Entre el 50% y el 53% del coste de un envío se concentra en la última milla y una de cada cinco entregas falla en el primer intento. En este contexto, la capacidad para coordinar cientos de transportistas desde un único punto se convierte en un factor decisivo para mantener la fluidez de los polos logísticos.
Durante años, la eficiencia de un centro logístico se ha asociado a la capacidad de almacenamiento, la automatización o la optimización de los procesos internos. Sin embargo, a medida que las instalaciones han ganado capacidad y sofisticación, el verdadero cuello de botella se ha desplazado unos metros: hoy, el reto ya no es almacenar la mercancía, sino conseguir que salga de forma coordinada, rápida y sin errores.
No es casualidad. La última milla concentra entre el 50% y el 53% del coste total de un envío y buena parte de las incidencias que afectan a la experiencia del cliente. En este escenario, el muelle de expedición se convierte en el punto donde realmente se decide si un hub logístico mantiene su fluidez o comienza a acumular retrasos, costes adicionales y devoluciones.
Para responder a esta complejidad, soluciones como Expedito Premium, el TMS multitransportista de TDI, permiten centralizar desde una única plataforma la gestión de envíos hacia más de 300 transportistas, integrando además módulos como Exwarning, que facilita la detección temprana de incidencias y mejora la capacidad de reacción durante la expedición.
"La fluidez ya no depende únicamente de la capacidad del almacén. Hoy se juega en la última puerta, la de expedición, donde hay que coordinar decenas de transportistas, servicios y destinos desde un único punto de control para evitar que cualquier incidencia termine afectando al cliente", explican desde TDI.
El caso de éxito de Sidas World lo avala
El fabricante europeo Sidas World, que desarrolla y comercializa equipamiento, cuidados y servicios en ámbitos como el deporte, el ocio, la salud y el bienestar- lo vivió al pasar de B2B a B2C: su único centro logístico tuvo que orquestar de golpe decenas de servicios de entrega y hasta cuatro transportistas por destino, con unas 150.000 expediciones anuales hacia cerca de 80 países. La fluidez dejó de depender del almacén y pasó a decidirse, envío a envío, en el muelle, con la ayuda de los módulos de TDI.
“La entrada en B2C transformó nuestra operativa. El aumento de transportistas, flujos y servicios (puntos de recogida, entrega en tienda o envío directo) nos llevó a buscar una solución ágil y eficiente. Descubrimos TDI en la feria SITL de París y nos convenció desde el primer momento”, afirma David Hurtrel, Chief Operating Officer de Sidas World.
Un entorno que multiplica la complejidad de la expedición
El contexto operativo tampoco ayuda. Según el informe Global Freight Forwarding 2026 de Ti Insight, la disrupción se ha convertido en una constante dentro de la cadena logística. Solo durante los primeros meses de 2026, las tensiones geopolíticas en Oriente Medio redujeron un 22% la capacidad global de carga aérea.
Al mismo tiempo, las empresas están diversificando cada vez más sus redes de transporte. Las reservas realizadas con un único transportista han pasado del 48,6% en 2023 al 38,3% en 2026, mientras que el 84,5% de los cargadores modificó al menos un modo de transporte durante el último año.
Esta diversificación aporta flexibilidad, pero también multiplica la complejidad operativa en el muelle: cada nuevo transportista implica procesos distintos de documentación, etiquetado, planificación y seguimiento que deben convivir en una misma zona de expedición.
Cuando la expedición falla, el coste se dispara
Las consecuencias de una salida mal coordinada se reflejan rápidamente en la cuenta de resultados. Se estima que el 20% de los paquetes no consigue entregarse en el primer intento, generando un coste medio de unos 15 euros por envío fallido.. Solo en España, estas incidencias representan un impacto económico superior a los 3.200 millones de euros al año.
La diferencia entre un hub que mantiene el ritmo operativo y otro que termina generando retrasos no reside únicamente en su superficie o capacidad de almacenamiento, sino en cómo organiza la salida de la mercancía. Seleccionar automáticamente el transportista más adecuado para cada envío -con potencial para reducir los costes de transporte hasta un 20%-, generar correctamente la documentación, evitar errores de etiquetado y anticipar incidencias mediante información en tiempo real son factores que determinan la eficiencia de toda la cadena logística.
Una única plataforma para toda la salida
Frente a esa complejidad, TDI centraliza la gestión del transporte en una única plataforma, Expedito Premium, que se refuerza con módulos como Expricing (selecciona automáticamente el transportista óptimo según destino, peso, volumen y coste) y Experform, que mide la calidad de servicio de cada operador. Una suite que permite optimizar el transporte, mejorar la visibilidad y controlar los costes desde un mismo punto.
"La expedición ha pasado de ser el último paso del proceso logístico a convertirse en un elemento estratégico. Cuanta mayor capacidad tienen los almacenes, más importante resulta disponer de herramientas que coordinen la salida de la mercancía con la misma precisión con la que se gestiona el stock", concluye TDI.