido resulta especialmente alarmante porque no constituye un hecho aislado. El asalto de Villena es el tercer robo de colecciones de oro registrado este año en instituciones museísticas españolas siguiendo patrones similares. El 25 de abril fueron sustraídas 144 monedas históricas del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz y, durante la noche del 27 al 28 de julio, cuatro encapuchados entraron en el Museo de Albacete y se llevaron más de 200 monedas de oro después de romper las vitrinas de la sala de arqueología.
La preocupación ha alcanzado ya al propio Ministerio de Cultura. Según la información publicada, la Dirección General de Bellas Artes solicitó la semana pasada a los museos informes sobre sus medidas de seguridad y convocó a los responsables autonómicos para abordar la situación.
Murcia debe actuar antes de sufrir un robo
Ante esta sucesión de asaltos, Huermur considera que la Región de Murcia no puede esperar a sufrir un robo de estas características para preguntarse después si las medidas existentes eran suficientes.
La entidad conservacionista recuerda que el patrimonio museístico de la Región presenta además una gran diversidad de titularidades y responsables. Existen museos de titularidad estatal y otros cuya gestión está transferida a la Comunidad Autónoma, museos autonómicos, museos municipales y numerosos museos, colecciones y espacios expositivos pertenecientes a entidades privadas.
A ello se suma el extraordinario patrimonio custodiado por instituciones religiosas, cofradías, hermandades, conventos y otras entidades, que conservan importantes conjuntos de escultura, pintura, orfebrería, bordados, joyas, coronas, cálices, custodias, piezas de plata y oro y otros bienes muebles de enorme valor histórico y artístico.
Por ello, Huermur considera que cualquier estrategia extraordinaria de prevención no puede limitarse a los museos dependientes directamente de las administraciones públicas, sino que debe contemplar mecanismos de cooperación, asesoramiento y coordinación con los titulares de museos y colecciones privadas, religiosas y cofrades.
La entidad conservacionista señala que el riesgo no depende de quién sea jurídicamente el propietario de una colección, sino de la naturaleza y características de los bienes custodiados y de su posible vulnerabilidad.
Los recientes robos evidencian precisamente la especial exposición de joyas, objetos pequeños y fácilmente transportables y, singularmente, de piezas fabricadas con metales preciosos. En Badajoz y Albacete los objetivos fueron colecciones numismáticas, mientras que el Tesoro de Villena contenía numerosos objetos de oro y plata.
Una auditoría extraordinaria de seguridad para toda la Región
Huermur reclama por ello a la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, al Ministerio de Cultura y a los ayuntamientos, dentro de sus respectivas competencias, una actuación coordinada que permita revisar de forma extraordinaria la protección del patrimonio mueble regional.
La revisión debería abarcar los museos estatales y de gestión transferida, autonómicos y municipales; los almacenes y depósitos administrativos de bienes culturales; y establecer vías de cooperación para museos y colecciones privadas, eclesiásticas, religiosas y pertenecientes a cofradías y hermandades.
Huermur considera necesario revisar, entre otras cuestiones, los sistemas de detección de intrusión y alarma, videovigilancia y comunicaciones con centrales receptoras y fuerzas de seguridad; la resistencia de accesos, ventanas, cerramientos y vitrinas; los protocolos de respuesta fuera del horario de apertura; la protección específica de las piezas de mayor riesgo y la suficiencia de los medios humanos y técnicos.
Especial atención deberían recibir las colecciones que contengan monedas históricas, metales preciosos, joyas, oro, plata, orfebrería, y en general, objetos que por sus características puedan ser sustraídos y transportados rápidamente.
«El patrimonio que desaparece puede no recuperarse jamás»
Huermur considera que los robos de Badajoz, Albacete y Villena constituyen una advertencia suficientemente grave como para adoptar medidas preventivas inmediatas.
En este sentido se ha pronunciado el presidente de Huermur, Sergio Pacheco, señalando que «Estamos viendo cómo en pocos meses se han sucedido tres asaltos contra museos españoles que custodiaban importantes colecciones de monedas y objetos de oro. Murcia conserva un patrimonio histórico, artístico y religioso excepcional y tenemos que anticiparnos. No podemos esperar a que desaparezca una colección de oro o plata irreemplazable para preguntarnos al día siguiente si las medidas de seguridad eran suficientes».
La entidad conservacionista recuerda además que el verdadero valor de estos objetos no reside en los gramos de oro o plata que contienen, sino en la información histórica, social, artística y científica que representan.