Una rápida y eficaz intervención del equipo de socorrismo del Servicio Municipal de Emergencias de Lorca desplegado en la Cala de Calnegre puso a salvo ayer a un total de seis personas en dos incidentes consecutivos causados por una corriente.
Así lo ha trasladado el edil de Emergencias, José Martínez, que ha explicado que "el suceso se desencadenó en torno a las 13:30 horas, de este jueves, 27 de agosto, cuando el personal de vigilancia y salvamento del Servicio de Emergencias Municipal del Ayuntamiento de Lorca, dentro del Plan Copla, detectó a dos bañistas con severas dificultades para salir del agua en el sector izquierdo de la playa. De forma inmediata, dos efectivos se adentraron en el mar para iniciar las labores de extracción. Durante la maniobra de auxilio a las dos primeras afectadas, los socorristas localizaron a una segunda pareja situada a mayor profundidad en la misma zona de riesgo, logrando poner a salvo con éxito a los cuatro bañistas. En ese momento ondeaba la bandera amarilla advirtiendo del peligro".
El personal de salvamento procedió al balizamiento con bandera roja y cierre preventivo de la zona afectada por la corriente para evitar nuevos incidentes. Sin embargo, minutos después, un menor fue arrastrado por el mismo flujo de agua. Dos bañistas y el padre del menor intentaron prestar ayuda de forma particular, viéndose también comprometidos por la fuerza del mar. Fue entonces, cuando "los socorristas intervinieron -de nuevo- con celeridad, logrando rescatar al niño y poner fin a la emergencia".
En este punto, José Martínez ha querido recordar a los usuarios de las playas la máxima importancia de respetar estas recomendaciones básicas:
Bañarse siempre en playas vigiladas y respetar el significado de las banderas.
Evitar nadar en zonas de rocas o donde existan corrientes, especialmente si se desconoce el lugar.
No sobreestimar la propia capacidad física y regresar a la orilla antes de notar síntomas de cansancio.
No entrar al agua después de consumir alcohol o sustancias que puedan disminuir la capacidad de reacción.
Los menores deben permanecer siempre bajo la supervisión de un adulto.
Ante cualquier situación de peligro, avisar inmediatamente a los socorristas o llamar al 1-1-2, evitando entrar al agua para intentar un rescate si no se dispone de la formación adecuada.
La colaboración ciudadana y el respeto a las recomendaciones de seguridad son fundamentales para prevenir accidentes y garantizar un verano seguro en nuestras playas.