ASAJA Murcia denuncia que la aplicación de la normativa europea sobre nitratos se está realizando sin tener en cuenta la realidad agronómica y productiva de la agricultura mediterránea, imponiendo restricciones generalizadas que comprometen la competitividad del sector, la rentabilidad de las explotaciones y la propia soberanía alimentaria de la Unión Europea.
La organización agraria recuerda que los agricultores murcianos llevan décadas invirtiendo en la modernización de sus explotaciones mediante sistemas de fertirrigación, agricultura de precisión, análisis de suelos y aguas, sensores, digitalización y nuevas técnicas de abonado que han permitido mejorar de forma notable la eficiencia en el uso de los fertilizantes y reducir su impacto ambiental. Sin embargo, considera que la legislación comunitaria continúa estableciendo limitaciones sin reconocer suficientemente estos avances tecnológicos ni los importantes esfuerzos realizados por el sector.
ASAJA Murcia también considera incoherente que se limite el aprovechamiento agronómico de estiércoles y purines, recursos naturales plenamente alineados con los principios de la economía circular, mientras el incremento del precio de los fertilizantes minerales eleva los costes de producción y reduce la competitividad de las explotaciones agrícolas europeas.
Asimismo, reclama que la contaminación de las aguas sea abordada desde un enfoque integral y basado en criterios científicos, evitando atribuir de forma sistemática la responsabilidad exclusivamente a la agricultura. En este sentido, recuerda que también deben evaluarse otros factores que pueden afectar a la calidad de las aguas, como los vertidos urbanos e industriales, las deficiencias en las infraestructuras de depuración, las fugas en las redes de saneamiento, la contaminación histórica acumulada en los acuíferos, los suelos contaminados o los pasivos derivados de antiguas explotaciones mineras.
La organización cuestiona igualmente que se sigan imponiendo nuevas restricciones sin una evaluación técnica que contemple las singularidades del clima mediterráneo, caracterizado por precipitaciones escasas e irregulares, elevadas tasas de evaporación y unas condiciones hidrogeológicas muy diferentes de las existentes en otras regiones del norte de Europa.
En la misma línea, ASAJA Murcia reclama una mayor transparencia y rigor en los sistemas de medición utilizados para justificar nuevas limitaciones. Considera imprescindible que los datos obtenidos mediante muestreos realizados por empresas subcontratadas por la Administración sean plenamente auditables, representativos y científicamente contrastables, garantizando que cualquier decisión regulatoria se sustente en información objetiva, verificable y metodológicamente sólida.
La organización agraria lamenta, además, la escasa capacidad de respuesta que, a su juicio, están mostrando tanto el Gobierno de España como las comunidades autónomas al incorporar al ordenamiento jurídico nacional las decisiones de la Comisión Europea sin defender con la suficiente firmeza los intereses de la agricultura española ni rebatir, con argumentos técnicos y científicos, aquellas disposiciones que no se ajustan a la realidad productiva de nuestro país.
ASAJA Murcia subraya que la protección del medio ambiente y de los recursos hídricos debe ser plenamente compatible con la viabilidad económica de las explotaciones agrarias. Advierte de que una acumulación de normas cada vez más restrictivas puede traducirse en una pérdida de productividad, el abandono de explotaciones familiares, el debilitamiento del tejido económico rural y una creciente dependencia de importaciones procedentes de países que no están sometidos a los mismos estándares ambientales, laborales y sociales que los productores europeos.
A juicio de la organización, una Unión Europea cada vez más dependiente de alimentos producidos fuera de sus fronteras no solo desplaza las emisiones y los impactos ambientales a terceros países, sino que también compromete su seguridad estratégica, su capacidad de autoabastecimiento y la estabilidad del suministro alimentario.
Por todo ello, ASAJA Murcia hace un llamamiento a los diputados del Parlamento Europeo para que ejerzan plenamente su función legislativa y revisen aquellas iniciativas impulsadas por la Comisión Europea que resulten desproporcionadas, injustificadas o insuficientemente adaptadas a la diversidad agronómica y climática de los distintos territorios de la Unión.
La organización concluye que Europa necesita una política agraria basada en la ciencia, la innovación, la evidencia técnica y el conocimiento del territorio, en lugar de decisiones burocráticas alejadas de la realidad del campo. Defender a los agricultores y ganaderos europeos —afirma— es defender la seguridad alimentaria, la soberanía estratégica y el futuro del medio rural.