La comandante de vuelo Lourdes Carmona da las claves para evitar este temor durante estas vacaciones de verano
Para muchos niños y niñas es la primera vez subiéndose a un avión
Carmona destaca que es importante atajar el problema cuanto antes para evitar que se convierta en una fobia en el futuro
La llegada del verano va ligada a las vacaciones. Y las vacaciones, a su vez, suele ir acompañada de coger más de un avión para disfrutar de días de desconexión y turismo. Sin embargo, lo que para muchos es una fecha señalada, para otros es un miedo. También para los más pequeños, que ni entienden cómo puede volar un avión ni nunca han sentido la sensación que se experimenta al subirse a este medio de transporte.
“No basta con decirles a los más pequeños que el avión es el medio de transporte más seguro del mundo”, explica la piloto Lourdes Carmona, comandante de vuelo y con más de 30 años de experiencia en el sector de la aviación. “Hay que informarles, explicarles, darles seguridad y educarles sobre lo que significa el avión”, destaca Carmona.
Y es que, según diferentes estudios, un 20% de la población mundial tiene miedo a volar. Y hasta un 5% llega a puntos de aerofobia, donde les es imposible coger un avión. Por ello, expertos como Carmona inciden en la importancia de atajar ese problema desde pequeños para evitar problemas en el futuro. “No volar es un impedimento para conocer mundo, culturas, personas e historia”, destaca la comandante.
¿Qué se debe hacer para que los más pequeños no tengan miedo a volar y se acostumbren cuanto antes? Según Lourdes Carmona:
Informarles de todos los procedimientos. Cómo vuela el avión, por qué es el medio de transporte más seguro, todos los controles de seguridad que se realizan y la formación con la que cuenta todo el equipo que está detrás de un vuelo.
Educarles para comportarse en el avión. Para que sepan qué va a pasar, que no pueden estar corriendo por el pasillo, que hay que evitar molestar a otros pasajeros, o que hay comentarios que no se pueden hacer y que son propios de la inocencia de los niños. “Hay bromas de los pequeños sobre el avión que, en otros pasajeros más mayores con cierto miedo a volar, pueden crear un problema”, destaca Lourdes Carmona.
Relajarles, para que el vuelo se les haga más corto. Para los más pequeños, por ejemplo, puede ser un buen método intentar que sus horas de descanso coincidan con el vuelo, y así durante el trayecto estén dormidos y más cómodos.
Trasladarles que es una experiencia divertida y única. Por ejemplo, en momentos como el despegue o el aterrizaje, para muchos pequeños puede ser como montar en una atracción por el movimiento y las vibraciones que realiza la aeronave.
Evitarles cualquier pensamiento o recuerdo negativo sobre los aviones, bien sean películas o historias que puedan generarles desconfianza.
“Siguiendo estos pasos, podemos hacer del miedo a volar por primera vez una experiencia divertida para los más pequeños”, explica la piloto. “Todo sin olvidar la seguridad y la necesidad de escuchar a la tripulación cuando se detallen los protocolos de seguridad en casos de emergencia. Este es un momento donde se les debe explicar de forma lúdica, entretenida y nada alarmante las cosas. Que sientan que sus padres van a estar al lado para ayudarles, así como la tripulación. Que se sientan especiales”, destaca Lourdes Carmona.
La piloto alicantina, además de dar cursos para perder el miedo a volar compaginándolo con su trabajo como comandante de vuelo, ha impulsado un tour benéfico con el objetivo de recaudar fondos para los más necesitados a la vez que combate uno de los problemas más comunes en la sociedad: la aerofobia.
La iniciativa de Carmona trata de realizar diferentes cursos de lucha contra la aerofobia, es decir, el miedo a volar, por toda España. Estas sesiones se realizarán tanto de forma presencial como online con el objetivo de extender al máximo público posible el proyecto. Lo recaudado en estas sesiones irá a parar a campañas benéficas, consiguiendo un doble beneficio para la sociedad.
“El miedo a volar es un problema que se detecta en prácticamente uno de cada diez españoles. Y una época como el verano, donde los viajes se disparan, es el mejor momento para afrontar esta problemática tan común”, indica Lourdes Carmona, comandante de vuelo y especialista en cursos contra la aerofobia.