Por Susan Villa.
Hay una Sevilla que se reconoce en sus barrios, en su gente y en una memoria que apenas asoma en las postales. A ella dirige su mirada el guitarrista, compositor y productor Gori Mazo en "Tamarguillo", su primer álbum en solitario. El nombre de ese arroyo cuyo cauce permanece oculto bajo la ciudad da sentido a nueve piezas que conectan sus raíces sevillanas con una forma abierta de entender la música.
Tras más de veinticinco años de trayectoria, Mazo da el paso de situar su propio proyecto en primer plano. Miembro fundador de Zaguán, encontró en el rock, el jazz y el blues sus primeras referencias, antes de que la música de Paco de Lucía lo llevara a volcarse en la guitarra flamenca. Ese recorrido alimenta un disco en el que participan artistas como Rocío Márquez, Javi Ruibal y Álvaro Gandul.
Reconocido en 2025 con el Premio Carmen a la Mejor Canción Original por "Fandango de Richter", creada junto a Rocío Márquez, el músico aborda este debut como una cuenta pendiente y una oportunidad para expresarse desde otro lugar. En esta entrevista repasa sus comienzos, explica la identidad que recorre "Tamarguillo" y comparte su próximo objetivo: llevar al escenario el universo del álbum.
1. Su trayectoria profesional arrancó a finales de los años noventa como miembro fundador de Zaguán. ¿Cómo recuerda usted aquellos comienzos en la música?
Cuando Zaguán nació, yo tenía 17 años. Estuvimos en carretera unos 20 años aproximadamente y éramos una piña desde el principio. Fueron nuestros años de juventud: juntos descubrimos las virtudes de la vida adulta y también sufrimos nuestras primeras decepciones. Musicalmente aprendimos muchísimo: cada uno tenía sus inquietudes y Zaguán era el espacio para compartirlas y ponerlas en práctica. Fue una universidad donde analizábamos toda la música que caía en nuestras manos, ya fuera nuestra o no. Por todo eso, Zaguán estará en nuestro ADN tanto musicalmente como personalmente.
2. Durante más de veinticinco años ha trabajado como guitarrista, compositor y productor en proyectos de otros artistas. ¿Qué le ha llevado a publicar ahora "Tamarguillo", su primer álbum solitario?
Era una cuenta pendiente. Hoy por hoy es muy difícil iniciar un proyecto artístico si no es por pura inquietud artística. Trabajar en proyectos de otros te exige saber muy bien cuál es tu trabajo, dónde puedes aportar y dónde no. Creo que defender tu propio proyecto te hace comprender mejor ciertas necesidades de los artistas que quieren trabajar contigo. Esa perspectiva no la entiendes hasta que estás al otro lado.
3. El título del disco recupera el nombre de un arroyo cuyo cauce permanece oculto bajo la ciudad. ¿Qué Sevilla desea usted reivindicar a través de esa metáfora?
Andalucía es una tierra tan peculiar y excepcional que cuando uno la conoce, queda atrapado. Es muy fácil convertir Andalucía en una postal con iconos culturales, arquitectónicos y entornos naturales, pero para mí el gran valor de mi tierra son sus gentes. Gentes que están desapareciendo de las postales, como desapareció de la vista el cauce del arroyo Tamarguillo. Yo soy un simple guitarrista que no puede reivindicar nada, pero sí puedo mostrar en mi discurso una identidad cultural genuina que vive en los barrios del extrarradio sevillano. Pata Negra, el grupo de los hermanos Amador, resumió esta idea en "Rock del Cayetano", una canción que habla de las dos Sevillas: la de los turistas y la de quienes viven en ella.
4. La guitarra flamenca es el punto de partida de un álbum abierto a otras influencias. ¿Cómo ha encontrado usted su voz propia en ese diálogo con el jazz y otras músicas de raíz?
Pues yo hice el camino al revés: vengo de otro sitio y las circunstancias me llevaron al flamenco. Mi pasión por la música la despertó la música anglosajona en general: rock, jazz, blues, folk y, un poco más tarde, latin jazz. El grupo Triana, Enrique Morente con "Omega" y Camarón con su "Leyenda del tiempo" fueron los puentes que me acercaron al flamenco. Pero el día que escuché con consciencia a Paco de Lucía se desestabilizaron mis cimientos y mi vida cambió por completo. Dejé todo lo que estaba haciendo y volqué mi vida en el objetivo de ser guitarrista flamenco. Gracias a eso descubrí el cante y el baile que tantas alegrías me han dado y a los que tanto les debo.
5. Rocío Márquez, Javi Ruibal y Álvaro Gandul son algunos de los músicos que participan en las nueve piezas del disco. ¿Qué han aportado estas colaboraciones a su universo musical?
Pues han aportado muchísimo, ellos y otros grandes músicos que me acompañaron como Javier Teruel, Héctor Pérez, José Manuel Posada "Popo", Diego Villegas, Antonia Ferrá, Juan Murube y Bernardo Parrilla. Estos músicos aportaron un talento gigantesco para llevar a Tamarguillo a donde yo solo no habría podido llevarlo. Le dieron un timbre especial al disco comprendiendo sus necesidades y amplificaron la energía que tienen las piezas por sí solas. Estoy muy agradecido por su implicación profesional y personal, grandes compañeros y amigos.
6. En 2025 recibió el Premio Carmen a la Mejor Canción Original por "Fandango de Richter", creada junto a Rocío Márquez. ¿Qué significó para usted este reconocimiento?
Los reconocimientos públicos son siempre gratificantes, pero en mi caso me sirvió para parar un momento y mirar el recorrido ya hecho. Después de tanto sacrificio, tantísimas horas de trabajo, estos reconocimientos sirven para reafirmarte en que estás en la senda adecuada. Que hay que seguir el camino tal y como lo estamos recorriendo y disfrutar del proceso. Si llegan los reconocimientos, pues bienvenidos sean; si no, que me quiten lo bailao.
7. "Tamarguillo" abre una nueva etapa en su trayectoria artística. ¿Qué proyectos tiene usted en el horizonte tras la publicación de este primer álbum en solitario?
El proyecto en el que estoy trabajando ahora mismo consiste en transformar todo el universo Tamarguillo en un formato directo. Me gustaría subir al escenario todas estas piezas con un grupo de músicos y compartirlas en vivo. La energía que surge en un concierto de música y la reacción del público son una experiencia brutal.
Llevar "Tamarguillo" al directo es ahora el horizonte de Gori Mazo: reunir a un grupo de músicos y compartir con el público unas piezas que condensan su recorrido y su vínculo con Sevilla. En sus palabras, la satisfacción por lo conseguido convive con las ganas de seguir aprendiendo y disfrutar del proceso. Esa actitud atraviesa esta nueva etapa, en la que el guitarrista toma la palabra con un proyecto propio y con la experiencia de tantos años de creación compartida.