El Ayuntamiento ha recibido de una empresa una solicitud de certificado de compatibilidad urbanística para un proyecto de producción de fertilizantes en una parcela próxima al casco urbano y a zonas ambientalmente sensibles.
Izquierda Unida-Podemos ha podido comprobar que la actividad de esta empresa está centrada en proyectos de fotovoltaicas y plantas de biometano, lo que genera preocupación ante la posibilidad de que, una vez obtenidos los permisos, la actividad pueda ampliarse o modificarse hacia otro tipo de instalaciones, como plantas de biometano o biogás, con posibles impactos ambientales, de seguridad y sobre la salud.
La formación afirma que el modelo que se está imponiendo y la forma en la que se gestionan la mayoría de estas plantas tienen un gran componente especulativo y son promovidos por grandes empresas energéticas y fondos de inversión. Además, señala que las plantas son de gran tamaño y con un gran volumen de residuos almacenados, provocan malos olores, aumentan los riesgos de incendios o emisiones, y suelen utilizarse purines que provocan contaminación ambiental y de los acuíferos.
Por ello, en el próximo pleno, Izquierda Unida-Podemos planteará limitar este tipo de actividades, al igual que se hizo con las macrogranjas, para proteger el medio ambiente, los recursos naturales, la seguridad y la salud de la población.