El acuerdo transnacional aborda el patrimonio inmaterial y la artesanía tradicional como herramientas clave para la adaptación al cambio climático, la bioconstrucción y el urbanismo sostenible.
Las iniciativas incluyen visitas mutuas entre delegaciones de Murcia y Lozère, talleres de intercambio intergeneracional y la elaboración de una memoria audiovisual compartida.
El Grupo de Acción Local (GAL) Campoder y el GAL Sud Lozère (Francia), en colaboración con la Fédération des Foyers Ruraux y partenariado local de ambas entidades, han puesto en marcha un proyecto de cooperación dedicado a la cestería y las fibras vegetales.
Esta alianza estratégica da respuesta a las necesidades de la Estrategia de Desarrollo Local Participativo (EDLP) Campoder 2023-2027, articulándose en torno a la salvaguarda del patrimonio etnográfico, la divulgación comunitaria y la dinamización asociativa en el medio rural.
Objetivos compartidos y ejes temáticos.
El proyecto aprovecha los saberes ancestrales de la cestería tradicional de ambas regiones para responder a los desafíos sociales, medioambientales y económicos del presente.
Entre sus objetivos estratégicos principales destacan:
Reactivación y puesta en valor de los recursos locales: Recuperar e impulsar la cultura del esparto y el uso de materiales autóctonos (como el mimbre, el sauce o el castaño) frente a plásticos u otros materiales no sostenibles.
Resiliencia y adaptación climática: Explorar el uso de la cestería viva y las fibras vegetales en el urbanismo sostenible, la bioconstrucción, la creación de "islas de frescor", aislamientos térmicos y la mitigación de temperaturas extremas en los municipios.
Transmisión intergeneracional y cohesión social: Promover la revitalización asociativa y crear lazos entre artesanos veteranos, jóvenes y nuevos residentes rurales.
Innovación y estructuración de sector: Impulsar oportunidades de formación cualificada, profesionalización y empleo verde vinculados al paisaje, la artesanía y el turismo rural.
Acciones planificadas y reuniones de intercambio.
Para materializar estos fines, el plan de trabajo conjunto contempla cuatro grandes líneas de actuación:
Visita de la delegación francesa al territorio Campoder (13-17 de octubre de 2026): Recepción técnica de un grupo de más de 20 cesteros e instructores galos en enclaves como Fuente Álamo, Cartagena (Los Puertos de Santa Bárbara, Tallante y Cabo Tiñoso) y el ámbito de Cieza, Abarán y Archena. La agenda incluía talleres prácticos de recolección, selección, trenzado e hilado del esparto y la visita a museos tan importantes como el Etnográfico de Los Puertos en Cartagena o el Centro de Interpretación del Esparto y su Industria en Cieza, así como el conocimiento de técnicas de trabajos con piedra seca. En este encuentro ha sido interesante la colaboración y participación de los ayuntamientos de Fuente Álamo, Cartagena, Cieza y Archena, así como el grupo de acción local ADRI Vega del Segura, la Universidad Popular de Albacete, otras entidades de carácter asociativo como las Asociaciones de Vecinos de Los Puertos en Cartagena, la Asociación Cultural La Pedrisa, la Asociación Cultural Espartoca, Solcecocos o el Club Atalaya-Ateneo de la Villa de Cieza y empresas como Ecoturismo Cabo Tiñoso, Rational Food S.A. o Equipo Funámbula S.L.
Viaje de intercambio del grupo Campoder al sur de Lozère (otoño de 2027): Intercambio técnico para conocer la Escuela de la Cestería y de los Artes Vegetales (EVAV 48), proyectos de acondicionamiento de espacios públicos en Florac y combinaciones tradicionales de la cestería con la piedra seca y los castañares de las Cévennes.
Estudios y sistematización de buenas prácticas: Análisis sobre las aplicaciones de la cestería en el entorno rural y las soluciones basadas en la naturaleza.
Relato documental y memoria audiovisual: Producción de un cortometraje documental (15-20 minutos) con versión reducida para redes sociales y subtitulado bilingüe, orientado a registrar la memoria oral de los artesanos y difundir las lecciones aprendidas durante los intercambios.
El proyecto cuenta con una dotación presupuestaria de 63.890 euros, de los cuales 26.000 son asumidos por el grupo Sud Lozère a través de la Fédération des Foyers Ruraux , con la financiación de la Unión Europea y los fondos Leader, y 37.890 serán ejecutados por Campoder con sus propios fondos.