La exposición solar no implica interrumpir los tratamientos estéticos durante los meses de verano, pero sí requiere adaptar la elección de los procedimientos. La Dra. Carmen Górriz, subdirectora de la Unidad de Medicina Estética de IMR, explica qué tratamientos son compatibles con esta época del año y cuáles son recomendables retrasar.
El verano es una época del año en la que muchos pacientes se preguntan si deben interrumpir sus tratamientos estéticos por la exposición solar. Sin embargo, estos meses no implican dejar de lado la medicina estética, sino seleccionar correctamente los procedimientos y adaptar los cuidados.
En este contexto, la Dra. Górriz, explica que «el verano no obliga a suspender la medicina estética, pero sí a elegir adecuadamente qué tratamientos realizar y cuáles es preferible posponer. La clave no está únicamente en la época del año, sino en el tipo de procedimiento, la situación de la piel y los hábitos del paciente».
Tratamientos estéticos compatibles con el verano
Actualmente existen numerosos tratamientos que pueden realizarse de manera segura durante los meses con mayor exposición del año siempre que el paciente siga las pautas adecuadas de fotoprotección y cuidados posteriores.
Por eso, durante el verano pueden realizarse procedimientos orientados a mejorar la calidad de la piel, mantenerla hidratada y prevenir la aparición de signos de envejecimiento sin necesidad de largos periodos de recuperación.
Entre ellos se encuentran: los neuromoduladores, los rellenos con ácido hialurónico cuando están indicados, los skinboosters, los exosomas autólogos, los polinucleótidos, determinados protocolos de bioestimulación con hidroxiapatita cálcica, la radiofrecuencia, el ultrasonido focalizado (Ultherapy®) y otros tratamientos regenerativos.
Para minimizar los riesgos, la especialista recomienda evitar la exposición solar intensa durante las primeras 24-48 horas cuando exista inflamación, utilizar fotoprotección de amplio espectro SPF50+, mantener una adecuada hidratación cutánea y seguir siempre las indicaciones médicas específicas.
La importancia de la protección solar tras un tratamiento estético
La exposición a la radiación ultravioleta es uno de los factores que más condiciona la planificación de determinados procedimientos. Algunos tratamientos generan una inflamación controlada o actúan sobre las capas superficiales de la piel, haciendo que esta sea temporalmente más sensible frente al sol.
«La fotoprotección es una parte fundamental del tratamiento. No se trata únicamente de aplicar un protector solar, sino de utilizarlo correctamente, reaplicarlo cuando exista exposición directa, evitar las horas centrales del día y utilizar medidas físicas como sombreros o buscar zonas de sombra», explica la Dra. Górriz.
Además, la indicación del tratamiento debe tener en cuenta el estilo de vida del paciente. «No es lo mismo una persona que va a pasar el verano en la ciudad que alguien que tendrá una exposición solar intensa diaria en playa o piscina. El contexto del paciente es un factor importante a la hora de planificar un tratamiento», añade.
Tratamientos más demandados durante las vacaciones
Durante el verano predominan los tratamientos con resultados naturales y rápida recuperación. Entre ellos destacan los skinboosters para mejorar la hidratación y luminosidad, los polinucleótidos y exosomas autólogos para favorecer la calidad cutánea, así como los neuromoduladores para suavizar las arrugas de expresión.
Tratamientos que conviene posponer
Los procedimientos que producen una renovación intensa de la piel o aumentan su sensibilidad frente a la radiación ultravioleta suelen recomendarse para después del verano. Entre ellos se encuentran determinados láseres ablativos, tratamientos para manchas, peelings químicos medios o profundos y algunos procedimientos de resurfacing. «No significa que estén prohibidos durante el verano, pero requieren una selección muy cuidadosa del paciente y una capacidad real para evitar la exposición solar, algo que puede resultar más complicado durante las vacaciones», explica la Dra. Górriz.
El mantenimiento estético durante esta época debe adaptarse a la edad, el estado de la piel y los objetivos de cada paciente. Un protocolo puede combinar tratamientos como los neuromoduladores, sesiones de hidratación profunda o bioestimulación y una rutina domiciliaria basada en antioxidantes, hidratación y fotoprotección SPF50+.
El objetivo durante esta época no es transformar la piel, sino mantener su calidad y equilibrio mientras el paciente disfruta de sus vacaciones. «La medicina estética actual busca integrarse en el estilo de vida del paciente», concluye la Dra. Górriz.