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¿Hay que dejar la medicina estética para septiembre? La respuesta de los expertos desmonta el mito del verano

La Dra. Pilar Roca explica por qué el verano no contraindica la medicina estética, sino que exige un diagnóstico individualizado y una planificación adaptada a cada paciente.

La exposición solar, el fototipo, el estado de la piel, las vacaciones o la proximidad de un evento son factores que determinan qué tratamientos pueden realizarse y cuáles conviene posponer.

La tendencia en medicina estética apuesta por abandonar los protocolos automáticos y priorizar tratamientos personalizados que respeten la salud de la piel, sus tiempos de recuperación y el estilo de vida de cada persona.

Con la llegada del verano, aumenta una de las preguntas más frecuentes en las consultas de medicina estética: "¿Tengo que esperar a septiembre para hacerme un tratamiento?"

La respuesta, según la Dra. Pilar Roca, médica estética y directora de Clínica Pilar Roca, es clara: el verano no es un veto para la medicina estética, sino el final de los protocolos automáticos.

Cada paciente presenta unas circunstancias diferentes. El fototipo, la exposición solar prevista, la tendencia a desarrollar manchas, el estado de la piel, los viajes, las vacaciones o la proximidad de un evento importante son factores que condicionan qué tratamientos pueden realizarse y cuáles conviene posponer.

"La piel no entiende de campañas de verano. Entiende de inflamación, pigmento, exposición solar y tiempos de recuperación. La decisión nunca debe basarse únicamente en el calendario, sino en una valoración médica individualizada.", explica la Dra. Pilar Roca.

El verano no exige más tratamientos, sino mejores decisiones

Las altas temperaturas, el sol, el cloro, la sal, el aire acondicionado y los cambios en las rutinas de cuidado hacen que muchas pieles lleguen al verano con signos de deshidratación, pérdida de luminosidad o alteraciones en la textura.

Frente a la idea de recurrir a procedimientos intensivos antes de las vacaciones, la especialista apuesta por tratamientos que favorezcan la hidratación, la calidad cutánea y la recuperación del equilibrio de la piel, siempre respetando sus tiempos biológicos.

Entre las opciones que pueden valorarse durante esta época se encuentran procedimientos de limpieza e hidratación profunda, tecnologías de radiofrecuencia no invasiva orientadas a mejorar la calidad cutánea o determinados tratamientos regenerativos, siempre que exista una adecuada indicación médica y el paciente pueda seguir las recomendaciones posteriores.

El objetivo, insiste la doctora, no es transformar el rostro antes del verano, sino ayudar a que la piel llegue a esta época en las mejores condiciones posibles.

Los tratamientos inyectables también requieren planificación

Los neuromoduladores, el ácido hialurónico o los tratamientos destinados a mejorar la hidratación y la calidad de la piel pueden realizarse durante los meses de verano cuando el paciente está correctamente valorado y se planifican adecuadamente.

No obstante, la Dra. Pilar Roca recuerda que estos procedimientos no deberían improvisarse en vísperas de una boda, un viaje largo o una exposición solar intensa.

Aunque la evolución suele ser favorable, pueden aparecer inflamación transitoria o pequeños hematomas que conviene tener en cuenta antes de fijar una fecha.

"Mi trabajo no consiste en aplicar tratamientos de moda, sino en identificar qué necesita realmente cada paciente. Muchas veces la mejor decisión médica también consiste en saber cuándo es preferible esperar.."

Los procedimientos que conviene reservar para después del verano

Existen tratamientos que requieren una valoración especialmente cuidadosa durante los meses de mayor radiación solar.

Los peelings de intensidad media o profunda, determinados tratamientos para manchas, los láseres ablativos o los procedimientos destinados a renovar intensamente la piel suelen ofrecer mejores condiciones cuando disminuye la exposición solar.

No se trata de que sean tratamientos contraindicados por definición, sino de valorar el riesgo de hiperpigmentación, la recuperación cutánea y la capacidad del paciente para evitar el sol durante las semanas posteriores.

En este sentido, la fotoprotección continúa siendo una herramienta imprescindible, aunque no sustituye al criterio médico ni convierte en recomendable cualquier procedimiento.

La medicina estética evoluciona hacia una mayor personalización

Para la Dra. Pilar Roca, la medicina estética vive una evolución en la que el éxito ya no se mide por la cantidad de tratamientos realizados, sino por la capacidad de adaptar cada indicación a las necesidades reales de cada persona.

El objetivo es conseguir resultados naturales, respetando la expresión, la calidad de la piel y el momento vital del paciente.

"La mejor medicina estética es la que sabe cuándo tratar, cuándo esperar y cuándo decir que no. El verdadero lujo hoy es una piel cuidada, saludable y coherente con la vida de quien la lleva."

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