· A diferencia del pago aplazado, las monturas se utilizan durante un periodo determinado y solo se adquieren si el usuario decide quedárselas
· El modelo permite elegir varias gafas, cambiar una de las monturas cada año y actualizar los cristales sin coste si evoluciona la graduación
Las suscripciones hace tiempo que dejaron de estar vinculadas únicamente al entretenimiento. En los últimos años se han extendido a ámbitos como la tecnología, el mobiliario o la moda y ahora alcanzan también un objeto tan cotidiano y personal como las gafas graduadas.
Su llegada al sector óptico tiene una particularidad. Las gafas no son únicamente un complemento, sino que responden a una necesidad visual que puede cambiar con el tiempo. La graduación evoluciona, las rutinas incorporan nuevos usos y una misma montura no siempre responde a todas las situaciones. Frente a la compra de un producto cerrado, la suscripción introduce la posibilidad de adaptarlo durante su uso.
El sector óptico español, que facturó 2.251 millones de euros en 2025, atraviesa precisamente una evolución hacia soluciones más personalizadas y servicios que amplían la relación con el usuario más allá del momento de compra, según recoge la última edición del Libro Blanco de la Visión.
Una de las firmas que ha comenzado a explorar este modelo es Miller & Marc, que presenta CalmaTM, una suscripción de cuidado visual con opción de compra aplicado a las gafas graduadas. Más que financiar una compra, el modelo ofrece total libertad, ya que el cliente paga una cuota por utilizar las gafas durante 24 meses, posponiendo la decisión de compra definitiva al final de la suscripción.
El modelo permite escoger dos o tres gafas, combinar opciones graduadas y de sol y renovar una de las monturas cada año. También contempla la sustitución de los cristales si cambia la graduación, de manera que la corrección visual pueda actualizarse sin esperar a la siguiente compra. Las gafas cuentan con cobertura ante roturas, lo que permite disfrutar de ellas sin preocupaciones y evita tener que afrontar un desembolso en caso de imprevistos. La cuota parte de 11 euros mensuales y varía en función de las monturas y los cristales elegidos.
"El cambio no consiste únicamente en ofrecer otra forma de pago, sino en dejar de tratar las necesidades visuales como algo estático. La vista puede evolucionar y las gafas deberían poder hacerlo con ella", explica Sergio Navarro, CEO de Miller & Marc.
Al finalizar el periodo, el usuario decide si devuelve las gafas, las adquiere mediante tres cuotas adicionales o las sustituye por otras. Las monturas devueltas pueden reacondicionarse e incorporarse de nuevo al ciclo de uso a través de Reutiliza, el programa circular de Miller & Marc.
La suscripción plantea así una alternativa a la lógica tradicional del sector al permitir utilizar unas gafas durante el tiempo que se necesitan, mantenerlas actualizadas y decidir más adelante si se quieren conservar.