Persisten las desigualdades con respecto al cáncer dentro de los países de la UE y entre ellos.
No está claro el futuro del programa después de 2027.
El programa emblemático de la UE contra el cáncer, el Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer (PELC), está sumido en la incertidumbre, según un informe del Tribunal de Cuentas Europeo (el Tribunal) publicado hoy. El cáncer sigue siendo uno de los mayores retos de Europa en materia de salud pública: provoca más de un millón de muertes al año y afecta a millones de personas más. El PELC apoya los esfuerzos coordinados entre países de la UE en su lucha contra el cáncer.. No obstante, los auditores señalan que la desigual participación de los Estados miembros, el solapamiento de iniciativas y la incertidumbre con respecto a la financiación futura pueden condicionar el Plan a largo plazo.
En la UE, cada minuto se diagnostica cáncer a cinco personas en la UE, y más de dos pierden la vida por este motivo, por lo que es la segunda causa principal de muerte en los veintisiete Estados miembros. La enfermedad también tiene un enorme coste económico estimado en más de 100 000 millones de euros anuales en la UE. Ante esta situación, la UE lanzó su Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer en 2021. Cuenta con un presupuesto inicial de 4 000 millones de euros para el período 2021-2027, y su objetivo es abordar todos los aspectos de la enfermedad, desde la prevención y la detección precoz hasta el tratamiento y la calidad de vida de los pacientes y supervivientes.
«El cáncer es indudablemente una de las peores plagas de nuestra época, ya que, en la UE, una de cada dos personas será diagnosticada con esta enfermedad en algún momento de su vida», afirma Klaus Heiner Lehne, Miembro del Tribunal responsable de la auditoría. «El Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer es la estrategia clave de la UE en para hacer frente a esta enfermedad, pero sin una aplicación más coherente, unos hitos claros y una seguridad financiera futura, no alcanzará todo su potencial».
Los auditores constataron que el PELC ha impulsado numerosas acciones en toda la UE, muchas de ellas con un gran valor potencial. Uno de los méritos del plan, señalan, es que cuatro países de la UE han desarrollado nuevos planes nacionales contra el cáncer, y diez han actualizado los existentes. Sin embargo, los auditores advierten de que el solapamiento y la duplicación están socavando la eficacia del plan. Varios proyectos financiados por la UE, como las aplicaciones para la prevención y la sensibilización, persiguen objetivos y grupos destinatarios similares, lo que significa que el gasto y los esfuerzos se duplican y, como consecuencia, se utilizan los fondos de manera ineficiente. Otros proyectos, a pesar de estar bien concebidos, han tenido dificultades para generar resultados sostenibles porque no han sido adoptados por los países de la UE. No obstante, sin adopción nacional, planes de financiación a largo plazo y estructuras de continuidad, existe el riesgo de que muchas iniciativas del PELC no se traduzcan en mejoras duraderas con efectos tangibles.
Siguen existiendo grandes disparidades entre los países de la UE, en particular en lo que respecta a la prevención y el cribado del cáncer. Las tasas de vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) en niñas menores de quince años, que representan una media del 64 % en la UE, oscilan entre el 7 % en Bulgaria y el 91 % en Portugal, lo que representa una diferencia radical máxime teniendo en cuenta el objetivo de la UE del 90 % para 2030. En Bulgaria, Estonia y Letonia, de hecho, las tasas de vacunación han disminuido en la última década. La participación en el cribado del cáncer de mama también varía considerablemente. Aunque supera el 75 % en Dinamarca, Finlandia, Suecia y Eslovenia, sigue siendo inferior al 40 % en Rumanía, Chipre, Eslovaquia, Hungría, Bulgaria, Letonia y Polonia. Pero aún más preocupante es que más de la mitad de los países de la UE, entre ellos Alemania, Francia e Italia, señalan una disminución de la participación en el cribado, a pesar de hallarse ya por debajo de la media de la UE.
En su informe, los auditores también señalan deficiencias en el diseño del plan: el PELC carece de metas cuantificables, una fecha de finalización definitiva e indicadores coherentes, con la consiguiente dificultad para medir los avances o evaluar el impacto del plan a largo plazo.. Los auditores también expresan su preocupación por el futuro del plan. El presupuesto global de UEproSalud se recortó más de un 35 % en 2024 —una reducción de alrededor de 1 000 millones de euros—, lo que aumentó la incertidumbre sobre la aplicación del PELC hasta 2027. Después de 2027, la visión y la financiación de la UE siguen sin estar claras y, en última instancia, dependerán del próximo presupuesto a largo plazo de la UE para 2028-2034.
El artículo 168 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea establece que la responsabilidad de definir las políticas de salud y de organizar y prestar servicios sanitarios y atención médica, incluida la asignación de recursos, recae en los Estados miembros. La función de la UE consiste por tanto en apoyar y complementar las acciones de los Estados miembros.
El objetivo del PELC, que la Comisión Europea adoptó en febrero de 2021 en el marco de la Unión Europea de la Salud, es reducir la carga del cáncer a través de una estrategia integral basada en cuatro pilares: prevención, detección precoz, diagnóstico y tratamiento, y calidad de vida de los pacientes y los supervivientes. El PELC también promueve la investigación y la innovación, la digitalización, el intercambio de datos y las sinergias con otras políticas nacionales y de la UE.
Puede consultarse el Informe Especial 07/2026 «Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer – Un plan de amplio alcance que se enfrenta a un futuro incierto» en el sitio web del Tribunal de Cuentas Europeo, junto con un resumen de una página con los principales datos y conclusiones.