El juego cambia a medida que los niños crecen, por lo que no existe un único juguete correcto para cada etapa. Durante los primeros años predomina la exploración mediante los sentidos; más adelante cobran importancia las reglas, los desafíos y la construcción; y, cerca de la preadolescencia, algunos juguetes comienzan a expresar sentido de pertenencia.
En el marco del Día del Niño, que se celebra este domingo 16 de agosto, Mattel destaca la importancia de acompañar cada etapa del desarrollo infantil. A partir de su amplia experiencia, la compañía comparte qué características conviene buscar en un juguete según la edad. Estas recomendaciones son referenciales, pues lo más importante es considerar los intereses, las habilidades y el ritmo de desarrollo de cada niño.
Primera infancia: tocar, escuchar y descubrir.
Durante los primeros años, los bebés conocen su entorno al observar, escuchar, tocar, sujetar y mover objetos. Por eso, son apropiados los juguetes con colores contrastantes, sonidos suaves, texturas, luces, botones grandes y piezas fáciles de manipular. Estas experiencias pueden estimular la atención, la coordinación entre manos y ojos y la comprensión de relaciones simples de causa y efecto: presionar un botón produce un sonido.
En esta etapa destacan las propuestas de Fisher-Price, como Mi Primer Laptop de Aprendizaje, que incorpora botones, luces, canciones y frases; los gimnasios para bebés, sonajas, juguetes apilables y productos de las líneas Ríe y Aprende y Little People. El acompañamiento del adulto es fundamental: nombrar colores y objetos, cantar o responder a los gestos del bebé convierte el juguete en una experiencia compartida.
Etapa preescolar: pequeños personajes, grandes historias
Cuando los niños comienzan a imitar situaciones cotidianas, el juego de roles adquiere protagonismo. Jugar a preparar una comida o cuidar a un personaje les permite recrear lo que observan, expresar ideas y ensayar diferentes formas de relacionarse. Las muñecas, personajes, vehículos y escenarios abiertos favorecen la narración, la creatividad y la expresión de emociones. En esta etapa, Barbie permite imaginar profesiones, amistades y aventuras, mientras que Barbie DreamHouse ofrece diferentes ambientes y accesorios para crear historias alrededor del hogar y la vida cotidiana.
Polly Pocket y los escenarios de Little People también permiten representar situaciones y construir pequeñas narraciones. La recomendación para los adultos es evitar dirigir toda la historia: formular preguntas como "¿qué sucederá ahora?" o "¿quién vive aquí?" ayuda a que el niño tome la iniciativa.
Infancia media: construir, competir y volver a intentar
Al avanzar la infancia, el juego suele incorporar objetivos más definidos, secuencias, reglas y retos que requieren mayor coordinación. Armar una pista, probar un recorrido y modificarlo cuando el vehículo no llega a la meta permite experimentar, resolver problemas y aprender mediante el ensayo y el error. Hot Wheels responde a estas características con autos a escala, pistas modulares, lanzadores y escenarios de Hot Wheels City. Los niños pueden diseñar circuitos, anticipar el movimiento de los vehículos, ajustar las conexiones y organizar competencias con otras personas.
También son apropiados UNO, para practicar la atención, el respeto de turnos y la toma de decisiones, y los sets de construcción MEGA, que permiten seguir instrucciones o crear modelos propios. En esta etapa conviene buscar juguetes con diferentes niveles de dificultad, capaces de ofrecer nuevos desafíos a medida que aumentan las habilidades.
Preadolescencia y coleccionismo: expresar gustos e identidad
Cerca de la preadolescencia, algunos juguetes dejan de ser únicamente para jugar y se convierten en una forma de expresar intereses, pertenecer a una comunidad o construir una colección. Elegir un modelo, investigar sus características, clasificarlo y exhibirlo puede desarrollar criterios personales, organización y cuidado de los objetos. Hot Wheels ofrece vehículos inspirados en modelos reales, cultura automotriz y entretenimiento, lo que permite comenzar colecciones según marcas, diseños o categorías. Las ediciones especiales de Barbie, Masters of the Universe, Monster High y Matchbox también conectan con fanáticos interesados en personajes, historias y diseño.
Mattel Brick Shop amplía esta experiencia mediante sets de vehículos para construir, personalizar y exhibir. Su colaboración con Hot Wheels integra bloques, piezas especiales y elementos de mayor realismo, resultando atractiva para niños mayores, aficionados al automovilismo y coleccionistas.
Una buena elección debe considerar la edad recomendada, la seguridad, los intereses del niño y las posibilidades de juego que ofrece el producto. Los juguetes más valiosos no necesariamente son los más complejos, sino aquellos que invitan a explorar, imaginar, construir, conversar o compartir con otras personas.