El 69% de los padres afirma sentirse estresado por la organización del cuidado de sus hijos durante el verano y ocho de cada diez aseguran que disponer de un espacio de trabajo cercano a su domicilio aliviaría esa presión.
Los padres que deben desplazarse largas distancias hasta la oficina tendrán que asumir un gasto medio adicional de 908 dólares en cuidado infantil este verano.
Uno de cada cinco (18%) agotará todos sus días de vacaciones para poder cuidar de sus hijos durante el periodo estival.
En España, casi la mitad de los trabajadores con responsabilidades de cuidado no pudo modificar su jornada laboral para atenderlas cuando lo necesitó, según el módulo de conciliación de la EPA del INE.
Madrid, 08 de julio de 2026 - Un nuevo estudio de International Workplace Group (IWG) revela que casi siete de cada diez padres (69%) se sienten estresados por la organización del cuidado de sus hijos de cara a las próximas vacaciones escolares de verano. En busca de soluciones, ocho de cada diez (78%) consideran que disponer de un espacio de trabajo cerca de casa contribuiría a reducir ese estrés.
Este dato cobra aún más relevancia si se tiene en cuenta que casi tres cuartas partes de los padres (74%) afirman que necesitarán trabajar con mayor flexibilidad para reducir los costes del cuidado infantil durante el verano, en un contexto marcado por la persistencia de las presiones inflacionistas. De hecho, más de uno de cada cuatro (27%) prevé gastar más este verano en el cuidado de sus hijos que en años anteriores.
Con un coste medio adicional de 908 dólares por familia para cubrir el cuidado infantil durante el verano, la flexibilidad laboral se ha convertido en un elemento fundamental para muchas familias que intentan compaginar sus responsabilidades personales y profesionales.
En el caso de España, esta necesidad de flexibilidad también se refleja en los datos oficiales. Según el módulo sobre conciliación entre la vida laboral y la familiar de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE), casi la mitad de los trabajadores con responsabilidades de cuidado (49,6%) no pudo modificar su jornada laboral para atenderlas cuando lo necesitó. Este dato refuerza la importancia de facilitar modelos de trabajo más flexibles y adaptados a la realidad de los padres y madres trabajadores.
La reducción de la flexibilidad complica la conciliación durante el verano
Los padres que han visto reducidas las políticas de flexibilidad en sus empresas este año (55%, frente al 33% en 2025) se están viendo obligados a adoptar medidas adicionales para poder compatibilizar el cuidado de sus hijos con sus responsabilidades laborales durante el verano.
Más de una cuarta parte (27%) reconoce que tiene que pedir más ayuda a familiares y amigos, mientras que el 26% considera que la obligación de acudir a la oficina central genera un reparto desigual de las tareas de cuidado entre ellos y su pareja.
Esta situación afecta especialmente a las madres trabajadoras, que tienen un 8% más de probabilidades que los hombres de experimentar un mayor nivel de estrés por la gestión del cuidado infantil durante el verano (74% frente al 66%).
Los padres adaptan sus horarios de trabajo durante las vacaciones escolares
Tres de cada cuatro padres (75%) aseguran que la rutina familiar durante las vacaciones escolares influye directamente en su jornada laboral. Además, alrededor de una cuarta parte (26%) reconoce que le resulta más difícil concentrarse cuando tiene que compaginar al mismo tiempo el trabajo y las responsabilidades familiares.
Para hacer frente a la presión adicional que generan las vacaciones escolares, más de uno de cada cuatro (28%) tendrá que utilizar parte de sus vacaciones para cuidar de sus hijos, mientras que casi uno de cada cinco (18%) agotará todos sus días de descanso durante el verano.
Asimismo, el 22% de los padres trabajadores programa menos reuniones o llamadas durante este periodo o prolonga su jornada hasta la noche para poder atender a sus hijos. Una proporción similar (21%) comienza a trabajar más temprano por la mañana para poder mantener al día su carga de trabajo.
No obstante, los padres tienen clara cuál sería una posible solución: el 83% afirma que utilizaría un espacio de trabajo flexible y profesional cerca de su domicilio si su empresa se lo ofreciera. Además, el 27% considera que esta opción le permitiría pasar más tiempo de calidad con sus hijos durante el verano.
El trabajo híbrido ayuda a reducir los costes del cuidado infantil y mejora la productividad
Los resultados del estudio ponen de relieve el papel que puede desempeñar el trabajo híbrido para ayudar a los padres a gestionar de forma más eficaz el cuidado de sus hijos durante las vacaciones escolares. Más de dos tercios (69%) afirman que gastan menos en desplazamientos durante el verano, lo que contribuye a compensar los costes del cuidado infantil y refuerza el valor de poder trabajar cerca de casa.
Estos datos coinciden con otras investigaciones sobre los beneficios del trabajo distribuido para las empresas. Un estudio reciente de IWG, realizado en colaboración con Arup, concluye que las organizaciones que permiten a sus empleados utilizar espacios de trabajo y oficinas cercanas a su domicilio como parte de su modelo híbrido podrían aumentar su productividad hasta un 12% en los próximos cinco años.
El informe también señala que los modelos de trabajo flexible pueden reducir las tasas de rotación voluntaria de empleados hasta en un 20% en Estados Unidos, lo que podría traducirse en un ahorro anual de 22.000 millones de dólares en 2030 y de 45.000 millones de dólares en 2045.
En conjunto, los resultados ponen de manifiesto la creciente importancia que tiene la flexibilidad para los padres trabajadores durante las vacaciones escolares. En un contexto en el que millones de familias deben afrontar el aumento de los costes del cuidado infantil, reorganizar sus rutinas y adaptar la forma y el lugar desde el que trabajan, contar con la posibilidad de trabajar con mayor flexibilidad y cerca de casa puede desempeñar un papel decisivo para afrontar el verano con mayor facilidad.
Fatima Koning, Chief Commercial Officer de IWG, afirma: "La flexibilidad laboral no solo favorece el bienestar de las familias, sino que también contribuye a mejorar la salud mental y la satisfacción laboral de los empleados. Facilitar a los padres trabajadores el acceso a una mayor variedad de espacios desde los que trabajar, especialmente aquellos situados cerca de su domicilio, permite a las empresas crear entornos laborales más favorables y productivos y, al mismo tiempo, impulsar la productividad y la retención del talento."