La asociación de afectados valora positivamente la luz verde del Consejo de Gobierno al contrato de 13,2 millones de euros para los cinco hospitales universitarios de la región. PROSVIDA advierte de que la implantación real y la formación de los cirujanos retrasará las primeras operaciones como poco un año, por lo que exige al Sescam activar ya sus tres grandes reivindicaciones preventivas: campañas informativas, protocolos de cribado oportunista y un horizonte real para el cribado poblacional.
La Asociación de Familiares, Amigos y Pacientes del Cáncer de Próstata (PROSVIDA) ha manifestado hoy su satisfacción tras la autorización del Consejo de Gobierno de la Junta para la celebración del contrato de "Suministro, instalación, puesta en marcha y mantenimiento de cinco sistemas de cirugía robótica para los Hospitales Universitarios de Toledo, Albacete, Ciudad Real, Guadalajara y Cuenca". La histórica inversión, que asciende exactamente a 13.270.130,50 euros e incluye el material desechable para las primeras intervenciones, supondrá el fin de un rezago tecnológico que obligaba a los pacientes de la región a desplazarse a otras comunidades o a la sanidad privada para acceder a cirugías de precisión con menores secuelas.
No obstante, desde PROSVIDA ponen un punto de cautela sobre los plazos reales de esta medida. La asociación recuerda que la aprobación del presupuesto es solo el primer paso administrativo de un proceso complejo que incluye la licitación definitiva, la adecuación de los quirófanos y, por encima de todo, el necesario periodo de formación y acreditación técnica de los cirujanos urólogos. Por todo ello, el colectivo estima que las primeras operaciones reales en la red pública aún tardarán como poco un año en ponerse en marcha, un tiempo precioso en el que cientos de hombres castellanomanchegos seguirán siendo diagnosticados.
"El mejor quirófano es el que se consigue evitar gracias a un diagnóstico temprano", manifiestan desde la directiva de PROSVIDA. "Sabiendo que los robots no estarán operativos de la noche a la mañana y que queda un año de espera por delante, la Consejería de Sanidad y el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) no pueden cruzarse de brazos. Es el momento de activar de manera paralela nuestra hoja de ruta basada en tres peticiones irrenunciables".
Campañas informativas institucionales. PROSVIDA urge a Sanidad a financiar y lanzar campañas públicas de concienciación destinadas a romper el tabú masculino que rodea a las revisiones urológicas. La falta de información sigue siendo una barrera que silencia los síntomas y cuesta vidas.
Un protocolo claro para el cribado oportunista. La asociación reclama que se estandarice en todos los centros de salud de atención primaria un protocolo para que los médicos de familia prescriban de forma sistemática la prueba de sangre del PSA a todos los hombres en edad de riesgo que acudan a consulta por cualquier otra causa.
El horizonte de un cribado poblacional organizado. Al igual que Castilla-La Mancha cuenta con programas de cribado masivos y consolidados para el cáncer de mama o de colon, PROSVIDA exige el diseño e implantación de un programa público de cribado poblacional para el cáncer de próstata que convoque de forma activa a toda la población masculina diana de la región.
"Agradecemos y celebramos que el Gobierno regional haya escuchado por fin nuestra demanda y dote a las cinco provincias de la tecnología robótica que los pacientes merecen", concluyen desde PROSVIDA. "Pero no olvidemos que la tecnología cura, mientras que la prevención salva. Precisamente porque el despliegue de los robots llevará su tiempo, no podemos permitir que el cáncer de próstata siga siendo el más frecuente en hombres sin que exista una estrategia institucional inmediata de detección precoz que lo ataje a tiempo".
La asociación concluye tendiendo la mano, una vez más, a las autoridades sanitarias para colaborar en el desarrollo de estas de medidas de prevención que, junto a los futuros quirófanos robóticos, situarían a Castilla-La Mancha a la vanguardia real de la atención oncológica masculina.