La intervención de gran escala (93.260 m²) actualiza un resort de principios de los 2000 en La Alcaidesa (Cádiz) mediante una reforma por fases: menos densidad, más paisaje; menos gesto, más rendimiento.
Madrid, 29 de julio de 2026 En los destinos litorales maduros, la gran novedad ya no es sumar más suelo construido, sinoreescribir lo existente desde criterios contemporáneos de paisaje, eficiencia y bienestar. EnOKU Andalusia,dAAr Arquitecturaaborda esa transformación como un proyecto integral —arquitectura, interiorismo, urbanización y paisajismo— que acompaña laprimera temporada completadel hotel, consolidando un nuevo estándar de confort, eficiencia y relación con el entorno.
El punto de partida es el históricoAldiana Club Costa del Sol, implantado en la urbanizaciónLa Alcaidesa (Cádiz). Con una superficie total de93.260 m²distribuida en varias parcelas, el conjunto se despliegaa ambos lados de una vaguada naturalque actúa como estructura del paisaje. A partir de esta condición, dAAr evita la lógica de la "imagen icónica" y trabaja con una idea más ambiciosa y silenciosa:hacer que el resort vuelva a pertenecer al terreno, afinando recorridos, escala y espacios intermedios, y depurando la materialidad hacia una hospitalidad mediterránea contemporánea:serena, táctil y bioclimática.
La intervención responde así a un reto poco frecuente en hotelería:pasar de un club vacacional de gran capacidad a un resort actual, más esencial en su lenguaje, más eficiente en su operación y alineado con un turismo demayor calidad y menor impacto. No se trata de un "lavado de cara", sino de una relectura completa del conjunto: desde elrediseño del sistema de piscinas y la creación de nuevas láminas de agua vinculadas a la topografía, hasta larenovación del interiorismocon materiales honestos y una atmósfera serena; pasando por la actualización de edificios singulares —recepción, restauración, wellness/spa, club infantil, zonas deportivas y accesos— y la mejora de urbanización y jardines.
Reforma por fases: transformar un sistema complejo con precisión sin detener el hotel
El complejo original se organizaba mediante edificaciones independientes: bloques de alojamiento (numerados del 1 al 20) y edificios singulares como recepción, restaurante, anfiteatro, spa, área infantil y dependencias de servicio.
La estrategia de intervención se plantea como una transformación planificada por etapas que permitemantener la actividad hoteleramientras se actualizan infraestructuras, acabados y espacios exteriores. Este enfoque persigue un objetivo doble: actualizar la experiencia (confort, espacios comunes, exterior) y reducir la huella (impacto de obra y eficiencia posterior), sin convertir la reforma en un ejercicio de sustitución indiscriminada.
Agua + topografía: piscinas rediseñadas como una nueva seña de identidad
Una de las operaciones más visibles y estructurales del proyecto es lareconfiguración de la zona de piscinas. Se mantiene la superficie original, pero se redefine su geometría para responder a la topografía con un diseño más contemporáneo, escalonado y coherente con el terreno. El nuevo sistema incorporaláminas de agua rectangulares que reorganizan la vida exterior del resort, mejoran la funcionalidad y construyen nuevas áreas de descanso y puntos de encuentro —incluido unbar— que reorganizan la vida exterior del resort y su lectura paisajística.
A esta intervención se suma la creación de15 piscinas privadas adicionales, vinculadas a alojamientos, reforzando privacidad y confort sin depender de aumentar el volumen construido.
Menos densidad, más calidad: una sustitución estratégica
El plan incluye una decisión quirúrgica que sintetiza el cambio de paradigma: lademolición de un bloque de 20 alojamientosy su sustitución por un nuevo edificio consolo tres unidadesypiscina privada, concebido desde criterios dealta eficiencia energética.
El nuevo volumen,-prismático, compacto y orientado-, se abre a unporche longitudinalque actúa como umbral climático hacia el agua y la piscina y orientado a las vistas. El acceso se resuelve mediante unpatiofiltro, vegetación y una secuencia de escalones que separa la llegada del flujo interno del hotel.
Esta operación sintetiza la filosofía del proyecto:reducir lo innecesario, compactar, ordenar y devolver protagonismo al paisaje.
Restauración como espacio climático
El proyecto redefine también el corazón social del resort mediante la reforma del restaurante principal. La operación introduce una operación arquitectónica de "vaciado" que abre ungran patio centralentendido como terraza y cámara climática, permitiendo queluz natural y aireatraviesen el espacio.
La incorporación decocinas abiertasy nuevas conexiones visuales y de movimiento convierten el área gastronómica en un destino en sí mismo: más luminoso, más permeable, y estrechamente vinculado con el jardín. La vegetación se integra como parte de la experiencia espacial, borrando el límite entre arquitectura y paisaje y reforzando la idea de una hospitalidad mediterránea contemporánea.
Materialidad y bioclimática: una estética esencial con menor huella
La intervención de daar depura el antiguo resort hacia una arquitecturacontenida y luminosa, donde el interiorismo se apoya en laelegancia de materiales naturales:maderas tratadas,revocos minerales,cerámicas artesanales,hormigón sin trataren ámbitos seleccionados y una paleta detonos tierraintegrada con el entorno. Lailuminaciónse entiende como parte del proyecto espacial, creando ambientes acogedores que se complementan con la vegetación, presente tanto en interiores como exteriores.
Esta aproximación conecta con el lenguaje que hoy define a muchos destinos contemporáneos:minimalismo cálido y bohemio / barefoot luxury, entendido aquí no como un gesto estilístico superficial sino como consecuencia directa dedecisiones arquitectónicas: sombra, ventilación, proporción y materialidad.
Los nuevos volúmenes y la actualización de los existentes responden a criteriosbioclimáticos, -ventilación cruzada,protecciones solaresy mejoras de rendimiento en instalaciones-, con el objetivo dereducir la huella ambientaldel complejo en construcción y operación. En conjunto, el proyecto propone una relectura del resort que no compite con el lugar, sino que lo ordena y lo hace habitable: recorridos peatonales claros, relaciones más legibles entre piezas y un tratamiento cuidado de los espacios intermedios que traduce el carácter de OKU —serenidad, luz, autenticidad— en una gramática delíneas puras y silenciosas.
OKU Andalusia se presenta así como un ejemplo dereinvención tipológica: un complejo que deja atrás el modelo masivo de club vacacional para abrazar un paradigma más contemporáneo, dondearquitectura, paisaje e interiorismose funden en una misma manera de habitar el sur.