La sociedad científica concede su máximo reconocimiento, el Premio Cicely Saunders, al profesor Diego Gracia, quien ha reivindicado en el XV Congreso Internacional la importancia de recuperar una medicina que no se limite a curar, sino que también alivie y consuele
El encuentro, que concluye este sábado en Cartagena, acogió ayer el Senbazuru SECPAL 2026, un acto colectivo en el que 2.000 grullas de origami simbolizaron la reivindicación de unos cuidados paliativos universales
Cartagena, 10 de octubre de 2026 La atención a las personas con enfermedades avanzadas no puede limitarse al control de los síntomas físicos, sino que debe contemplar también sus necesidades emocionales, sociales y espirituales, respetar sus valores y facilitar su participación en las decisiones que afectan a su vida. Con esta premisa, la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) ha presentado, en el marco de su XV Congreso Internacional, un nuevo Marco Ético que busca promover la reflexión y la deliberación entre los profesionales para avanzar hacia unos cuidados integrales, humanizados y centrados en la persona.
El documento, elaborado con la participación de profesionales de distintas disciplinas y editado por Mónica Dones Sánchez, vocal de Espiritualidad de SECPAL, y Pablo Iglesias Gutiérrez del Álamo, vocal de Ética de la sociedad científica, pretende ofrecer un espacio de reflexión compartida sobre los principales desafíos éticos que surgen en la práctica asistencial. Cuenta, además, con la inspiración y el respaldo del profesor Diego Gracia Guillén, uno de los máximos referentes de la bioética, que firma su introducción y ha participado hoy en la presentación.
Como han destacado sus editores, los profesionales de cuidados paliativos asumen el deber moral de proporcionar una atención ética basada en el compromiso firme con el alivio del sufrimiento en todas sus manifestaciones. Esto implica no solo disponer de conocimientos y competencias clínicas, sino también reconocer la singularidad de cada persona, respetar sus preferencias y acompañarla en un proceso en el que las decisiones pueden adquirir una especial complejidad.
"Más allá de la enfermedad hay una salud biográfica que debemos atender", aseguran, aludiendo a la necesidad de mirar más allá del diagnóstico y comprender que la historia, las relaciones, los deseos y los valores de cada paciente siguen formando parte esencial de su vida hasta el último momento.
Esta perspectiva exige también reconocer que el proceso de enfermedad afecta profundamente a las familias y a las personas significativas del entorno, aunque no padezcan la enfermedad desde el punto de vista biológico. Por ello, el Marco Ético defiende una atención integral que contemple a todas las personas implicadas y que permita acompañar el final de la vida de acuerdo con los valores individuales.
Diego Gracia: recuperar una medicina que no solo cure, sino que también alivie y consuele
La presentación del Marco Ético ha estado estrechamente vinculada a la participación en el Congreso del profesor Diego Gracia Guillén, médico especialista en Psiquiatría, filósofo, catedrático de Universidad y miembro de las Reales Academias de Medicina y de Ciencias Morales y Políticas, cuya trayectoria ha ejercido una profunda influencia en el desarrollo de la bioética y la deliberación moral en el ámbito sanitario.
En su conferencia En los confines de la vida, Gracia ha realizado un recorrido por la historia de la medicina para reflexionar sobre el lugar que ocupa el alivio del sufrimiento en la atención a las personas enfermas. Para ello, ha recuperado una de las máximas tradicionalmente atribuidas a Hipócrates, "curar a veces, aliviar a menudo, consolar siempre", como expresión de una responsabilidad que, a su juicio, forma parte de la esencia misma de la práctica médica.
El profesor ha recordado que, aunque la medicina ha experimentado enormes avances científicos y terapéuticos, durante siglos el empeño por combatir y curar las enfermedades fue relegando en ocasiones la importancia de aliviar el dolor. Una evolución que contrasta con la tradición médica que consideraba el consuelo y la atención al sufrimiento como obligaciones fundamentales de quienes cuidan.
En este contexto, Gracia ha reivindicado el papel de Cicely Saunders, pionera de los cuidados paliativos modernos, cuya aportación permitió recuperar una mirada más amplia sobre el sufrimiento humano, "un nuevo estilo de hacer medicina", atento a la totalidad de la experiencia de la persona enferma.
Tras su conferencia, se le ha concedido el Premio Cicely Saunders, el mayor reconocimiento de SECPAL a personas o entidades que han contribuido de forma destacada al impulso y desarrollo de los cuidados paliativos en España.
Con esta distinción, la sociedad científica ha querido reconocer su trayectoria académica e intelectual, su magisterio y su contribución a la reflexión ética en el ámbito sanitario, así como su cercanía y sensibilidad hacia los profesionales de cuidados paliativos. Un reconocimiento especialmente significativo en una jornada en la que se ha presentado un documento inspirado por sus enseñanzas y por la importancia que concede a la deliberación como herramienta para afrontar los conflictos éticos.
Dos mil grullas por el derecho a unos cuidados paliativos universales
El compromiso con una atención integral, ética y centrada en las personas ha tenido también una expresión colectiva y simbólica en el Senbazuru SECPAL 2026, celebrado ayer por la tarde en el Palacio de Congresos El Batel de Cartagena, donde 2.000 grullas de origami se convirtieron en símbolo de un deseo compartido: que todas las personas que necesiten cuidados paliativos puedan acceder a ellos, con independencia de sus circunstancias personales o del lugar donde vivan.
La iniciativa, inspirada en la tradición japonesa del Senbazuru, ha reunido durante los meses previos al Congreso a profesionales, equipos asistenciales, centros sociosanitarios, familias y comunidades de distintos puntos de España, que han elaborado las figuras de papel para dar forma a un gran panel colectivo.
Durante la celebración, Elia Martínez, presidenta de SECPAL, y Marina Gandía, miembro del Comité Organizador del Congreso, han dado lectura al Manifiesto Senbazuru SECPAL 2026: Por unos cuidados paliativos universales, que recoge esta aspiración colectiva y el compromiso de seguir avanzando hacia una atención paliativa sin desigualdades.