La cadena especializada en entrenamiento funcional detecta un profundo cambio en los hábitos de entrenamiento de sus socias: la técnica, la fuerza y la salud desplazan a la pérdida de peso como principales motivaciones para hacer ejercicio
Durante años, la escena se repetía en prácticamente cualquier gimnasio. Muchas mujeres comenzaban a entrenar con una pregunta muy concreta: '¿Cuántas calorías voy a quemar?'. Hoy, esa conversación prácticamente ha desaparecido. En su lugar, los entrenadores reciben preguntas sobre cómo ejecutar correctamente una sentadilla, cómo activar correctamente el glúteo durante un hip thrust o cuándo aumentar la carga en un peso muerto.
Ese cambio de mentalidad es una de las principales transformaciones que ha observado Distrito Estudio, cadena especializada en entrenamiento funcional, a través de la experiencia acumulada en sus 16 boutiques deportivas y de la evolución de los hábitos de sus más de 6.600 socios, de los que el 72% son mujeres.
Según explica la compañía, el entrenamiento femenino ha experimentado una auténtica revolución en la última década. Si hace unos años el objetivo principal era adelgazar o tonificar determinadas zonas del cuerpo antes del verano, hoy cada vez más mujeres entrenan pensando en ganar fuerza, mejorar su condición física, prevenir lesiones y construir un cuerpo más resistente para el futuro.
"Hace unos años muchas mujeres llegaban preguntando cuántas calorías iban a quemar. Hoy quieren saber si hacen correctamente una sentadilla, cuándo subir peso o cómo mejorar un peso muerto. Ya no buscan solo entrenar; quieren aprender a entrenar", explica Ernesto Rojas, CEO y fundador de Distrito Estudio.
Ese giro también se refleja en el propio gimnasio. Cada vez es más habitual ver a mujeres entrenando en las zonas de peso libre y trabajando con barras, mancuernas o kettlebells, espacios que hace unos años seguían estando ocupados mayoritariamente por hombres. Movimientos como la sentadilla, el peso muerto, el hip thrust, el press de hombro, los remos, las dominadas asistidas o los ejercicios de core son hoy algunos de los que generan más consultas y sobre los que las usuarias solicitan una mayor supervisión técnica por parte de los coaches.
La consecuencia es que el papel del entrenador también ha evolucionado. Más que dirigir una clase, los coaches dedican buena parte de cada sesión a corregir la técnica, ajustar la postura, planificar la progresión y ayudar a cada alumna a entrenar de forma más eficiente y segura.
Distrito Estudio también observa una evolución clara en las disciplinas que despiertan mayor interés entre el público femenino. Los programas centrados en el desarrollo de la fuerza y el acondicionamiento físico global, como Strength, Bootcamp o WOD, registran un crecimiento sostenido, mientras que Pilates y Yoga se consolidan como herramientas complementarias para mejorar la movilidad, la estabilidad, la flexibilidad y la recuperación.
Esta evolución responde, además, al creciente respaldo científico del entrenamiento de fuerza como herramienta para prevenir la pérdida de masa muscular, mejorar la salud metabólica, optimizar la composición corporal, proteger la salud ósea, reducir el riesgo de lesiones y favorecer un envejecimiento más activo.
También han cambiado los indicadores de progreso. Frente a la báscula, muchas mujeres celebran ahora aumentar la carga que levantan, mejorar una dominada asistida, perfeccionar la técnica de una sentadilla o completar ejercicios que hace unos meses les parecían inalcanzables.
"Estamos viendo una generación de mujeres que quiere ser más fuerte, no simplemente más delgada. Buscan salud, rendimiento y bienestar a largo plazo. Es probablemente el mayor cambio cultural que ha vivido el entrenamiento femenino en muchos años", concluye Ernesto Rojas.
Distrito Estudio cuenta actualmente con 16 boutiques deportivas repartidas por España y una comunidad de más de 6.600 socios. La cadena está especializada en entrenamiento funcional y ofrece disciplinas como Bootcamp, Strength, D45, Yoga, Pilates y WOD, diseñadas para mejorar la fuerza, la movilidad, la resistencia y la condición física global mediante sesiones adaptadas a distintos niveles y objetivos.