El Ayuntamiento de Molina de Segura ha celebrado en el Centro Social de la pedanía de El Fenazar la primera reunión de la Mesa de Trabajo sobre la Plaga del Conejo, convocada tras la nueva Orden de 29 de septiembre de 2026, sobre medidas para la prevención de daños causados por la proliferación de conejos. El encuentro da continuidad al trabajo desarrollado desde 2017 para abordar esta problemática mediante la colaboración entre administraciones, agricultores y sociedades de cazadores.
En la reunión participaron el concejal de Medio Ambiente y Agricultura, José Manuel Hernández, el edil de Seguridad Ciudadana, Antonio Martínez, técnicos de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, representantes de COAG y de las sociedades de cazadores de El Fenazar y La Hurona, alcaldes pedáneos, agricultores, cazadores, agentes medioambientales y personal técnico municipal.
La Mesa ha permitido poner en común la situación del campo molinense y concretar las propuestas para aplicar el nuevo marco autonómico. La Orden, publicada en el Boletín Oficial de la Región de Murcia el 10 de octubre, incluye a Molina de Segura entre los doce municipios declarados comarca de emergencia cinegética temporal y extiende su vigencia hasta el 11 de octubre de 2028.
Durante el último año se ha observado un importante incremento de la presencia de conejos. Según la información municipal, esta evolución está relacionada con la combinación de las abundantes lluvias de primavera y la posterior sequía estival, que ha agravado la problemática y la presión sobre los cultivos. En cambio, la presencia de garrapatas ha disminuido notablemente respecto a los episodios registrados en años anteriores.
Zonificación, coordinación y actuaciones sobre terrenos abandonados
Entre las conclusiones de la reunión figura la delimitación, mediante un plano, de los terrenos agrícolas afectados que se proponen para la aplicación de las medidas de control. Esta documentación servirá de base para solicitar su aprobación a la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática.
La Mesa planteó utilizar los medios contemplados en la Orden y posibilitar actuaciones a lo largo del año por personas y empresas debidamente autorizadas, siempre dentro de las condiciones, limitaciones temporales y territoriales y requisitos de seguridad establecidos por la normativa.
Asimismo, propuso abordar, mediante los correspondientes procedimientos de ejecución subsidiaria, los terrenos agrícolas abandonados cuya falta de mantenimiento favorece la proliferación de conejos. La Mesa volverá a reunirse si la evolución de la situación aconseja modificar las condiciones propuestas.
La reunión se enmarca en una línea de actuación municipal iniciada en 2017, cuando los agricultores trasladaron al Ayuntamiento los daños ocasionados en sus explotaciones. Desde entonces, se han celebrado mesas de trabajo, realizado visitas de campo y promovido medidas de coordinación con la Comunidad Autónoma, además de actuaciones vinculadas a las sucesivas órdenes de emergencia cinegética, incluidas las de 2022 y 2024.
Esta labor también ha comprendido acciones frente a las garrapatas: colaboración con los servicios regionales de salud pública, toma de muestras, información preventiva, limpieza de terrenos y tratamientos en espacios afectados. El informe de la empresa responsable del servicio en 2021 recoge tratamientos programados en caminos municipales y numerosas intervenciones para atender avisos vecinales.
Entre los antecedentes destaca, además, el proyecto piloto desarrollado en Campotéjar para estudiar el papel del zorro como depredador natural del conejo. La experiencia incluyó la suelta y el seguimiento de zorros mediante dispositivos GPS, censos y cámaras de fototrampeo, con el objetivo de evaluar su contribución al control de las poblaciones. El informe disponible recoge resultados parciales, por lo que esta iniciativa constituye un antecedente de investigación y seguimiento, sin que permita atribuirle por sí sola la evolución posterior de la plaga.
La nueva reunión refuerza la coordinación para proteger la actividad agraria y reducir los daños, integrando el control de las poblaciones de conejo, el mantenimiento de los terrenos y el seguimiento de la situación sanitaria y ambiental del municipio.