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Sanidad refuerza la vigilancia de los mosquitos con la participación ciudadana a través de Mosquito Alert

Desde su incorporación al Plan Nacional en 2023, Mosquito Alert ha recopilado cerca de 70.000 observaciones ciudadanas sobre mosquitos, picaduras y posibles lugares de cría.

El Ministerio de Sanidad anima a la ciudadanía a colaborar en la vigilancia de los mosquitos a través de la aplicación Mosquito Alert, una herramienta de ciencia ciudadana que contribuye a la detección temprana de especies invasoras, como el mosquito tigre, y al seguimiento de los riesgos para la salud pública.

El aumento de las temperaturas, las olas de calor y otros fenómenos extremos asociados al cambio climático están modificando la distribución, la actividad y los periodos de presencia de los mosquitos capaces de transmitir enfermedades. En este contexto, la información aportada por la ciudadanía permite complementar los sistemas convencionales de vigilancia y detectar de forma temprana cambios que pueden afectar a la salud pública.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado en 2026 del aumento de los casos de dengue y chikungunya en determinadas áreas de América y Asia y del riesgo de expansión del virus hacia nuevas áreas geográficas, y ha recomendado reforzar los sistemas de vigilancia y control.

En España, hasta el 19 de julio, se habían notificado 108 casos importados de chikungunya, frente a los 37 registrados en el mismo periodo de 2025. Más de la mitad procedían de Bolivia y alrededor del 21% de Cuba. Hasta la fecha no se han documentado en España casos autóctonos de chikungunya transmitidos por mosquitos, pero la presencia de Aedes albopictus (mosquito tigre) en gran parte del litoral mediterráneo, las islas Baleares y otras localizaciones en nuestro país, indica el riesgo de que el virus e introduzca a partir de viajeros infectados y pueda ser transmitido a otras personas a través de estos mosquitos locales.

El dengue, otra enfermedad transmitida por mosquitos del género Aedes sigue muy presente en lugares endémicos. Hasta el 19 de julio se habían notificado 124 casos importados, frente a los 153 registrados en el mismo periodo del año anterior. Cerca de la mitad estaban relacionados con viajes a Maldivas y algo más del 25% con otros países de América. Este año no se han notificado casos autóctonos de dengue en España, aunque desde 2018 se han registrado episodios esporádicos de transmisión local, lo que hace necesario mantener la vigilancia y la detección temprana.

En España preocupa también la circulación del virus del Nilo Occidental, transmitido principalmente por mosquitos del género Culex. Hasta el 22 de julio de 2026 se había confirmado un caso humano en Alicante/Alacant y 2 casos en Sevilla, además de numerosas detecciones del virus en mosquitos en Sevilla y Almería. Hasta esa fecha no se habían notificado focos en équidos ni en aves durante la temporada de este año.

Durante 2025 se notificaron 45 casos humanos autóctonos, 37 confirmados y ocho probables, frente a los 158 registrados en 2024. La mitad de los casos sintomáticos presentó enfermedad neuroinvasiva y se produjeron cinco fallecimientos.

La vigilancia animal detectó además 12 focos en équidos, distribuidos en Andalucía, Extremadura, Cataluña y las Illes Balears, y cuatro aves infectadas en Lleida, Cádiz, Huelva y Córdoba. Estos datos ponen de relieve la importancia de una vigilancia integrada de personas, animales y mosquitos.

El aumento de las temperaturas puede favorecer la expansión de algunas especies y prolongan su actividad desde la primavera hasta el otoño. Sin embargo, las olas de calor extremas y las sequías prolongadas también pueden reducir su supervivencia al limitar el agua necesaria para el desarrollo de las larvas. La relación entre el calor, la presencia de mosquitos y la exposición a sus picaduras no es, por tanto, lineal y continúa, siendo objeto de investigación.

"Lo importante no es solo saber si habrá más o menos mosquitos, sino entender cómo las olas de calor alteran su comportamiento y la exposición de las personas a las picaduras. La participación ciudadana aporta datos esenciales para comprender estos cambios y desarrollar modelos de predicción más precisos", explica Frederic Bartumeus, investigador ICREA en el Centro de Estudios Avanzados de Blanes del CSIC y codirector de Mosquito Alert.

A través de Mosquito Alert, cualquier persona puede enviar fotografías de mosquitos, comunicar posibles lugares de cría o notificar picaduras. Las observaciones son revisadas por especialistas y utilizadas por investigadores y administraciones públicas para complementar la vigilancia entomológica.

"Entender dónde avanzan los mosquitos, dónde persisten y cómo cambian sus patrones de actividad es esencial para anticipar escenarios futuros. El cambio climático introduce nuevas incertidumbres y obliga a mejorar continuamente nuestras herramientas de seguimiento y predicción", señala Lucía García San Miguel, del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad.

Desde su puesta en marcha en 2014, Mosquito Alert ha contribuido a detectar mosquitos invasores en casi 500 municipios españoles y ha participado en el 32% de los primeros hallazgos registrados en España.

La plataforma forma parte desde 2023 del Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Vectores como herramienta complementaria a los sistemas convencionales. Desde entonces, la ciudadanía ha enviado cerca de 70.000 observaciones: más de 44.000 notificaciones de picaduras, más de 15.000 fotografías de mosquitos adultos y alrededor de 10.000 avisos sobre posibles lugares de cría.

Sanidad anima a la ciudadanía a descargar Mosquito Alert y participar activamente en el seguimiento de los mosquitos. Cada observación aporta conocimiento científico y contribuye a reforzar la capacidad de prevención y respuesta.

Asimismo, alerta a los viajeros a zonas endémicas de dengue, zika o chikungunya a protegerse frente a las picaduras de los mosquitos durante el viaje. Si regresan a zonas del país con presencia de Aedes albopictus (mosquito tigre) también deben protegerse frente a picaduras durante dos semanas, especialmente si desarrollan síntomas, para evitar la infección de los mosquitos locales y por tanto la aparición de casos autóctonos en personas no viajeras.

Origen de los datos: sitio web de lamoncloa.gob.es
Ministerio de la Presidencia

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