El alcalde, Fulgencio Gil, ha asistido al acto organizado por el centro educativo en el que se ha vuelto a colocar la histórica placa conmemorativa dedicada a los soldados que participaron en el rescate durante las trágicas inundaciones del 19 de octubre de 1973
La placa fue retirada con motivo de las obras de construcción del nuevo edificio y regresa ahora gracias a María José Gómez, antigua alumna rescatada durante la riada y maestra del centro hasta su reciente jubilación
Fulgencio Gil: "Lorca no olvida a quienes estuvieron a su lado en los momentos más difíciles. Aquellos militares protagonizaron una actuación ejemplar, poniendo a salvo a cientos de niños y profesores. Su valentía, entrega y solidaridad forman parte de la historia de nuestra ciudad y merecen el reconocimiento de todos los lorquinos"
El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil, ha asistido este viernes al emotivo homenaje organizado por el CEIP Sagrado Corazón de Jesús, donde se ha recuperado y vuelto a colocar una histórica placa conmemorativa en reconocimiento a los militares del antiguo Regimiento de Infantería Mallorca 13 que participaron en el rescate de más de 400 escolares y profesores durante la trágica riada del 19 de octubre de 1973.
La placa, que ya se encontraba instalada en las antiguas dependencias del colegio como muestra de agradecimiento a aquellos soldados, fue retirada durante la construcción del nuevo edificio y no llegó a colocarse nuevamente. Ahora, este símbolo de gratitud regresa al centro educativo gracias a la implicación de María José Gómez, antigua alumna rescatada durante las inundaciones y maestra del colegio hasta su reciente jubilación, quien se ha encargado de localizar y custodiar la placa durante este tiempo.
Fulgencio Gil ha destacado la importancia de recuperar este reconocimiento más de medio siglo después de aquella tragedia, poniendo en valor la valentía de los militares que acudieron en auxilio de la población y, especialmente, de los menores que se encontraban en el colegio. "Hoy rendimos un homenaje más que merecido a aquellos hombres que, en una situación de enorme peligro, no dudaron en acudir al rescate de nuestros vecinos. Gracias a su intervención, cientos de escolares pudieron salir de unas instalaciones que estaban siendo anegadas por el agua. Su actuación constituye un ejemplo de valentía, humanidad y compromiso que jamás debemos olvidar", ha señalado el alcalde.
El acto, celebrado en el patio del centro educativo, ha contado con la participación de representantes del Regimiento Mallorca 13, miembros de la comunidad educativa, docentes y alumnos, y ha tenido como momento central el descubrimiento de la placa en su nueva ubicación, recuperando así una parte importante de la historia del colegio.
La directora del centro educativo, Encarni Martínez, ha destacado que "es un día muy especial y emotivo para toda la comunidad educativa, que rinde homenaje al Regimiento de Infantería Mallorca 13, gracias a una alumna rescatada, a la que debemos mucho, ya que, además ha sido profesora durante muchos años en este mismo colegio".
Más de 400 escolares y profesores rescatados durante la riada de 1973
Los hechos que se recuerdan en este homenaje se remontan al 19 de octubre de 1973, cuando unas lluvias torrenciales provocaron una de las mayores inundaciones sufridas por Lorca, con el desbordamiento del río Guadalentín y graves daños materiales y personales en distintos puntos del municipio.
La magnitud de aquella catástrofe fue tal que aproximadamente el 20 por ciento del casco urbano quedó inundado, afectando especialmente a los barrios y zonas próximas al cauce del río.
Entre los edificios afectados se encontraba el colegio Sagrado Corazón de Jesús, cuya primera planta quedó anegada. Más de 400 niños y profesores tuvieron que ser evacuados por el Ejército mediante embarcaciones, en una operación de rescate que permanece en la memoria de quienes vivieron aquellos dramáticos acontecimientos
Los efectivos del Regimiento de Infantería Mallorca 13, entonces destinados en el acuartelamiento Sancho Dávila de Lorca, desempeñaron un papel fundamental en las labores de auxilio a la población durante aquellas inundaciones.
Una de las alumnas rescatadas, Mila Castilla, ha relatado lo que se vivió aquel 19 de octubre: "Yo fui de las niñas rescatadas por las barcas, por el Mallorca 13. A mí me sacaron por la segunda planta en barca, junto con mi padre y todos los niños que estábamos ahí arriba. Fue la verdad una experiencia traumática, pasamos mucho frío, se hizo de noche, aguantando, no sabíamos si iba a venir alguien a rescatarnos,vivimos verdaderamente una tragedia", añadiendo que a pesar de todas las catástrofes que ha vivido el municipio "somos muy fuertes y agradecemos al Ayuntamiento, al Mallorca 13, lo que han hecho por nosotros, cómo colaboraron, cómo nos salvaron. Gracias a ellos estamos aquí en este momento".
El alcalde ha recordado que "la historia de Lorca está marcada por episodios muy difíciles, pero también por grandes muestras de solidaridad y capacidad de respuesta. La intervención de aquellos soldados en 1973 es uno de los mejores ejemplos. Muchos eran jóvenes que estaban realizando el servicio militar y que, ante una situación de emergencia, demostraron una enorme generosidad y un extraordinario sentido del deber. Hoy, 53 años después, nuestra ciudad vuelve a expresarles su agradecimiento".
Una placa que regresa al colegio gracias al empeño de una antigua alumna rescatada
La recuperación de esta placa tiene además un especial significado gracias a la historia personal de María José Gómez, que fue una de las niñas rescatadas durante la riada y que, años después, regresó al mismo colegio como maestra, desarrollando allí su trayectoria profesional hasta su jubilación, el pasado 1 de septiembre. "Nos sentamos allí en la tercera planta del colegio pegaditos a la pared y allí estuvimos todo el tiempo pues llenos de miedo, con mucha incertidumbre y sin saber qué iba a pasar a nosotros. Se escuchaba como intentaron salvarnos, querían mandar un helicóptero, decían. Al cabo de muchas horas de estar allí vinieron por fin los militares de Mallorca 13 y nos sacaron de allí. Recuerdo que me sacaron a hombros y me montaron en una zodiac", ha declarado la propia María José.
"La historia de María José es especialmente emocionante. Fue una de aquellas niñas que necesitaron la ayuda de los militares para salir del colegio y, muchos años después, ha conseguido que este reconocimiento vuelva a ocupar el lugar que merece. Su compromiso demuestra que la gratitud no entiende de tiempo y que mantener viva nuestra memoria es también una forma de reconocer a quienes nos precedieron", ha manifestado el alcalde.
La jornada ha contado con el testimonio de María José Gómez, que ha compartido sus recuerdos de la riada, así como con las intervenciones de varios alumnos que han expresado su agradecimiento mediante la lectura de una carta elaborada en las aulas. El homenaje ha culminado con el descubrimiento de la placa devolviendo así al colegio uno de los símbolos más significativos de su historia.
Durante su intervención, el alcalde ha subrayado también la importancia de que las nuevas generaciones conozcan los acontecimientos que han marcado la historia de Lorca y aprendan de los valores que demostraron quienes participaron en las labores de rescate. "Es importante que nuestros niños sepan lo que ocurrió aquí hace 53 años y comprendan el significado de esta placa. No es simplemente un recuerdo del pasado, sino el testimonio de que, cuando más lo necesitamos, hubo personas dispuestas a ayudar sin pedir nada a cambio. La solidaridad, la generosidad y el compromiso con los demás son valores que debemos preservar y transmitir a las nuevas generaciones", ha afirmado Fulgencio Gil.
El primer edil también ha puesto en valor la vinculación histórica del Regimiento de Infantería Mallorca 13 con el municipio, donde permaneció durante décadas y desempeñó un importante papel en la vida social de la ciudad, especialmente en situaciones de emergencia como la riada de 1973.
Por último, Fulgencio Gil ha agradecido a la Dirección, al claustro de profesores y a toda la comunidad educativa del CEIP Sagrado Corazón de Jesús la organización de este homenaje. "Lorca es una ciudad agradecida que no olvida su historia ni a quienes contribuyeron a salvar vidas en los momentos más difíciles. Desde hoy, esta placa volverá a recordar a todos los alumnos que pasen por este colegio la valentía de aquellos soldados. Es un homenaje a nuestros rescatadores, pero también a la solidaridad y a la capacidad de superación que siempre han caracterizado al pueblo lorquino", ha concluido el alcalde.